Los niños de la asamblea

Los niños de la asamblea

Era evidente la reelección de Guaidó, y cual niño malcriado, Luis Parra le puso seguro a la puerta.

17 de enero 2020 , 07:05 p. m.

Imaginemos a un adolescente cuya vida condenan un domingo de elecciones, un joven que años después, mientras estudia una rama de la ingeniería, decide involucrarse en la política, comienza a desarrollar criterio e ideologías de derecha y, antes de cumplir 40, se convierte en presidente del único órgano democrático de un país que tiene hambre. Ahora con cierta diplomacia, ese joven intenta sacarles las patas del barro a los ancianos que lo condenaron, cuando él tenía 14 años, al votar por un dictador. ¿Recuerdan a ese muchacho? Se llama Juan Guaidó.

Ningún político con doctorado en ‘palabrería’ merece el apoyo de un país, ni que crean sus discursos siquiera, pero el venezolano es un pueblo ignorante y desesperado por un líder. Primero fue Leopoldo antes que Capriles, y ahora Guaidó, que si bien hizo lo que todos estábamos esperando desde hace meses al hacerse respetar como presidente de la Asamblea Nacional, antes montó un ‘show’ mediático para que viéramos por Twitter cómo rompía su traje saltando una cerca.

La política se mueve por la empatía, consiste en hacer que otros te crean. En Venezuela, el oficialismo genera adeptos con una caja de comida y un bono cada mes, la oposición, con un kit de medicina y palabras bonitas. Sea como sea, ambos bandos se valen de la necesidad. La diferencia es que uno les habla a los campesinos y otro, a quienes se creen intelectuales.

Era evidente la reelección de Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional, y cual niño malcriado, Luis Parra le puso seguro a la puerta para sentarse en la silla grande. Juan Guaidó le respondió saltando una cerca solo para decir en televisión que le rompieron el traje y presidir su ‘club’ en otro cuarto.

Todo esto mientras los medios transmitían en vivo, porque los periodistas (como es de esperar) llegaron antes que los militares que acordonaron el área.

Al día siguiente, cuando a Luis Parra se le pasó el berrinche y se sentó en su nueva silla pensando que había ganado, Guaidó llegó con su caballería de 100 diputados para reclamar aquel asiento que le correspondía por votación popular, mientras la Guardia Nacional portaba rifles que aspiraban a ser inútiles.

¿Es o no un ‘show’ mediático? Yo lo llamaría berrinche, más aún cuando 18 diputados de la oposición disidente se quedaron a un lado haciendo pucheros, como diciendo “me aparto, pero no me voy”.

Falta esperar lo que vendrá en los próximos días, que hable el tío Nicolás en cadena nacional para rechazar cómo trataron al pobre de Luis Parra mientras papi Trump envía un ‘bono especial’ a los cien diputados fieles a Guaidó. Mientras tanto, los venezolanos tenemos que ingeniárnosla para comer con 450.000 bolívares al mes (3 dólares).

Y de nuevo, valiéndose de la necesidad, Guaidó propone aumentar el sueldo mínimo a 120 dólares. Esto lo hizo desde una sesión ordinaria en un sitio irregular puesto que, como era de esperar, la Asamblea Nacional amaneció acordonada por militares que se negaron a darles paso a los políticos opositores. ¿Por qué? Luis Parra le fue a llorar al tío Nicolás.

La diferencia es que en esta oportunidad los rifles sí tenían balas y los colectivos (motorizados armados) chavistas acompañaron a los militares para lanzar heces y disparar contra los opositores. Falta esperar qué pasará el próximo martes.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.