Empleadores indolentes

Empleadores indolentes

Muchos empresarios ven en las necesidades de los venezolanos la oportunidad para ahorrarse una plata

15 de julio 2019 , 07:00 p.m.

Comienzo este escrito con una historia de peluquería. Aclaro con antelación que no es que quiera invadir los terrenos colonizados hace ya muchos años por Poncho Rentería en estas páginas de opinión. Lo que pasa es que una historia real de peluquería es necesaria para ilustrar la lamentable realidad del empleo en Colombia, que cada día escasea más (lo dice el Dane, no yo) y para colmo se hace más precario.

Nuestro relato de tijeras y secador ocurre en un centro comercial del norte de Bogotá. Allí hay una peluquería de gran renombre cuya administradora lleva ya varios meses contratada por los dueños del lugar bajo una modalidad de contrato llamado de “manejo y confianza”. Palabras más, palabras menos, este contrato viene a ser un tipo de vinculación que permite al empleador no pagar horas extras y no cumplir con los debidos descansos de ley, bajo la premisa de que este trabajador, por sus calidades y nivel de responsabilidad, debe estar siempre disponible ante los requerimientos del cargo.

Ahora veamos la realidad de nuestra administradora contratada bajo esa peculiar figura aceptada por el Código del Trabajo: la administradora gana un salario mínimo, la administradora trabaja todos los días (lunes a domingo) desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche (doce horas diarias, algo per se irregular), la administradora no ha tenido días de descanso desde hace ya casi dos meses, y todo esto se da gracias a los vericuetos y excepciones de su contrato laboral de “manejo y confianza”. Aunque, siendo sinceros, más que por su contrato es por la indolencia de sus jefes y porque estos abusan de su condición migratoria para sacarle el jugo sin que ella pueda chistar. ¡Ah, sí! Había olvidado decirlo: la administradora de la peluquería es venezolana.

La indolencia de los empleadores debe condenarse. Si no van a contratar colombianos, al menos garanticen trabajo y remuneración de calidad para los venezolanos

No es una novedad señalar que los ciudadanos venezolanos que han llegado en los últimos años a Colombia cada vez aparecen ocupando más y más puestos de trabajo en las principales ciudades del país. Eso no está mal. Sin duda, Colombia debe acoger de la mejor manera posible a los vecinos que llegan huyendo del horror de la dictadura de Maduro. Cosa distinta es que pequeños, medianos y hasta grandes empresarios se aprovechen de esta situación para hacerle el quite a la ley.

Una historia similar viven meseros y cocineros venezolanos que se han multiplicado en restaurantes grandes y pequeños. Muchos de ellos son contratados (si es que hay contrato) para trabajar al destajo. Cada día reciben un pago en efectivo por la jornada. No queda registro del vínculo laboral, y los dueños de los negocios se ahorran el pago de parafiscales, les sacan el cuerpo a los aportes de salud y pensión, y esa plata se la echan al bolsillo. ¡Bonito así!

Insisto: el problema no es que se contrate a venezolanos. El verdadero lío está en que muchos empresarios están viendo en las necesidades de nuestros hermanos la oportunidad para ahorrarse una plata y explotar sin piedad la urgencia de un trabajo para poder sobrevivir.

Por este motivo, nuestra administradora de peluquería no denuncia. Ella prefiere seguir trabajando doce horas al día, siete días a la semana, para poder recibir algo de dinero para tener qué comer y dónde dormir. Por esta razón, Rappi está lleno de venezolanos que prefieren tener un empleo sin garantías antes que pasar hambre.

La indolencia de los empleadores debe condenarse. Si no van a contratar colombianos, al menos garanticen trabajo y remuneración de calidad para los venezolanos. Pero también es hora de que el Ministerio del Trabajo active con vehemencia las inspecciones de todo tipo de negocios porque una cosa es que los empleadores se hagan los de la vista gorda, pero al ministerio eso le queda muy mal.

#PreguntaSuelta: ¿el fenómeno de las canecas metálicas que están siendo instaladas de a dos o tres por cuadra en Bogotá tiene que ver con la urgencia de ejecutar presupuesto?

@JuanPabloCalvas

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.