Secciones
Síguenos en:
Y ahí vamos, ‘yeah’

Y ahí vamos, ‘yeah’

La paz fue un paso enorme. Pero aún hay mucho que hacer en este país de picapleitos.

01 de octubre 2021 , 08:00 p. m.

Vuela el tiempo. Ya han pasado 5 años desde la primera firma del acuerdo de paz. Ya estamos en octubre, con su Día de las Brujas, y se viene diciembre con su alegría, mes de parranda y vacunación, en que se deben tomar medidas contra el covid y algún ladrón, porque la inseguridad en Colombia da miedo. Cómo será que se quieren tumbar hasta la ley de garantías.
(Lea además: ¿Quién podrá defendernos?)

Los enemigos del proceso de paz me insultarán, pero hay que celebrar el primer lustro de este hecho fundamental para el país. Quedará para la memoria histórica aquel 26 de septiembre, cuando en Cartagena se firmó el acuerdo. Allí se ponía punto final a las Farc como grupo armado de más de 50 años, que causó muerte, secuestros, reclutamiento de menores, desplazamiento, terrorismo. Entregaron las armas y se desmovilizaron 13.589 miembros de esa organización armada, que se comprometió a ofrecer verdad, justicia y reparación. Y tienen que cumplir.

Más de 12.000 desmovilizados siguen honrando su palabra, y participan en proyectos productivos. Pero los están matando. Según un informe de este diario, han sido asesinados 289 ex-Farc en estos 5 años. Increíblemente, la mayoría por las disidencias de esa guerrilla –sus antiguos amigos–, por las bandas criminales y el Eln. Hay consecuencias de que el Estado no haya copado lo sitios dejados por la guerrilla. Y porque unos no quieren que canten, aunque no canten, como decía Jimmy Salcedo.

Y seguramente hay casos de venganzas. Porque ellos, equivocados, claro, causaron mucho daño. Pero tienen derecho a la reconciliación y a rehacer su vida. Además, está en juego la búsqueda de la verdad, pues ellos saben mucho: dónde están los muertos, qué pasó con los desaparecidos. Y está de por medio la paz. Mejor que empuñen una herramienta y no otra vez las armas.

Se necesitan Estado y educación desde la niñez, pues el componente de odio y venganza que se ha sembrado por años es fatal.

Y hay que aclimatar el ambiente. Porque estamos como estamos, Pedro, y tú cortando orejas. Resultó odioso el homenaje con champaña espumosa que le hicieron los Comunes al ‘Mono Jojoy’. Aun para quienes hemos defendido la paz a muerte, estos homenajes públicos al mayor secuestrador de la historia, que causó tanto dolor, son, por lo menos, provocadores.

Fue un paso enorme aquella firma, pero aún hay mucho que hacer por la paz de este país. Porque hay numerosos focos de violencia, alimentados por la droga. Hay zonas donde decapitan muchachos, masacran, matan a líderes sociales y desplazan. ¿Qué hacer? Se necesitan Estado y educación desde la niñez, pues el componente de odio y venganza que se ha sembrado por años es fatal. Hay que apaciguar los ánimos, ya que aquí llevamos el gen de picapleitos.

Desde niños vimos el ‘píseme esta saliva, para que vea’. Ahora oímos frases como ‘píntela, que yo se la coloreo’. Lo vemos hasta en los expresidentes, que deberían estar en el sillón del reposo. ‘Píntela, que yo se la coloreo’, le decía en estos días Pastrana a Santos.

Eso de “le doy en la cara, marica”, como ‘bájese, que le doy cruceta’, que no parecía de la majestad presidencial, se oyó un día. Y aquí cualquiera le quiere dar en la jeta a otro. Hasta en el reguetón. A J Balvin, que canta “peleamos, nos arreglamos, nos mantenemos en esas, pero nos amamos, y ahí vamos”, yeah, ‘píntela, que yo se la coloreo’, parecen decirle por estos días Residente y otros, porque Balvin se pronunció contra los Grammy. Dijo que no valoran la música popular... Claro que él ha ganado muchos. Y le cayeron.

En el Centro Democrático y entre ‘verdes’, ‘píntela, que yo se la coloreo’, porque alguien se queda por fuera de la lista del que diga Uribe. Yeah. Y así vamos en este país. Peleamos, nos arreglamos, nos mantenemos en esas, pero no nos amamos, y ahí vamos: nos matamos. Es por eso que hay que celebrar cuando se funden las armas. Ese es el camino. Yeah.

LUIS NOÉ OCHOA
luioch@eltiempo.com

(Lea todas las columnas de Luis Noé Ochoa en EL TIEMPO, aquí)

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.