Emoción de censura

Emoción de censura

No es hora de jugar con candela, pero sí de enfrentar a los instigadores del vandalismo.

10 de noviembre 2019 , 10:09 p.m.

Frenéticos, algunos congresistas ya andan recogiendo firmas para llevarse otros ministros después de la dimisión de Guillermo Botero. Saben que pueden reunirlas y saben también que tienen los votos para seguir descabezando ministros y así profundizar una crisis, de manera que logren acorralar a Duque para que cambie su planteamiento político y les ofrezca participación, cargos, cuotas, ‘mermelada’ y presupuesto.

Habrá, claro está, algunos parlamentarios que sustenten sus votos contra los ministros en respetables reflexiones sectoriales. No lo dudo. Pero el grueso de esa fábrica de diatribas contra el Gobierno lo que en el fondo expresa es una mezcla de resentimientos y apetitos que no logran disimular con su impostado discurso de arengadores de pacotilla.

Los resentimientos provienen de haber encontrado una muralla que se ha negado a repartir ‘mermelada’ a cambio de aprobaciones legislativas y salvavidas ministeriales, en contraste con el sistema oprobioso que venía instalado en el Congreso para gozo y lucro de muchos parlamentarios y para desgracia de la ciudadanía y los contribuyentes.

Y es que son sus bolsillos los que hablan por tantos de ellos con el lenguaje desvergonzado de la codicia. Aunque algunos, muy habilidosos, han logrado dejar sus fichas instaladas en muchos cargos públicos valiéndose de la ingenuidad de algunos ministros al compás de un extraño ritmo que retumba entre la seducción y la extorsión, la rentabilidad criminal de la inversión que hicieron en sus campañas se ha visto sensiblemente deteriorada.

Por lo anterior, tan hipócritas como los reclutadores, violadores y asesinos de niños, lamentando el malhadado bombardeo que terminó en gigantesca y reprochable tragedia con la muerte de los menores, son los artífices de operaciones políticas corruptas que consiguieron la gobernabilidad a punta de llenarles los bolsillos a congresistas rateros cuando salen a criticar la falta de manejo político del actual gobierno.

Dicho lo anterior, y teniendo por delante los escalofriantes riesgos de infiltración de vándalos nacionales y extranjeros en las marchas del 21 con la consigna de generar caos, sembrar confusión y desestabilizar el Gobierno, y todo lo que de ello se podría derivar, formo parte de quienes consideran que es conveniente una convocatoria amplia a los líderes de las diversas fuerzas políticas, sociales y económicas para enfrentar los desafíos inmediatos y mediatos concertando una agenda precisa de reformas, líneas rojas y propósitos colectivos.

Derivado de ese acuerdo, y en ningún caso de microcomponendas de política menuda, puestera y presupuestal, el equipo de gobierno podría verse tonificado con refuerzos de alto calibre para que la tarea de sacar adelante este país pueda ser compartida con otros sectores diferentes, constructivos y valiosos que hasta ahora no han estado representados.

Por lo demás, resultaría muy útil a la hora de desenmascarar las mentiras que se están usando para provocar la ira de la gente en las próximas marchas. Y que no se me malinterprete. Razones para marchar siempre existirán, y yo, personalmente, creo que el derecho a la protesta pacífica debe garantizarse en toda circunstancia. Lo que está ocurriendo aquí es bien distinto. Es que detrás de la legítima protesta se esconden vándalos profesionales, anárquicos transnacionales, desestabilizadores expertos a quienes nada les interesa el bienestar de los colombianos.

Por eso, mi llamado respetuoso a la dirigencia política, al liderazgo académico, a los voceros naturales de las fuerzas y los movimientos sociales democráticos y pacíficos es a que no jueguen con candela ni permitan que se los use de parapeto para mezquinos propósitos, muy alejados de las banderas que honrada y sinceramente quieren defender. No se equivoquen.

Posdata: Por tratar de seguir burlando la voluntad de su pueblo, bien ido Evo Morales. Más vale tarde que nunca.

JUAN LOZANO

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.