#ColombianosDeBien

#ColombianosDeBien

Flaco favor les hacen al país y a la democracia quienes insisten en dividirnos entre buenos y malos.

21 de septiembre 2020 , 09:59 p. m.

Desde hace un par de semanas he visto cómo se multiplica en el mundo de las redes sociales, así como en algunos escritos de opinión, el uso de la expresión ‘colombianos de bien’ para hacer referencia a un indefinido grupo de ciudadanos que no entiendo bien quién o cómo se graduaron con tan atractivo título.

Es más, me llamó mucho la atención que el mismo ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, utilizó la expresión en un trino en el que invitaba a los “colombianos de bien, a los que quieren estabilidad para vivir y trabajar tranquilos, a que hagan escuchar su voz mayoritaria a favor de las instituciones y contra la politiquería con la muerte”.

¿Colombianos de bien? ¿Quién o qué es un ‘colombiano de bien’? ¿Quienes rechazan los desafueros de algunos miembros de la Policía contra la ciudadanía que juraron proteger no son ‘colombianos de bien’? ¿Ellos son los colombianos del mal?

Flaco favor les hacen al país y a la democracia aquellos que insisten en dividirnos entre buenos y malos, como si eso fuera así de fácil. Pero es aún más grave cuando estos señalamientos o estigmas se están dando desde los altos estamentos del Gobierno Nacional.

En una democracia, como lo entiendo yo, una cosa es hablar de la oposición y respetarla y otra, muy distinta, decir que quienes la integran son los ciudadanos del mal.

¿Acaso un colombiano del mal es aquel que protesta clamando por que no haya más asesinatos en el país? No sabía que pedir por la protección de la vida era un delito.
¿Acaso un colombiano del mal es aquel que alza la voz para pedir educación de calidad y universal en un país donde la deuda educativa aún es muy grande? No sabía que emitir un clamor por el desarrollo y mejores condiciones de vida lo llevaba a uno por la senda del mal.

Entiendo a aquellos que dicen que el problema son los vándalos. Entiendo que los hechos violentos de hace un par de semanas dejaron hondas y dolorosas cicatrices y sembraron la desconfianza entre unos y otros. Sin embargo, hacer la fácil de dividirnos entre los buenos y los malos tiene más de malo que de bueno.

No es un colombiano de bien un policía que atenta contra la vida de un ciudadano.

No es un colombiano de bien un ciudadano que atenta contra otro o contra bienes públicos o privados.

Flaco favor les
hacen al país y a la democracia aquellos que insisten en dividirnos entre buenos y malos. Más grave cuando estos señalamientos se están dando desde los altos estamentos del Gobierno.

No es un colombiano de bien aquel que celebra la muerte.

No es un colombiano de bien aquel que justifica el asesinato de alguien, sea del bando que sea.

Colombianos de bien los hay en todas las esquinas. Hay colombianos de bien en el Centro Democrático. Hay colombianos de bien rodeando a Gustavo Petro. Es más, me atrevería a decir que en ambas orillas lo que abunda son los colombianos de bien con ideas y propuestas para que Colombia deje de ser la pesadilla que vivimos cada día. Sin embargo, nos hemos dejado llevar por una ceguera tal que somos incapaces de verlo.
Colombianos de bien somos todos los que queremos que este país avance, ojalá con mejores condiciones de vida para TODOS los ciudadanos, ojalá con equidad y libertad.

Colombianos de bien somos los que estamos cansados de vivir el fuego cruzado de dos extremos que creen ser los únicos detentores del bien mientras le hacen mal, mucho mal, a una sociedad completamente apaleada por un día a día cada vez más violento.
Parafraseando el trino del ministro Carlos Holmes: yo quiero “estabilidad para vivir y trabajar tranquilo”, pero también condeno la muerte de civiles a manos de servidores públicos y pido mejores condiciones de vida en un país que cada día se hunde más en el subdesarrollo. Entonces, ¿qué vengo a ser? ¿Un colombiano de qué?

#PreguntaSuelta: entre todos los espacios que ya se han sumado a la reactivación en medio de la pandemia, ¿cuál le genera mayor temor?

JUAN PABLO CALVÁS@juanpablocalvas

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