Nuevas esperanzas

Despedimos el 2020 con dolor, pero con la fe puesta en que el 2021 será un año mejor para el país.

02 de enero 2021 , 02:31 a. m.

Acaba de partir para su rincón en la historia el 2020. ¡Qué añito!, como dicen muchos. Fue el año del mal, que nació el 31 de diciembre en Wuhan, China. Y de ‘auán’ comenzó a matar gente. La pelona se paseó por el mundo a sus anchas, llevándose personas al azar, de todas las edades, de todos los países y de todas las condiciones, pero en especial los mayores, porque a esta muerte le gustaron las canas. Y termina diciembre con más de 1,8 millones de muertes en el mundo. En Colombia lloramos, al despedir el año, a 42.909 seres. El 31 se fueron 304. Dios.

Todo se malogró, el mal nos encerró. Fue un año estremecedor, triste, doloroso, de encierros, de temores, de pérdidas económicas, de desempleo, aviones en tierra y propósitos en el aire. El covid-19 nos quitó hasta la sonrisa, pues el tapabocas fue la prenda de moda. Un querido personaje me dijo que hay que ponerse el tapabocas para que la muerte no lo reconozca a uno. Y nunca el alcohol fue tan urgente, como la misma leche en la canasta familiar.

Despedimos el 2020 con dolor y rabia porque, aparte de tantos daños, se llevó muchas vidas de seres queridos, entre ellas a personajes, que son como familia de uno, o tuvo en las UCI a seres cercanos por quienes oramos o seguimos orando para que ganen la batalla.

Se fue, en días pasados, Armando Manzanero, ese mexicano romántico, inspirado, sencillo, cuyos boleros enamoradores han cantado las más grandes voces en el mundo. ‘Somos novios’, ‘Esta tarde vi llover’. O la que dicen las tímidas en luna de miel: ‘Voy a apagar la luz’. O la disculpa de los presidentes flojos al salir con las promesas incumplidas: ‘Nos hizo falta tiempo’. O ‘Contigo aprendí’. A mí me gusta ‘Adoro’: “Adoro la calle en que nos vimos. La noche cuando nos conocimos. Adoro las cosas que me dices, nuestros ratos felices los adoro, vida mía”. Claro que hay cosas que a uno le dicen cuando no están felices, que es difícil adorarlas, vida mía.

Pero se llevó también a casi un centenar de médicos y personal de la salud. Ellos, en muchos hospitales olvidados, mal protegidos en ocasiones, mal pagos en otras, han estado ahí, poniendo el pecho. Más de 20.000 se han infectado. Han logrado con justicia alguna bonificación. Cualquier cosa es cariño. Muchas gracias, un millón de gracias, mis personajes del año. Y pensar que al principio los agredían. Así somos.

A pesar de todo, como cada año nuevo, hoy estamos con las esperanzas renovadas, con fe en que este 2021, o el Gobierno, nos traiga pronto las vacunas para todos. Había que comerse una uva para que a este país le vaya mejor, para que se les cure el alma a muchos. Pues algunos estuvieron de peones de la muerte. Y para que el Gobierno no diga después “nos hizo falta tiempo” para defender a los líderes sociales, a los reinsertados, o enfrentar el escalofriante asunto de las masacres (90 en un año), para que se fortaleza la paz, sin revanchismo político. Todo esto sigue siendo una vergüenza.

Y ojalá no sigamos con otras cosas que nos dan por las vergüenzas. En este año de apretarse el cinturón, de bandera roja porque en las neveras no hay ni frío, a los honorables congresistas, que no quisieron congelarse el sueldazo millonario, se les aumentó, por ley, 1,7 millones al mes, y con carácter retroactivo. Unos 20 millones al año. Y a los del salario mínimo, 32.000 pesos. No me toquen ese vals porque me matan. Y viene otro aumento, por ley.

Cómo sería que a unos les dio pena, penita, pena y dijeron que van a donar esa platica. Dios quiera que no sea ‘popolismo’. Se podría reconstruir San Andrés y Providencia, pues parece que el Gobierno sigue cantando ‘Contigo a la distancia’.

Esperemos que el estado anímico que impera con el nuevo año ayude, que se reactive el empleo. Es urgente, clave. Y que haya conciencia de cuidarnos al máximo, pues el virus no se fue con el 2020. Feliz año para todos.

LUIS NOÉ OCHOA
luioch@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.