Lenguaje incluyente para una democracia incluyente

Lenguaje incluyente para una democracia incluyente

Un lenguaje incluyente sirve para ver un mundo completo, diverso y complejo, un mundo que no excluye

19 de enero 2021 , 09:25 p. m.

El lenguaje no es solo una extraordinaria herramienta para interactuar y comunicar, un sistema de signos con reglas de una asombrosa complejidad, sino que, y al mismo tiempo, es un aparato de construcción y de representación de la realidad y, por consiguiente, de acción en y sobre ella a través de elaboraciones simbólicas.

De igual manera, el lenguaje no puede existir fuera de contextos históricos, sociológicos e ideológicos. Y uno de los contextos ideológicos que han marcado fuertemente el saber occidental es la cultura patriarcal, acompañada de una tenaz heteronormativa. Y es así como sobre estos postulados sabemos hoy que el lenguaje excluye, ausenta, niega, estigmatiza o discrimina y se toma siglos para adecuarse mínimamente a una realidad que, ella sí, cambia día a día. De ahí la importancia de transformar y adaptar el lenguaje de acuerdo con las mutaciones sociales y culturales.

Hoy, y en gran parte gracias a los aportes del feminismo, el reto es recrear el lenguaje como un ejercicio práctico para una democracia incluyente. Es en ese sentido en el que hablamos, entonces, de lenguaje incluyente, un lenguaje que sirve para ver un mundo completo, diverso y extremadamente complejo; un mundo que no oculta, no subordina, no excluye y deja ver realidades de identidades complejas.

El lenguaje incluyente nombra, reconoce y visibiliza a todas las personas. Y no estoy hablando solamente de la ausencia de las mujeres y las niñas en múltiples discursos políticos, jurídicos, médicos, o en informes y documentos administrativos; estoy hablando también de la importancia de un lenguaje con un enfoque no solo de género, sino diferencial y poblacional. En pocas palabras, un lenguaje incluyente como garantía de una democracia igualmente incluyente.

Por esto sorprende positivamente el mensaje sobre lenguaje incluyente que está circulando en todos los canales de televisión a nivel nacional y que propone una reflexión colectiva sobre un tema tradicionalmente muy lejano a las preocupaciones de quienes orientan las políticas públicas en nuestro país. Con el lema central ‘En el lenguaje incluyente está toda la gente’, el Departamento Administrativo del Servicio Civil Distrital, en cabeza de su directora, Nidia Rocío Vargas, y la Secretaría General de la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de Margarita Barraquer, esperan consolidar en la agenda pública nacional, de la mano de la Comisión de Regulación de Comunicaciones, un tema de gran importancia para toda la sociedad.

Lo he dicho en otras ocasiones en el marco de los debates sobre lenguaje incluyente en clave de género: lo que no se nombra no existe. Y aun si para algunos el asunto parece innecesario, pesado y fuera de los sacrosantos cánones de algunas reales academias de la lengua, seguiré insistiendo en que si para las mujeres el lenguaje es el primer síntoma de nuestra ausencia, debe ser también el lenguaje (un lenguaje incluyente) el primer signo de nuestra renovada presencia y la de aquellos y aquellas otras voces silenciadas e invisibilizadas por tanto tiempo.

Campañas como las del lenguaje incluyente son entonces pasos necesarios para reflexionar sobre uno de los grandes debates de la modernidad.

Florence Thomas
Coordinadora del grupo Mujer y Sociedad

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.