Jugar y aprender

Jugar y aprender

El juego es lo más serio que puede haber en la vida infantil, siempre y cuando sea libre.

30 de septiembre 2019 , 07:15 p.m.

El juego es el camino que la naturaleza eligió como la mejor estrategia de aprendizaje en gran parte del reino animal. Es tan importante que el historiador y lingüista Johan Huizinga no dudó en atribuir a la actividad lúdica el origen mismo de la cultura.

El juego en los niños no es algo trivial que se diferencia de las cosas que los adultos consideran serias y se empeñan en imponer. Por el contrario, es lo más serio que puede haber en la vida infantil, siempre y cuando sea libre y les permita ejercitar a su gusto sus habilidades motrices, sus intercambios simbólicos con otros niños y la manera como van comprendiendo el mundo y las realidades que los rodean.

Sigo escuchando con frecuencia a padres y madres que se quejan de los jardines porque lo único que hacen sus hijos es jugar. No son capaces de entender que si juegan mucho durante el día es justamente porque dieron con un buen centro educativo. Por desgracia ha corrido la idea de que se los debe atiborrar de cosas antes de que puedan siquiera amarrarse los zapatos solos, y las familias pagan enormes sumas de dinero para que les enseñen inglés, informática; los llevan a clases de natación y quién sabe qué más actividades que desde antes de cumplir cinco años ya denominan extracurriculares.

Para demostrar que están bien, son felices y aprenden mucho, se han inventado un negocio adicional que algunos llaman ‘agenda’ y, según me dicen, registra fotografías y videos en tiempo real de lo que los críos hacen, dicen y piensan a fin de que sus padres los puedan monitorear a través de un celular. No sé si estas cosas derivadas de los avances tecnológicos sean buenas, pero a mí me genera un malestar similar al de todas las variantes del voyerismo. Dicen que esto ayuda a compensar el tiempo que los padres muy ocupados no tienen para pasar con sus hijos... pero lo que es seguro es que así no se forman vínculos, que es lo más importante en esta etapa vital.

Los padres de hoy se sienten cada vez más preocupados por ofrecerles a sus hijos la mejor educación, y quienes saben de negocios tienen puesto el ojo allí donde la gente está dispuesta a gastar su dinero sin restricciones para conseguir los mejores resultados posibles. Es en este contexto donde aparecen los modelos fantásticos que prometen niños prodigio, que luego irán a los mejores colegios, hablarán lenguas y escalarán las altas cumbres del éxito usando los más modernos métodos y equipos que provean la ciencia y la tecnología.

Sin embargo, nada de esto sustituye el juego, entendido como una actividad libre y autónoma de exploración ya descrita por las ciencias del comportamiento. Los niños necesitan conocer su entorno manipulando objetos, trepando, escarbando, probando olores y sabores, experimentando sensaciones. Esto es lo que hacen desde que pueden a desplazarse solos. Tienen que descubrir por su cuenta pesos, temperaturas, texturas.
Y jugando deben descubrir a los otros, poner a prueba su fuerza o su equilibrio, su capacidad para comunicarse y sus recursos para negociar. En su juego libre imitan lo que ven: juegan al médico, al papá y la mamá... o a lo que aprenden de la televisión e internet. Por eso, lo más importante es contar con maestras que tengan una formación profesional excelente y sean bien remuneradas, pues solo así podrán comprender el juego infantil y aprovecharlo para el cultivo de lo mejor de cada niño. En esta etapa, las personas cuentan más que todas las cosas.

Cuando nos hacemos adultos prolongamos los hábitos de juego y nos convertimos en científicos, inventores, exploradores, empresarios o negociadores de conflictos. Si no nos dejaron jugar libremente en la infancia, tal vez siempre busquemos que alguien nos dé instrucciones y nos indique qué debemos hacer porque aprendimos muchas habilidades, menos la de ser libres.

fcajiao11@gmail.com

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.