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Somos una sociedad que está empezando a madurar

Somos una sociedad que está empezando a madurar

Hoy se está construyendo consenso para rechazar con firmeza el delito.

08 de septiembre 2021 , 08:00 p. m.

Por muchos años la estructura de valores de la sociedad colombiana estuvo invertida. A los ‘tramposos’, en lugar de sancionarlos económica, social y penalmente, los percibimos como ‘vivos’ y ‘avispados’.

Normalizamos la corrupción hasta el punto de que ella terminó por ser concebida como parte del ADN de nuestra sociedad. Incluso, llegó a ser justificada por muchos con frases como ‘todo el mundo lo hace’, ‘es algo normal’, ‘pagar es más fácil’, ‘si digo que no, otra persona lo hará’, etc.

Sin embargo, las normas sociales, entendidas como el conjunto de valores y costumbres de una sociedad, no son estáticas. Para que ocurra un cambio estructural en el comportamiento social, es necesario surtir tres etapas. Primero, que haya suficientes personas con la creencia compartida de que algo debe cambiar; segundo, que ocurra un proceso de coordinación de expectativas, con una decisión colectiva de abandonar la norma social anterior; y, tercero, que haya sanción para quienes no cumplan con esa expectativa.

La buena noticia es que el primer punto ya está ocurriendo en el país. Pese a que la sociedad colombiana pareció estar por muchos años anestesiada, está despertando de la parálisis y está comprendiendo –al fin– que hay prácticas sociales que no se pueden naturalizar. La indignación que se ha hecho sentir en las calles recientemente da muestra de ello.

En el imaginario colectivo nacional hoy se está construyendo consenso para rechazar con firmeza el delito en cualquiera de sus manifestaciones. Pareciera que como sociedad estamos recuperando la autoestima y nos estamos dando la posibilidad de imaginarnos un país distinto. Visto de otra manera, estamos empezando a madurar y ahora somos capaces de mirarnos a nosotros mismos desde una perspectiva colectiva y sin apremios egoístas ni cortoplacistas.

Estamos llegando a un punto de inflexión alrededor de “cero tolerancia” con comportamientos sociales que vayan en detrimento del interés general.

No obstante, aún nos falta mucho trecho por recorrer. Una vez se logra este consenso, el siguiente paso es la acción colectiva, en la cual una mayoría de individuos se autorregula como resultado de la coordinación de expectativas. De forma tal que simultáneamente decide no transgredir la ley porque, por un lado, genuinamente le da valor a hacer lo correcto (principios) y a no defraudar a un entorno que espera que así lo haga (reputación), y, por el otro, confía en que los demás también lo harán (reciprocidad).

Finalmente, para incentivar comportamientos “pro sociales” es necesario mostrar que la corrupción no paga. Para ello hay que incrementar la probabilidad de una sanción efectiva de tipo penal, económico e incluso social para aquellas personas que incurran en esta clase de comportamientos. El miedo disuade y si recibo una sanción por no cooperar, en el mediano plazo lo más probable es que termine cooperando.

Pese a que las transformaciones en el comportamiento social son procesos de largo aliento, una vez ocurren, el cambio en la conducta individual se da rápidamente. Ejemplo de ello es la alcaldía de Mockus, la cual logró que una gran mayoría de habitantes de la capital adoptáramos comportamientos cívicos, inducidos por una política de zanahoria y garrote. Otra manera de simplificar los conceptos anteriores.

Tenemos motivos, entonces, para ser optimistas. El primer paso –el cambio en las expectativas– se está dando. Lo importante es seguir avanzando. No hay que desaprovechar el hecho de que estamos llegando a un punto de inflexión alrededor de “cero tolerancia” con comportamientos sociales que vayan en detrimento del interés general. Por fortuna, esto incluye no solamente delitos relacionados con corrupción, sino también aquellos que involucran violencia en cualquiera de sus manifestaciones.

JULIANA MEJÍA PELÁEZ

(Lea todas las columnas de Juliana Mejía Peláez en EL TIEMPO, aquí)

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