Lewandowski, balón de oro moral

Lewandowski, balón de oro moral

Pocas veces un Balón de Oro era tan cantado e indiscutido como en esta ocasión.

29 de noviembre 2020 , 11:19 p. m.

France Football decidió no entregar esta temporada el tradicional y esperadísimo Balón de Oro. Fifa amagó hacer lo propio con su The Best, luego lo dejó en suspenso varios meses y finalmente el 20 de este mes anunció que sí mantendría la premiación anual al mejor futbolista de la temporada.

Es notable que un acontecimiento fuera de las canchas genere tanto interés y expectativa. "En circunstancias excepcionales, decisiones excepcionales. Por primera vez en su historia desde 1956, el Balón de Oro de France Football no se entregará en 2020, debido a que no hay condiciones justas para hacerlo", explicó en julio la publicación parisina. Obviamente, se refería a la pandemia de coronavirus, que obligó a interrumpir los torneos en el mundo, paralizándolos por algunos meses. “Porque un año tan único no puede, y no debe, ser tratado como un año normal. En caso de duda, es mejor abstenerse que insistir”, explicó, para rematar diciendo: “No se puede preservar la equidad, en particular a nivel estadístico, ya que todos los aspirantes al galardón no están en las mismas condiciones, pues algunos vieron su temporada interrumpida radicalmente y otros no. Entonces, ¿cómo podemos comparar lo incomparable?”.

Mínimamente, puede decirse que se apresuró. Y le erró. Los únicos torneos del mundo que se dieron por finalizados fueron el francés, el holandés y el escocés. ¿Por eso, France Football anuló la elección…? En tal caso le faltó universalismo a un evento que pretende ser universal. El fútbol es más que la liga gala, la escocesa o la holandesa. Es cierto que la Eurocopa y la Copa América se postergaron para 2021; no obstante, los demás campeonatos continuaron en todo el planeta, incluso la Champions League y la Copa Libertadores, así como las Eliminatorias en los seis continentes futbolísticos. Sin público, algunos cambiando el formato de disputa, pero la temporada siguió. Puede decirse que fue excepcional, no anormal como para dejar de premiar a quien lo mereció.

Y quien lo mereció fue, sin un átomo de duda, Robert Lewandowski. El de Varsovia marcó 64 goles entre el 20 de julio de 2019 y el 7 de octubre de 2020, el período de elección. Gritó 60 para el Bayern Munich y 4 para Polonia. Contribuyó sustancialmente a ganar el quintuplete: Bundesliga, Copa y Supercopa de Alemania, Liga de Campeones y Supercopa Europea. Con un agregado fantástico: fue máximo anotador de la Bundesliga (34), de la Copa Alemana (6) y de la Champions (15). Es difícil redondear un año mejor, en cualquier época. No obstante esto, se queda sin estatuilla de Balón de Oro. Hubiese hecho historia: el primer polaco en conseguirlo. Y atención, porque Lewa ya pasó los 500 goles, está en 511. Y recién entró en los 32 años, es dable pensar que alcance los 600 o incluso 700, cifras de los más grandes artilleros de todos los tiempos. Solo como ejemplo: Ronaldo Nazario, fenomenal delantero centro, llegó a los 419.

Robert no es un artista del balón, sí un 9 bien de área, rebotero, excelente en el juego aéreo, astuto para colocarse y de buen golpeo de balón con zurda y derecha. Y con lo más importante que debe tener el goleador: ambición. Sabe moverse, entrar o salir de esa zona tan complicada que son las 18 yardas. Nunca está desanimado, nunca lesionado. Arañó los 60 partidos en el curso 2019-2020, síntoma de que, además de tener salud, se cuida. Un futbolista sin complejos ni conflictos. En sus once temporadas en Alemania lleva una sola tarjeta roja, cuando militaba en el Dortmund; simplemente, entra a hacer su tarea. Y la hace. Transfermarkt, la página de fútbol seguida por millones de hinchas en el mundo, hizo su compulsa en la que participaron más de 650.000 lectores y Lewandowski ganó el trofeo al mejor del año con el 53,2 % de los votos.

Pocas veces un Balón de Oro era tan cantado e indiscutido como en esta ocasión. Y no lo recibirá. Una pena. Incluso desde el punto de vista comercial, el perjuicio es grande: detrás de esa distinción llega una lluvia de contratos. Y aun cuando tuviera 80 años sería presentado como “Balón de Oro 2020”. Eso no lo borra nadie. Y aunque el The Best sea el galardón oficial de la Fifa, no tiene el encanto o la fuerza del rótulo “Balón de Oro”.

“¿Y cuál hubiese sido su terna de haber habido elección este año?”, nos consultaron de la revista Fútbol Total, de Colombia. Sin duda, detrás del polaco hubiésemos ubicado a Erling Haaland, otro descomunal romperredes. Además de ser la gran revelación mundial, el noruego marcó 49 veces (3 con Noruega, 25 con el Salzburgo y 21 con el Borussia Dortmund). Cuando estaba en su país se preguntaban si funcionaría en Austria, un medio algo más exigente. Luego si podría andar en Alemania, una liga de punta; más tarde si tendría nivel Champions League. Ya nadie se pregunta nada: puede con todo. Fue el segundo goleador de la Champions detrás de Lewandowski con 10 gritos. Y en julio recién cumplió 20 años.

En tres temporadas su valor de mercado subió de 100.000 euros a 8 millones, de 8 a 20 y ahora está cotizado en 100. Pero cualquier club pagaría sin pensarlo el doble por un delantero de rendimiento inmediato, con una voracidad goleadora que asusta y que tiene quince años de carrera por delante. Una fiera física y mentalmente. Aventuramos que puede llegar sin problemas a los 700 goles. Erling sería nuestro Balón de Plata.

En verdad, el Bayern Munich compuso tan fabulosa temporada que merecía la terna completa surgida de sus filas. Algo así como cuando, en 2010, Barcelona ungió a Messi, Iniesta y Xavi como la tripleta de oro, plata y bronce. Además de Lewandowski, Manuel Neuer, Joshua Kimmich, Alphonso Davies, Thomas Müller, Leon Goretzka o Serge Gnabry merecían el podio. Los seis cumplieron un curso brillante. No obstante, si nos obligaran a decantarnos por uno, elegimos a Kimmich. Una extraordinaria pieza de equipo, que destaca de lateral derecho, de centrocampista o como volante por derecha. Bueno física y técnicamente, con mente de acero, gran pasador, con llegada al área rival, marcó 7 goles y dio 13 asistencias, cifras altísimas para un elemento con funciones defensivas. Y recién va por los 25 años. Otro de los beneficiosos fichajes del Bayern de bajo costo y ultrarrendidores. Era nuestro balón de Bronce.

Pero la Fifa elaboró una lista en la que no están ni Haaland (insólitamente) ni Kimmich. Los once a los que se puede votar son Thiago Alcántara, Cristiano Ronaldo, De Bruyne, Lewandowski, Mané, Mbappé, Messi, Neymar, Sergio Ramos, Salah y Van Dijk.

JORGE BARRAZA

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