Secciones
Síguenos en:
El trompetista

El trompetista

No es casual que Petro actúe, entonces, como trompetista del apocalipsis.

03 de agosto 2021 , 08:07 p. m.

El trino de Petro en que afirmaba que “las vacunas no sirven para el virus covid-delta, según primeras investigaciones” armó bastante revuelo en las redes sociales. Con toda la razón: el trino contenía información falsa que podría afectar el proceso de vacunación. Las primeras investigaciones muestran todo lo contrario, vacunas como Pfizer, AstraZeneca y Moderna han demostrado que, si bien su efectividad para evitar los contagios por delta puede bajar en algunos puntos porcentuales, son casi igual de efectivas para evitar hospitalizaciones y muertes.

Twitter muy acertadamente procedió a advertir que el trino contenía información falsa. Al tratarse de un personaje con más de 4 millones de seguidores, existía un riesgo muy alto de que muchos colombianos optaran por renunciar a vacunarse. Tan incuestionable era la falsedad de la afirmación que el propio Petro tuvo que reconocer que se equivocó, aunque reiteró que el mensaje general que quiso transmitir en el hilo de trinos que contenía la frase seguía siendo válido. De hecho, la razón para defender con tanta vehemencia su afirmación era porque reconocer el error llevaría al debilitamiento de su mensaje general.

¿Cuál es ese mensaje? Uno podría analizarlo en su contenido y en su forma. En su contenido, el mensaje apunta a que la causa estructural de la crisis del covid-19 en su variante delta no está en el virus en sí, sino en la organización económica y política de la sociedad. Lo mismo de siempre: el neoliberalismo ha puesto la rentabilidad económica y los intereses de los propietarios del gran capital por encima del bienestar del grueso de la sociedad y el interés común. El desenfreno de la producción de riqueza llevado a niveles de depredación de la humanidad y la naturaleza en los que la reacción es inevitable. En este caso es una pandemia, pero puede ser también una guerra, una crisis social, el cambio climático, una hambruna, etc.

No es casual que Petro actúe como trompetista del apocalipsis si cualquier tragedia es un anuncio del final de los tiempos

En su forma, el mensaje tiene mucho del discurso apocalíptico católico.

Básicamente, que la sociedad va por el sendero equivocado, víctima de falsas creencias y ambiciones y de la codicia de sus líderes. Como consecuencia, el apocalipsis es inevitable, al igual que el regreso de Dios a traer orden. No es casual que Petro actúe, entonces, como trompetista del apocalipsis. Si cualquier tragedia por la que pasen Colombia y la humanidad son anuncios del final de los tiempos y la llegada de Dios, bienvenidos son los ruidos de trompetas.

Por supuesto, en este final de los tiempos, acá en la Tierra, el papel de Petro es el de el gran líder, casi Dios, que se va a encargar de corregir el rumbo equivocado que ha tomado Colombia y, en la medida de lo posible, el gran líder de la humanidad que va a señalar el nuevo camino de los pueblos. Delirios no le faltan. En una columna, luego del trino, Petro escribió: “¡Silencio, Petro! ¡Basta ya, Petro! ha sido el grito de una prensa y de una política que se incomodan ante un pensamiento que como el mío no se arrodilla a su subliminal manera neoliberal de ver el mundo (...) es que hay una masa de personas, y las llamo masas porque abandonan la característica de multitud con autonomías por la del rebaño conducido, y una especie de liderazgo mediático, político y económico a la que no le interesa la vida humana”.

Políticos narcisistas abundan, muy difícilmente se puede competir por la voluntad popular si no se está convencido de que se es el mejor preparado y con las mejores ideas para dirigir una sociedad. Pero en el caso de Petro supone unas fracturas demasiado grandes para mantener el diálogo democrático. No son acuerdos sobre las grandes decisiones del país, que llegan a un punto medio donde se ponderan los intereses y las fuerzas políticas, sino choques con la visión del mundo de alguien que, más que electo, se siente el elegido.

GUSTAVO DUNCAN

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.