Punto intransable

Punto intransable

Más que diferencias por asuntos puntuales, lo que existe son profundas diferencias ideológicas.

08 de enero 2020 , 07:11 p.m.

Los ocho millones de votos de Petro en las pasadas elecciones advierten que es cuestión de tiempo para que la izquierda llegue a la presidencia. Y, de momento, la escasa favorabilidad de Duque incrementa las probabilidades.

Por esa razón, la gestión de Claudia López en la alcaldía de Bogotá guarda tanto significado para el futuro de la política en el país: es la arena donde se va a definir el sector de izquierda que va a disputar las próximas elecciones presidenciales. Si a López le va bien, será un mensaje a favor del sector de izquierda moderada.

El gran beneficiario, en principio, sería Fajardo, quien hoy es la figura con mayor visibilidad y favorabilidad entre los líderes de la centroizquierda. Por el contrario, quien se vería más afectado sería Petro, quien no solo se muestra como el líder más fuerte de la franja izquierda del espectro político, sino que aspira a ampliar esta franja hacia el centro y así aglutinar una mayoría suficiente para ganar en 2022. De allí que, en la práctica, Petro constituya el principal opositor a la gestión de López.

Los puentes entre estos dos sectores quedaron casi que irreversiblemente destruidos en la pasada campaña a la alcaldía. Era muy complicado que la ruptura no se diera. Más que diferencias por asuntos puntuales como el metro elevado o la propaganda a Fajardo en un evento, lo que existe son profundas diferencias ideológicas que se resumen en un punto intransable.

La izquierda que defiende López propone enormes cambios, en particular en la necesidad de redistribución y justicia social, pero cree en las instituciones existentes no solo del Estado, sino de la sociedad. A tal punto que Fajardo se considera a sí mismo de centro. En cambio, la izquierda que propone Petro sí aspira a cambios institucionales de gran calado. Por algo ha hablado reiterativamente de la necesidad de una asamblea constituyente y se ha referido a que el centro no existe; por consiguiente, López y Fajardo son, en realidad, una derecha encubierta.

En los próximos años, López tiene que mostrarle al país que la izquierda, si deja sus posiciones radicales, tiene cómo administrar bien el Estado, producir inclusión y redistribución, al tiempo que puede ser un factor de reconciliación. Si no lo hace, Petro y su línea dura se harán con el control de la izquierda para disputar la presidencia con los candidatos de derecha y de centro en 2022.

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.