Bergoglio, un paso adelante, pero...

Bergoglio, un paso adelante, pero...

Las mujeres siguen siendo un dolor de cabeza para el estamento religioso, aun para este papa.

27 de octubre 2020 , 09:25 p. m.

Las palabras del papa Francisco, a pesar de ser una simple entrevista, retumbaron por todo el Vaticano. ¿Podrían haber imaginado que un pontífice, en los comienzos del siglo XXI, diera su bendición a las familias homosexuales? Es un tremendo golpe que incluso despertó las voces más conservadoras, que aún se preguntan si esto generará una encíclica. En sus declaraciones, más allá de la aceptación de la unión homosexual, el papa Francisco habló de la posibilidad para ellos y ellas de conformar familia. Yo espero que profundice esos conceptos, pues es muy importante cambiar estos eternos discursos discriminatorios de la Iglesia. Y hago énfasis en esto porque con la histórica y secular misoginia de la iglesia, perdónenme, una nunca sabe. Pobre Papa, no sabe lo que le espera. Le lloverán truenos.

Es evidente que cuando se trata del poder patriarcal y de hechos societales que conciernen a los homosexuales, incluso probablemente en el mismo seno del Vaticano y de la Iglesia en general, las cosas avanzan, poco a poco, pero avanzan. En contraste, cuando se trata de hechos que se refieren a las mujeres, y muy particularmente a los derechos de ellas para decidir sobre su cuerpo, la cosa es lenta e, incluso, a veces retrocede.

Las mujeres siguen siendo un dolor de cabeza para el estamento religioso, aun para este papa de la modernidad. No hay ningún camino posible, ni siquiera para debatir sobre la autonomía, sobre la libertad de las mujeres en relación con su deseo o no de ser madre. Ahí está el demonio, el infierno con sus llamas, ahí están las brujas con sus aquelarres, ahí está la serpiente que nos envenena, ahí está una barrera imposible de tumbar. Claro, exagero, ¿exagero?

La verdad es que nunca entendí este rechazo visceral a este cuerpo sexuado de las mujeres. No obstante, siempre quise recordar que Jesús de Nazaret amó a las mujeres, amó y perdono a las pecadoras, dialogó con María Magdalena y, por cierto, se rodeó de discípulos hombres y mujeres, hechos que la Iglesia poco nos contó en su catecismo algo trasnochado.

Yo quisiera pensar que en los debates con sus discípulos y con las mujeres que encontró en el camino, Jesús abordó el hondo tema del deseo de no ser madre cuando las circunstancias no eran las mejores. Y, como todos y todas sabemos, desde hace siglos las mujeres abortan, sea legal o no, y seguirán haciéndolo, porque ellas son las únicas que saben desde el fondo de su ser que un hijo o una hija necesita haber sido deseado, deseada, necesita haber sido proyectado en el futuro con amor.

Es tiempo de que la Iglesia se atreva a extender esta frase del Papa, pronunciada en el 2013, la ya conocida frase “quién soy yo para juzgar”. Todos y todas somos hijos, hijas de Dios. Tal vez, pero los hijos han sido siempre más amados que las hijas. Difícil entender esto.

Hoy, cuando el debate sobre la despenalización total del aborto se reabre con fuerza, sería importante que el Papa pudiera, por lo menos, decir de nuevo, pero esta vez a propósito de este tema, “quien soy yo para juzgar”.

Esto sí, sería no solo un pequeño paso como el que acaba de dar, sino un gran salto adelante en la visión de la Iglesia en relación con las mujeres. Un avance en relación con los derechos sexuales y reproductivos que forman parte hoy día, y desde hace unas décadas, de los derechos fundamentales en cuanto cuarta generación de los derechos humanos. Un avance tan importante como el que se dio esta semana con las familias gais.

Florence Thomas
Coordinadora del grupo Mujer y Sociedad

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.