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Nuevos padres, ¿listos?

Nuevos padres, ¿listos?

Ojalá esas ocho semanas de licencia de paternidad permitan que sigan naciendo nuevos padres.

06 de julio 2021 , 09:25 p. m.

Hace ya casi 20 años, una ley con nombre de mujer, la ley María (Ley 755 de 2002 de la autoría de Juan Lozano), contemplaba ocho días de licencia de paternidad remunerada con el fin de que los hombres descubrieran lo que significa acoger una nueva vida y aprendieran lo básico del cuidado de un recién nacido. Y me acuerdo de que, si bien muchas mujeres se alegraron de este avance en relación con compartir o redistribuir algunas tareas que rodean el nacimiento, la experiencia no fue exactamente como nos lo soñamos. La mayoría de los hombres transformaron estos ocho días de licencia en rumba y festejos, y las mujeres, ya con lo que significaba un recién nacido en casa, tenían además otro niño que atender, este nuevo padre que no tenía idea de lo que podía significar compartir tareas.

Les aseguro que muy pocos aprendieron a cambiar pañales y mucho menos, cuando era el caso, a lavarlos. En fin, eran otros tiempos y la puesta en marcha de nuevas masculinidades era aún muy tímida. No obstante, la ley María fue un presagio de lo que acabamos de ganar. En efecto, hoy se acaba de ampliar la licencia de paternidad de una a cinco semanas. Entonces, y para que no se repita lo de hace 20 años, les propongo algunas reflexiones sobre lo que significa hoy ese concepto de paternidad que, en estos 20 años desde la ley María, y gracias a las reivindicaciones de las feministas y de mujeres jóvenes, ha conocido cambios que transformaron el viejo concepto de masculinidad, cambios que transforman poco a poco la vida de las mujeres, de los hombres y, por supuesto, de los hijos y las hijas.

Primero, y lógicamente, estas ocho semanas de licencia de paternidad deberán significar una nueva repartición de tareas durante ese lapso que estos padres tendrán que compartir con su compañera durante las primeras semanas del nacimiento de ese pequeño nuevo habitante del mundo que, sin duda, transforma hondamente toda la dinámica de la vida cotidiana. Pero, más allá de lo que significan el reconocimiento, la redistribución y la reducción de las tan repetitivas tareas diarias ante una nueva vida y sus albures, creo que nos debe hacer reflexionar sobre lo que encarna realmente este viejo concepto de padre y de paternidad tan largamente ligado a la noción cultural de patriarcado. Y si el concepto de patriarcado se refiere a una cultura en la cual el padre manda. Ese padre que durante siglos se escribía con una P mayúscula y que tuvo efectos tan dramáticos, tanto para la marcha del mundo como para las mujeres, los hijos y las hijas.

Hoy, padre se debe escribir con una p minúscula y nos debe permitir preguntarnos lo que significa la palabra. Quizás y en primer lugar representa un duro golpe a esta supremacía masculina que envenenó el mundo y, por supuesto y al mismo tiempo, la masculinidad y la paternidad. Una paternidad que hoy se debe implicar en la vida, en los afectos, en esta relación tan compleja con el hijo, tan particular con la hija y tan difícil con esta madre quien, al mismo tiempo, es la compañera amada.

Cuando un nuevo ser nace, todo, absolutamente todo, cambia y es momento de no creer en los cuentos de hadas que la cultura nos quiso meter en la cabeza. Ni la maternidad es un nido de felicidad, ni la paternidad puede seguir siendo un título vacío. Afortunadamente, y desde hace una década, se han puesto en marcha nuevos modelos, no solo de masculinidad sino de paternidad: nuevos lazos afectivos, nuevas implicaciones y compromisos en relación con la infancia. Quizás un aprendizaje a filtrar esta violencia ancestral en ternura regalando a los hijos, a las hijas nuevas maneras de relacionarse primero con ellos mismos, pero sobre todo con el mundo. Ojalá estas ocho semanas de licencia de paternidad permitan poco a poco que sigan naciendo estos nuevos padres. Y si me refiero a que “sigan naciendo”es porque sé que ya han nacido algunos.

Florence Thomas
Coordinadora del grupo Mujer y Sociedad

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