close
close
Secciones
Síguenos en:
El daño es ya irreversible

El daño es ya irreversible

Las redes sociales se convirtieron en un cáncer sin cura.

28 de junio 2021 , 01:00 a. m.

El profesor Moisés Wasserman escribió el viernes pasado, en este periódico, una de esas columnas urgentes, cargada de verdades, que lo dejan a uno muy pensativo. En ella instó a que como sociedad empujemos todos en la construcción de un país viable; que no pidamos que sean los otros quienes lo hagan, puesto que es una responsabilidad conjunta enorme, así pensemos distinto.

El texto se movió copiosamente en las redes sociales, y muchos de quienes lo comentaron coincidieron en la necesidad de parar en el camino y dar un giro responsable para evitar caer en la inviabilidad como nación. “Es muy triste hoy el espectáculo de todo el mundo exigiendo que empuje el otro. Así no saldremos adelante”, concluyó el sabio profesor su columna.

Tristemente, en el llamado que hace el profesor hay una frase que refleja lo arduo de cumplir con su solicitud: “La difusión de noticias falsas, y la interpretación mentirosa de otras, surge, a veces, de personas de enorme influencia y responsabilidad y se riega como pólvora, sin marcha atrás. Nadie se retracta; y si se retractara, no lo oirían”. Esto no va a cambiar. De hecho, empeorará.

Las redes se convirtieron en un cáncer sin cura; estas lograron sacar a flote las características más oscuras y deleznables del ser humano. Y no solamente las de aquellos que se ocultan tras perfiles falsos; también las de congresistas, actores, políticos, periodistas, influenciadores, cantantes y otros integrantes de la sociedad a quienes muchos miran como ejemplo.

La difusión de noticias falsas y el uso de la mentira como herramienta válida para justificar un planteamiento se han vuelto moneda común ante los ojos de una justicia permisiva y una vulgar indolencia por parte de todos nosotros. Nuestro comportamiento en redes traspasó el límite de lo que era correcto y dio paso a un universo anárquico, violento y descontrolado, aplaudido por la mayoría. La gravedad de esto es mayúscula.

A principios de junio, la prestigiosa revista científica PNAS publicó un documento realizado por 17 investigadores de distintas ramas del conocimiento –filósofos, biólogos, ecologistas y demás–. La conclusión fue devastadora. Estamos antes una gravísima crisis para la sociedad en general. “La falta de entendimiento sobre los efectos de la tecnología en nuestro comportamiento colectivo es una amenaza para la democracia y el progreso”, señalaron.

El mal uso de las redes, que es lo que estamos viendo a diario, incidirá cada vez más en la manipulación de elecciones, en la propagación de extremismo violento, en el fortalecimiento del racismo, en la desinformación a la ciudadanía sobre temas críticos como el cuidado de la salud y hasta en el fomento de guerras. Sin saber cómo se puede atajar esto, el documento dice que es hora de empezar a trabajar en soluciones, de manera transdisciplinar.

Sumado a lo anterior, el grupo de expertos también mostró su preocupación por el papel que juegan los algoritmos, así como los anuncios que nos aparecen en internet conforme navegamos en la red. Este moderno y complejo sistema de distribución de información es el que favorece que un documento falso –que la hidroxicloroquina es buena para tratar el covid– se riegue como un vendaval y comience a promoverse como si fuera cierto. En Colombia no faltaron los precarios de neuronas que difundieron tal bulo.

“Tenemos que resolver este problema y no tenemos casi tiempo”, señaló el profesor de biología Carl Bergstrom, coautor del estudio. El asunto es el cómo. Acabar las redes, como lo sugirió no hace mucho Paola Ochoa, es un imposible. Las empresas dueñas de estas se vieron desbordadas hace mucho y no ha habido legislación alguna que haya podido frenar la hecatombe hacia la que nos dirigimos. Quizás la única salida sea tocar fondo. ¿O no?

DIEGO SANTOS
Analista digital
diegosantos1978@gmail.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.