Resurgir de las ruinas

Resurgir de las ruinas

Dos obras que despiertan conciencia sobre la tragedia nacional.

15 de enero 2019 , 08:04 p.m.

El claustro de San Agustín y las ruinas de una antigua casa de la histórica parroquia de Santa Bárbara, situados cerca de la Casa de Nariño y entre los cuales solo media una distancia de tres cuadras, están desde hace poco entre los lugares más visitados por colombianos y extranjeros en el corazón de Bogotá.

En el primero, un edificio colonial que sirve de sede al Portal de Museos de la Universidad Nacional, se abrió al público hace tres meses el impresionante registro del conflicto armado que debemos a la lente y la voz de Jesús Abad Colorado. En la casa arruinada de Santa Bárbara, a una cuadra de distancia de la iglesia cuya torre fue derribada por un cañonazo del Ejército el 9 de abril de 1948, está el antimonumento que la escultora Doris Salcedo construyó con un grupo de mujeres víctimas de violencia sexual durante el conflicto y que bautizó con el nombre de Fragmentos. Fragmentos de tantas vidas destruidas, representadas en las láminas hechas con el metal de las armas de las Farc y unidas en el suelo como símbolo del anhelo de construir un futuro común.

Son dos testimonios artísticos que abren los ojos de quien los visite sobre las dimensiones bíblicas de la violencia que ha golpeado a Colombia desde aquel fatídico 9 de abril que el mundo conoció como el Bogotazo: el día que empezó el drama que ensombreció la vida nacional como no lo pudo imaginar el más pesimista de los habitantes del país antes de que el ‘viva’ a un partido político fuera entre nosotros un motivo para morir. Es afortunado que las dos obras estén tan cercanas entre sí, pues al verlas en secuencia se aprecia la forma como las impactantes imágenes de Abad y la instalación de Salcedo se complementan y refuerzan de manera soberbia.

No es fácil medir el impacto de las dos obras en la mente y el corazón de los visitantes. Tratar de hacerlo sería una buena manera como podrían ocupar su tiempo las firmas encuestadoras

La contemplación de las fotografías y los videos exhibidos en el claustro conmueve a propios y extraños, como estremecen las imágenes de las atrocidades cometidas en muchas otras guerras. Los cuadros descarnados de los desplazados, los perseguidos, los despojados, los huérfanos y los muertos que captó Abad con su cámara desnudan una realidad que debe resultar reveladora para quienes no sufrieron directamente la violencia y por esto, aún son indiferentes al dolor que ella causó.

Por su parte, el antimonumento instalado entre las ruinas de la casa de Santa Bárbara induce a quien lo pise –porque fue hecho para eso– a reflexionar sobre lo que significó que se fundieran las armas de las Farc, que ese metal fuera moldeado a martillazos por unas mujeres que sufrieron la guerra y que con este acto, como lo dijo la escultora al explicar el sentido de la obra, se marcara el cese simbólico de la relación de poder impuesta por las armas.

Además de su mérito artístico, los dos trabajos tienen en común el valor de su fuerza colectiva. Rostros, cuerpos y paisajes se conjugan en las imágenes del fotógrafo para formar un vívido fresco del largo penar colombiano. El antimonumento de Salcedo es el resultado del esfuerzo heroico de unas mujeres que perdonaron a sus victimarios y aceptaron la invitación de la artista para exorcizar con el martillo los demonios y las cicatrices que les dejó la guerra.

No es fácil medir el impacto de las dos obras en la mente y el corazón de los visitantes. Tratar de hacerlo sería una buena manera como podrían ocupar su tiempo las firmas encuestadoras que se dedican a averiguar las opiniones de la gente sobre tantos otros temas. Pero, aun en ausencia de indicios comprobables sobre su efecto en el público, hay que guardar la esperanza de que el país, todavía fragmentado, se compenetre del motivo que inspiró a sus autores y, en consecuencia, resurja de las ruinas, adquiera conciencia de su tragedia, se reconcilie consigo mismo y asuma el compromiso de impedir que esa desdicha se repita.

Columnistas

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