Infiltrados

Infiltrados

No se trata de criminalizar protesta social, pero sí de poner nombre a quienes la usan con otro fin.

14 de octubre 2019 , 10:21 p.m.

A comienzos de abril de este año en la Universidad del Valle hubo una delicada explosión. Una persona murió y seis más resultaron heridas. Era claro que estaban manipulando peligrosos explosivos dentro del centro educativo a plena luz del día.

Ese mismo día, el secretario de seguridad de Cali, Andrés Villamizar, informó que algunos de los infiltrados en las manifestaciones que tenían lugar en el occidente colombiano dispararon contra la Policía y atentaron contra el helicóptero Halcón que vigilaba las protestas. Desde entonces hasta hoy las autoridades dicen avanzar en investigaciones que, sin embargo, no dejan todavía un resultado claro en materia judicial. Lo mismo ocurrió hace algunas semanas en la Universidad Pedagógica de Bogotá, donde explotó un artefacto que se encontraba dentro del campus y tampoco existe un pronunciamiento nítido de la justicia en este caso.

Aunque todo el mundo sabe que se trata de vándalos infiltrados en las protestas, asignar responsabilidades directas a quienes están detrás de estos actos de violencia ha resultado una tarea difícil por varias razones. Primero, porque algunos de los líderes estudiantiles y algunos profesores y rectores siguen confundiendo peligrosamente la autonomía universitaria con la complicidad y el encubrimiento para quienes cometen este tipo de fechorías. Sin necesidad de recurrir a ninguna reglamentación legal adicional, deberíamos ponernos de acuerdo como sociedad en algo simple: la protesta se atiende con acciones del gobierno. La violencia, en cambio, se controla con el uso legítimo y proporcional de la fuerza de los organismos de seguridad. Punto. Si los actos terroristas tienen lugar en los campus de las universidades públicas o privadas, hasta allí y bajo esas circunstancias específicas –acompañados por la personería o agentes de la Defensoría– deben poder entrar los miembros de la policía y el CTI.

En segundo término, los violentos siguen infiltrándose tranquilamente en las protestas precisamente porque la justicia no ha impuesto sanciones ejemplarizantes en contra de quienes quieren causar daño. ¿De los conducidos o, en algunos casos, de los capturados, cuántos han resultado efectivamente judicializados por daño en bien público o daño en bien ajeno, lesiones personales o agresión a miembros de la Fuerza Pública? Mientras esto no ocurra, los terroristas urbanos seguirán haciendo de las suyas amparados bajo ese manto de impunidad.

Pero en tercer lugar, el problema de la infiltración en las marchas devela en realidad una penetración mucho más profunda en las universidades de células de grupos armados como el Eln, que en Colombia se está tomando muy a la ligera. El JM19 y el AK no son un cuento. Están en la universidad pública y también en la privada y en ausencia de protocolos claros para actuar frente a sospechas, su surgimiento y penetración es más exitosa de lo que se cree.

Finalmente está el problema de las fuerzas políticas que –me perdonan– están cogiendo de idiotas útiles a muchos jóvenes en el propósito de crear caos y dar la sensación de que todo en el país está patas arriba, para incidir en los resultados de las próximas elecciones y/o labrar el camino hacia el 2022. En ese juego no pueden dejarse meter los líderes estudiantiles, cuya acción política debería ir más allá que la acción electoral de corto plazo de los oportunistas ‘desestabilizadores’.

No se trata de criminalizar la protesta social, pero sí de ponerles nombres (y apellidos) a los que están usándola con fines distintos. En esto hay mucha bobería romanticona cuando se necesitaría más pragmatismo y enfoque realista a la hora de entender lo que está pasando.

JOSÉ MANUEL ACEVEDO M.
Twitter @JoseMAcevedo

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.