Ante la incertidumbre

Ante la incertidumbre

No hay duda de que esta pandemia ha sido una gran maestra. Nos ha recordado simples lecciones.

11 de mayo 2020 , 07:19 p. m.

Quizás solo la vida y la naturaleza –que a la postre son la misma cosa– pueden ofrecer verdaderas lecciones maestras. Una puesta de sol lo es. También, la mirada de un niño. Y la agonía y la manera como cambia de color la piel de los lenguados. A veces, como si pretendiera sacudirse, la vida realiza movimientos de tal magnitud que constituyen una suma de enseñanzas: o, al menos, de oportunidades para aprender.

No hay duda de que esta pandemia ha sido una gran maestra.Nos ha recordado lecciones simples como esa que demuestra que la vida puede cambiar de un momento a otro. Que nada garantiza que los planes y los futuros diseñados a la medida en realidad se vayan a dar de tal manera. Que la muerte no se distrae con los títulos y las cuentas bancarias de aquel a quien decididamente ha ido a buscar. O aquella, tantas veces repetida en estos días, que vulgarmente podría expresarse con el refrán que asegura que “no hay enemigo pequeño”.

Pero tal vez las lecciones que más me llaman la atención de las muchas que nos ha ofrecido esta pandemia son las que le apuntan a refrescar la idea del hombre. A mostrarnos su complejidad en ciertos aspectos y su desconsoladora simpleza en tantos otros. A revelarnos el amplio abanico de sentimientos a los que puede acogerse y las mil reacciones que puede exhibir cuando se enfrenta a situaciones inesperadas o de las cuales no tiene el control.

Con la obligación del aislamiento, el bombardeo de noticias sobre la manera como avanza el contagio y las consecuencias económicas del covid-19, a los curiosos se les nota más la curiosidad. A los pacientes, la paciencia. Y así con los generosos, los fatalistas, los descreídos.

Acostumbrados a la certezas, a los pronósticos con escaso margen de error, a las explicaciones técnicas, la incertidumbre de la pandemia ha puesto de relieve la dificultad enorme del hombre para enfrentarse a lo desconocido: como le suele ocurrir ante la pregunta de qué pasa más allá de la muerte. Y es entretenido oír algunas de las fabulas –con seguridad habrán oído hablar en estos días, por ejemplo, del castigo divino– que construye para tratar de encontrar una respuesta en donde no la hay. En medio del drama, no dejan de ser fascinantes las lecciones que nos ofrece a diario esta pandemia, sin necesidad de conectarnos a internet. Lecciones maestras.

Fernando Quiroz
@quirozfquiroz

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