¿Pagarán cárcel por el asesinato de Álvaro Gómez?

¿Pagarán cárcel por el asesinato de Álvaro Gómez?

Un crimen que conmovió a Colombia no puede quedar impune.

13 de octubre 2020 , 12:49 a. m.

El pasado 2 de octubre, cuando todavía la opinión pública se preguntaba qué razones llevaron a la excongresista Piedad Córdoba a señalar a las Farc como responsables del asesinato de Álvaro Gómez Hurtado, ocurrido el 2 de noviembre de 1995, el país se enteró por boca de la presidenta de la JEP, Patricia Linares, de que los líderes de ese partido habían enviado a esa instancia una comunicación donde reconocían ser los autores del magnicidio que en el 2017 fue declarado por la Fiscalía General de la Nación crimen de lesa humanidad. Luego, en un comunicado firmado por los exmilitantes de ese grupo, pidieron perdón a la familia del político asesinado, señalando que fue un error quitarle la vida a un hombre que desde su posición política siempre le apostó a la paz.

Las preguntas que uno como colombiano se hace frente a este tema son: ¿por qué apenas ahora, cuatro años después de que las Farc firmaran un acuerdo de paz, la excongresista revela esta información? ¿Habló haciéndoles un mandado a los líderes del partido Farc, abonándoles el terreno para que el país los perdone? ¿Por qué solo después de que Piedad Córdoba habla, ellos reconocen que son responsables del asesinato? ¿El reconocimiento del crimen es una jugada para bajar el efecto que en la opinión pública ha causado no reconocer que reclutaron menores? ¿Es una estrategia para que los colombianos olvidemos que no han hecho entrega de bienes, ni han delatado a sus socios en el narcotráfico, ni han reconocido el abuso sexual ni han reparado a las víctimas?

La otra pregunta que surge con lo sucedido en los últimos días alrededor de los autores de este asesinato es: ¿pagarán cárcel, ahora que los arropa una jurisdicción especial, quienes ordenaron este magnicidio? Un crimen que conmovió a Colombia no puede quedar impune. Si la revelación la están haciendo porque le apuestan a decir la verdad, no basta con que pidan perdón. Haber callado, a lo largo de estos veinticinco años, su responsabilidad, los obliga a asumir las consecuencias. ¿Por qué, cuando el asesinato se cometió, no dijeron que ellos estaban detrás? Si el hombre acusado de disparar contra la humanidad de Álvaro Gómez Hurtado es inocente, como él lo dice, ¿por qué las Farc permitieron que se le condenara a una pena de cuarenta años? Claro, ellos no tenían corazón para salir en defensa de un inocente.

Si la exsenadora Piedad Córdoba tenía conocimiento de quiénes habían ejecutado el asesinato, ¿por qué no se lo dijo antes a las autoridades? Al decirlo ahora corre el riesgo de que se le abra un proceso por encubrimiento. Para ella tener acceso a secretos de la Farc como este, es porque sus vínculos con esa organización eran muy estrechos. Eso lo habríamos confirmado los colombianos si se hubiera permitido que la información encontrada en los computadores de Raúl Reyes hubiera sido utilizada para esclarecer sus nexos con esta organización delictiva. El alias de Teodora Bolívar, que, se dice, ella tenía en las Farc, no debe ser gratuito. En varias fotografías, ella aparece en amable conversación con quien era reconocido como el canciller del grupo guerrillero.

Hay que decirlo: las Farc habrían podido pasar de agache en la investigación sobre este magnicidio. Si en veinticinco años nunca se encontró un indicio sobre su participación en el asesinato de Gómez Hurtado, era posible que nunca se supiera de su responsabilidad en el mismo. ¿Le están haciendo un favor a los miembros de los carteles de la droga, sobre quienes siempre se ha especulado que están detrás del crimen? Cuando Hernando Gómez, ‘Rasguño’, el narcotraficante de Cartago, fue extraditado, dijo que sabía quiénes habían ordenado matarlo. La madeja sobre este asesinato empezaba a desenredarse con el llamado a declarar, por parte de la Fiscalía General de la Nación, a los más reconocidos miembros del cartel del Norte del Valle. ¿Por qué solo ahora salen los líderes del partido Farc a reconocer el crimen?

Los columnistas que apoyamos los diálogos del gobierno de Juan Manuel Santos con las Farc lo hicimos con el convencimiento de que la mejor opción para Colombia consolidar la paz era lograr la desmovilización del grupo insurgente. Pero advertimos que el Ejército debía ocupar los territorios donde las Farc habían hecho presencia armada para evitar que otros actores armados los coparan. Si en el acuerdo de La Habana se establece que no confesar los delitos cometidos conlleva a la privación de la libertad, todo el peso de la ley debe caer sobre los miembros del partido Farc que no han cumplido con lo firmado. La impunidad no debe cobijar a quienes cometieron crímenes que conmovieron al país. Si los líderes de este partido están actuando para beneficiar a otros, deben perder los beneficios de la justicia transicional

JOSÉ MIGUEL ALZATE

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.