Secciones
Síguenos en:
De influenciadores y ‘brownies’ cannábicos

De influenciadores y ‘brownies’ cannábicos

La pregunta por los límites de quienes promocionan productos en redes sociales sigue en obra negra.

28 de octubre 2020 , 09:25 p. m.

En tiempos cuando se está discutiendo el rol de los influenciadores y la necesidad de que identifiquen cuando sus contenidos son publicitarios, el aumento de quienes promocionan en redes sociales alimentos a base de cannabis plantea nuevos dilemas. Fuera de eso, este negocio digital, que desde el tabú está creciendo de forma anárquica con riesgos para la salud y para consumidores vulnerables, sirve de gasolina para la narrativa catastrófica sobre las drogas.

Una de las modelos webcam más reconocidas del país publicó recientemente un tuit denunciando que ella y su hermana estuvieron dos semanas hospitalizadas por culpa de un brownie cannábico del que no recibieron información completa y que resultó tener un exceso de THC, el principal componente activo de la marihuana

De influenciadores y ‘brownies’ cannábicos
Foto:

Tomada de Twitter

“Un pinche brownie casi nos mata”, afirmó, desatando una conversación de más de dos mil interacciones en el que muchas personas se animaron a denunciar sus propios casos de intoxicación y a señalar perfiles en redes que comercializan estos productos sin indicar pautas seguras de consumo ni ser transparentes en sus métodos de preparación.

De influenciadores y ‘brownies’ cannábicos
Foto:

Tomada de Twitter

Hay que tener en cuenta que en Colombia la producción y venta al público de alimentos con marihuana, al no tener un uso medicinal evidente a primera vista ni cumplir con los estándares del Invima, es ilegal. En este sentido, la comercialización y producción masiva se hace sin ninguna reglamentación, protocolo o vigilancia, lo cual, desde el nuevo paradigma de política antidrogas, afecta la posibilidad de que los consumidores tengan acceso a pautas claras y a evidencia científica para tomar decisiones en términos de dosis y control de riesgos (lo que fue señalado en múltiples cuentas que hablaron de sus casos de intoxicación).

De influenciadores y ‘brownies’ cannábicos
Foto:

Tomada de Twitter

De influenciadores y ‘brownies’ cannábicos
Foto:

Tomada de Twitter

En este río revuelto alimentado por el tabú es donde algunas cuentas de redes sociales han empezado a pescar potenciales clientes con publicidad engañosa, incluso menores de edad. El sonado caso de la instagrammer con 2 millones de seguidores y participante del Desafío 2016 Angélica María Hernández, capturada hace pocos días, es el ejemplo perfecto de esto. De acuerdo a la Fiscalía, la modelo no solo hacía presuntamente parte de una red de fabricación y comercio de productos alimenticios cannábicos con múltiples diseños y tarros de colores, sino que además los promocionaba desde sus cuentas entre estudiantes de colegio y universidades como supuestos complementos fitness –reportándose también casos de intoxicaciones–.

Pese a que desde inicios de 2019 las autoridades venían siguiendo los anuncios de Hernández en Instagram y sabían del riesgo que podrían traer para sus audiencias, solo fue el pasado septiembre, después de infiltrarse como compradores, que pudieron solicitarle al juez la suspensión de sus redes sociales.

En países donde el cannabis está regulado, que es un debate que se está moviendo en Colombia y que activó voces políticas claves esta semana, han avanzado mucho en imponer parámetros que eviten que este tipo de cuentas apliquen estrategias para llamar la atención de menores. Por ejemplo, en Canadá o California exigen que ni en los contenidos ni en la identidad de marca se usen nombres que apelen a referencias infantiles o a dibujos animados –algo muy contrario a lo que se ve en las cuentas de Instagram que aparecen bajo las etiquetas #happybrowniesbogota o #happybrowniesarmenia, para dar un ejemplo–. Incluso la compañía Beacon Medical Agency decidió dar un paso más allá y construyó un filtro especial en su perfil de esta red que permite verificar la edad de los visitantes antes de que puedan acceder a ciertas publicaciones.

El ruido digital generado por estos controvertidos casos de influenciadores cannábicos tiene, además, un efecto secundario inesperado. Puede afectar la reputación de la naciente industria del cannabis medicinal, que sí es legal y está detalladamente regulada exigiendo que desde el cultivo hasta las farmacias que están autorizadas para entregar los productos estén licenciados. Esto en la medida que fortalece la falsa idea de que todo lo que tenga cannabis es inseguro e impredecible, cuando esto depende mucho del contexto.

Cristina Vélez
Politóloga e investigadora dedicada a estudiar el debate público digital a través del análisis de datos. Cofundadora de Linterna Verde.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.