Reflexión viral

Reflexión viral

En Colombia, tenemos un gobierno que se ha limitado a adoptar medidas ineptas y tardías.

19 de marzo 2020 , 08:30 p.m.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha tomado por los cachos la crisis pandémica de covid-19, actuando primero y hablando después. Retiró del Congreso las reformas neoliberales en curso, en especial la de las pensiones, que tanto malestar venía generando entre los franceses, y que dio lugar al movimiento de resistencia civil conocido como los ‘chalecos amarillos’; pero además implementó medidas que de seguro incomodarán a los dueños del dinero y a la clase privilegiada. Decretó la moratoria de las obligaciones hipotecarias pendientes y de las deudas de los ciudadanos franceses con los bancos, así como la suspensión del pago de arriendos domiciliarios mientras dure la emergencia.

Son medidas de corte social para amparar a los ciudadanos del común que van a enfrentar, en Francia y en el mundo, una crisis económica terrorífica cuando termine la crisis pandémica. Sin contar la mortandad que dejará el coronavirus. El primer ministro inglés, Boris Johnson, ha dicho en un discurso a los ingleses que por cuenta del coronavirus “llorarán a muchos seres queridos”. Terrible premonición que, por desgracia, no es exagerada.

En Francia, el toque de queda para el país se decretó hace más de una semana. Nadie puede asomar ni las narices. Lo mismo en Italia, Alemania y demás países de la Unión Europea. Y también en Inglaterra y Estados Unidos. El número de contagiados sigue aumentando, pero las medidas preventivas han evitado que la mortalidad sea exponencial.

El presidente de Francia, después de adoptar dichas medidas preventivas contra el virus y contra la epidemia económica que seguirá, dijo en su discurso que “el mundo cambió”. Será imperioso prepararnos para modificar nuestras malas costumbres actuales, impuestas por el régimen de capitalismo feudal neoliberal. Debemos prepararnos para un nuevo modo de vida bajo lo que Joseph Stiglitz denomina “capitalismo progresista” en su libro del mismo nombre. El capitalismo progresista, al que los reaccionarios de siempre, los de la ultraderecha cavernaria, se apresuran a catalogar de “socialismo”, es el mismo liberalismo planteado por Adam Smith hace dos siglos, y que no tiene nada que ver con el neoliberalismo. Por el contrario. Es su antónimo.

Habrá tiempo para hablar de esto (si el coronavirus lo permite), aunque no sobra pensar en ello durante el encierro a que nos confina (no sabemos por cuanto tiempo) la plaga siniestra.

Por ahora, en Colombia, tenemos un gobierno inepto que se ha limitado a adoptar medidas ineptas y tardías. Quizá piensan el presidente Duque y su ministra del Interior, la señora Arango, que el coronavirus es una “comedia italiana”. Y mientras el contagio avanza se enredan en una pelea ridícula, grotesca, con alcaldes y gobernadores por el monopolio del toque de queda, que el Gobierno Nacional reclama como potestativo del presidente. Y el contagio no para su marcha de muerte. El toque de queda total en el país debería estar decretado hace una semana, así como medidas similares a las implantadas por Macron en Francia para prevenir el caos social que sobrevendrá a la pandemia.

¿Cómo es posible que, hasta ayer, seguían llegando vuelos internacionales, que han debido suspenderse hace ocho días? Con un solo contagiado que entre al país, basta para impulsar el virus y expandir el contagio.

No entiendo el propósito del simulacro en Bogotá para el puente. ¿Simulacro de qué? No estamos ante una posibilidad, sino ante una realidad, para ponernos con simulacros. Debe implantarse sin dilación el toque de queda (con las excepciones necesarias) y no engañar a los ciudadanos ocultándoles la gravedad de la situación. En Chapinero Central, por ejemplo, vecindario de la alcaldesa mayor, bares y restaurantes están funcionando a todo vapor y a todo volumen, todo el día y parte de la noche, y no hay autoridad que los conmine a cumplir con el simulacro, al menos.

China y la OMS dicen que trabajan en una vacuna para combatir el coronavirus. Buena noticia. Mas, para cuando la vacuna esté lista, habrán fallecido millones de personas. La República de Cuba tiene a disposición de los gobiernos que lo soliciten un antiviral, el Interferón alfa 2B, cuya eficacia contra el coronavirus fue comprobada por los chinos en su emergencia y les ayudó a controlarla. Ojalá tome nota de ello el desgobierno colombiano.

Enrique Santos Molano

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.