A menos que...

A menos que...

Carecemos de un puerto de llegada. No hay una cartografía prospectiva de la nación.

03 de marzo 2019 , 11:50 p.m.

Los resultados del crecimiento de la economía colombiana en el 2018 son alentadores. Un crecimiento del orden del 2,7 por ciento para el último trimestre sugiere que se observará un aceptable desempeño para el año del bicentenario. Los pronósticos sitúan la expansión económica para el 2019 entre 3,2 y 3,6 por ciento.

El Gobierno reclama la paternidad de haber logrado romper una desaceleración de varios años. Hay que dejar que Duque saque pecho, aunque todos los análisis técnicos demuestran que el gobierno Santos capoteó con éxito uno de los peores momentos de nuestra historia económica de una manera eficaz y, simultáneamente, mejorando la formalidad, la equidad y el empleo. El problema no es quién es el papá de la posible reactivación económica que se proyecta para este año, sino, más bien, cuán sostenible es en el inmediato futuro y cuál es el destino de mediano y largo plazo para un país que avanza a trancazos y de manera más bien poco dinámica.

Desafortunadamente, como lo afirmó Carlos Caballero, el Plan de Desarrollo presentado no ofrece una visión organizada y consistente para guiar la acción del Estado y dar las señales correctas a los inversionistas, a los trabajadores, a las regiones y a los empresarios. No es una propuesta que convoque las energías de la Nación para concentrarlas en objetivos diáfanos y contundentes, que garanticen crecimiento acelerado y una mejor distribución del ingreso.

No hay un proyecto-país que permita alinear a la sociedad, como sí ocurrió en los ‘países milagro’, que hoy son sujeto de tanta admiración. Mejor dicho, el primer déficit estructural que nos atropella es, entonces, uno de liderazgo, de propuesta de futuro. Carecemos de un puerto de llegada. No hay una cartografía prospectiva de la nación. Al cumplirse doscientos años de la independencia, el Ejecutivo no ha propuesto ideas sobre cuáles son la ruta y el destino de la economía colombiana en los próximos diez, veinte o treinta años.

La ausencia de esa visión se enfrenta además a dos desafíos inminentes. El déficit fiscal, conjugado a medias por la ley de financiamiento del 2018, de la que desaparecieron por conveniencia política las propuestas más estructurales del ministro Carrasquilla, resurgirá con fuerza inusitada en el ocaso de este gobierno. El margen de maniobra que tendrá el Ejecutivo en esa coyuntura para reorientar las finanzas públicas es bastante modesto. No es difícil imaginar que, ya entrados en trance electoral, no será posible conseguir el respaldo necesario para los cambios radicales que exige llegar a la estabilidad fiscal de largo plazo. A menos que...

La otra urgencia es el comportamiento del sector externo. Con un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos del orden de 3,8 por ciento del PIB –como lo reportó ‘Portafolio’ recientemente–, con una disminución de la inversión extranjera del 20 por ciento el año pasado y un déficit comercial que no cede, la vulnerabilidad externa va en aumento. No obstante un manejo impecable del Banco de la República en el frente cambiario y monetario, la volatilidad externa será un factor altamente perturbador para el país en los próximos años. A menos que...

A menos que el presidente Duque se proponga hacer un pacto nacional por la prosperidad y la equidad que establezca un consenso nacional mínimo que le dé horizonte al manejo de los problemas estructurales dentro de una visión económica que establezca un destino, un propósito colectivo, que le devuelva la esperanza a este país de que algún día previsible escapará de la trampa de la pobreza. Para algo debería servir la celebración de 200 años de independencia.

‘Dictum’. “No cesaban de llegar soldados con el cuerpo hecho trizas, se enamoraban de mí durante una hora y morían... Todo puñetero general debería haber pasado por mi trabajo”. Hana, enfermera militar (‘El paciente inglés’. Michael Ondaatje).

GABRIEL SILVA LUJÁN

Sal de la rutina

Más de Gabriel Silva Luján

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.