¿Qué hacer contra la corrupción?

¿Qué hacer contra la corrupción?

Si no le ganamos la guerra a la corrupción, la corrupción destruye el Estado.

20 de mayo 2018 , 03:55 a.m.

Estamos en uno de esos momentos en los que o nos empleamos a fondo para escribir la historia o fracasamos. Justo ahora, cuando el país comienza a cerrar las profundas heridas que nos dejó una guerra de casi 60 años, nos despertamos en medio de otra pesadilla: la corrupción. Así como la guerra nos tuvo al borde de convertirnos en un Estado fallido, la corrupción ahora está carcomiendo las columnas sobre las que se sostiene nuestro Estado de derecho.

Desde la Contraloría General hemos luchado con ardor contra la corrupción durante estos últimos cuatro años, y hemos ganado importantes batallas. Pero tengo que confesar que no damos abasto.

Destapamos, por ejemplo, el ‘cartel de la hemofilia’, que se podría usar como lección en los colegios y universidades de cómo se han venido robando los recursos de la salud en el país. Para que no ocurra nunca más. Uno de sus protagonistas, el exgobernador Alejandro Lyons, al verse atrapado por la investigación de la Contraloría y de la Fiscalía, decidió huir a Estados Unidos y desde allá destapar el escandaloso ‘cartel de la toga’.

También descubrimos y alertamos al país sobre cómo se estaban robando la plata de la alimentación de los niños y niñas más pobres, primero en la costa Caribe y después en 17 de los 32 departamentos del país. Al PAE los corruptos le encontraron un modus operandi para desangrarlo, lo replicaron en varias partes y dejaron con hambre a los niños.

Develamos también tramas sofisticadas como la de Reficar. Tuvimos que dedicar a 25 auditores, durante 6 meses, para poder explicarle al país por qué no está bien que un contrato que se hizo por 3.900 millones de dólares termine costándole al Estado 8.060 millones de dólares.

O como el caso de la construcción del túnel de La Línea, que fue contratado en 600.000 millones de pesos, pero se han gastado 2 billones, y consideramos que todavía se requiere 1 billón más para ponerlo en servicio. ‘Torpezas’, llaman ahora al delito de falta de planeación en las obras públicas.

Descubrimos también, gracias a modernos sistemas de big data, cómo Electricaribe decidió embolsillarse gota a gota los subsidios que el Estado les da a los más pobres de la Costa para hacerles más llevadero el pago de la luz.

Y podría citar otros muchos casos en los que logramos atajar a los corruptos. Estamos viviendo en carne propia lo que Nicolás Maquiavelo ya describía hace seis siglos: la facilidad con que los hombres se corrompen y cambian de costumbres, aunque sean buenos y bien educados.

Mi llamado a los candidatos presidenciales es sencillo: es menester hacer una revolución. Nada es más importante ahora para nuestra nación que atajar la corrupción. Necesitamos una revolución, sobre todo cultural, que nos enseñe de nuevo, desde el principio, sobre el manejo estricto de los recursos públicos.

Así como en su momento se hizo un Plan Colombia contra el narcotráfico, luego se hizo un Plan Patriota para acorralar la guerrilla, y así como apostamos todo por un acuerdo de paz, ahora necesitamos que se vuelquen la sociedad toda y el Gobierno en un solo proyecto de país contra la corrupción.

Son muchas las cosas que se pueden hacer. Una de ellas es ajustar el diseño institucional de control del Estado, por ejemplo, y darse al fin la pela de acabar con las contralorías locales y departamentales. Ningúnpaís serio puede tener 63 entes de control que se manejen cada uno a su manera.

Otra de ellas es utilizar las regalías para construir las grandes megaobras de desarrollo que requiere el país, como lo hizo el vecino Ecuador, y que dejen de ser caja menor de algunos gobernadores corruptos.

Hacer una reforma del Sistema General de Participaciones (SGP) para evitar que se sigan robando tajadas de los 30 billones de pesos que cada año se giran por esta vía a la educación y a la salud, y que con tanto esfuerzo los colombianos tributan.

Se necesitan también, por supuesto, sanciones drásticas y efectivas. Mi llamado es a los candidatos, o a quien de ellos quede presidente, para que le pongan voluntad política, creatividad y recursos a esto de acabar la corrupción. Si no le ganamos la guerra a la corrupción, como lo han hecho países como Georgia o Singapur, la corrupción destruye el Estado.

Edgardo Maya Villazón*
* Contralor General de la República

MÁS COLUMNAS

Columnistas

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.