El contagio para bien

El contagio para bien

#ComoHombres demostró que en las redes sociales hay conversaciones espontáneas y refrescantes.

12 de marzo 2020 , 07:05 p.m.

El coronavirus se convirtió en otro ejemplo –como si hiciera falta– de la manipulación y la desinformación en redes sociales (no, la cocaína y el agua tónica no sirven como antídoto). Este ruido se suma a la acción de ‘bodeguitas’, ‘trolls’ y call centers, y deja a muchos con la sensación de que en internet ya no hay conversaciones espontáneas, que todo se cocina y se coordina previamente. Sin embargo, en Colombia apareció un unicornio en los últimos días que da esperanza: la tendencia #ComoHombres.

El 3 de marzo pasado, Ana María Mesa, periodista en la Radio Nacional de Colombia y profesora de la Universidad de Manizales, ensayó en Twitter un ejercicio: compartió un par de frases típicas que oímos las mujeres cotidianamente y en las que somos protagonistas, pero con un cambio simple: modificó el sujeto femenino por el masculino.

Mesa produjo 66 mensajes alrededor del tema en las últimas dos semanas, y aunque inspiró la etiqueta, no fue quien la creó. #ComoHombres fue el resultado de un proceso espontáneo de negociación y uso: otras mujeres quisieron ayudar a organizar rápidamente la conversación y propusieron alternativas, hasta que una de esas se impuso. De ahí en adelante, la tendencia se regó como pólvora: 304.000 interacciones en Twitter en seis países de Latinoamérica. Como se ve en las siguientes gráficas de Linterna Verde, la dinámica tomó vuelo propio y México importó la tendencia el 6 de marzo para convertirse en el principal productor de mensajes. Todo esto en el marco de las recientes protestas por el aumento de feminicidios y el ‘Día sin Mujeres’.

La clave del contagio es que el ejercicio invitaba a la repetición con innovación. La repetición: un mensaje que esté instalado en el paisaje de la desigualdad y la violencia contra las mujeres, pero con el hombre como protagonista. La innovación: el mensaje es siempre distinto. ¿Quién puede participar? Cualquiera. ¿Y de dónde salen las ideas? De la cotidianidad de las mujeres.

No había que convencer a nadie de que se sumara a la tendencia, la tendencia era la invitación. Y eso se vio en el porcentaje de mensajes originales, que llegó a 30 %. En un país donde la mayoría de tendencias están monopolizadas por uribistas o petristas, el retuit es la constante (90 %), la producción de contenido es la excepción y suele estar dominada por grandes influenciadores. Por el contrario, en el caso de #ComoHombres dos de cada cuatro tuits provinieron de cuentas auténticas de menos de 500 seguidores. Mujeres de carne y hueso. Todo un fenómeno.

Al no tener sellos ni marcas, ni tampoco un tono confrontacional o polarizante, los costos de participación eran bajos. Y al no atacar con nombre propio, sino desde las voces del Papá, el Jefe o la Tía –así, en mayúscula– que oímos las mujeres, la conversación no se metió en la división víctimas versus victimarios que hay veces no le llega tanto a algunas audiencias. Además, la ironía inteligente de miles de mensajes no solo retó a los lectores, sino que neutralizó a los trolls, quienes tenían que pensar mucho en sus ataques para no hacer el ridículo, como pasó en muchos casos.

Difícilmente una campaña planeada habría logrado algo semejante. Sin embargo, #ComoHombres tampoco nació de la nada. Que una tendencia sea orgánica no es lo mismo a que surja por generación espontánea. Además de los elementos señalados, la cuenta nodo tenía una actividad auténtica y había forjado una comunidad. “Desde que entré a Twitter estuve abierta a conversar con mucha gente y sobre muchos temas, sin agenda”, me explicó Ana María Mesa.

Sin proponérselo, Mesa creó las condiciones de influencia para que su mensaje calara entre sus seguidores. Y aunque estos últimos no tenían grandes audiencias, su red de participación era auténtica. A esa amplificación se sumaron los medios de comunicación, con lo cual quedó claro que una influenciadora en redes sociales no necesita un megáfono gigante para armar una conversación.

Este unicornio nos muestra que tenemos que mezclar la arenga con otros formatos. En #ComoHombres la sumatoria de voces y vidas compartidas encontraron una narrativa empática y familiar. Mientras Mesa intenta explicar lo que logró, ya algunos le están pidiendo que arme una conversación similar para enfrentar los riesgos del coronavirus.

Cristina Vélez Vieira
Politóloga e investigadora dedicada a estudiar el debate público digital a través del análisis de datos. Cofundadora de Linterna Verde.

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