Opinión e inacción

Opinión e inacción

En esas defensas no se les ocurre nada más que citar simplezas en vez de explicar lo inexplicable.

20 de agosto 2019 , 07:00 p.m.

Es tal el descrédito del presidente Duque que aquellos que son sus seguidores o esperan algún favor de él, de su gobierno o que simplemente lo apoyaron o votaron por él se sienten obligados a defenderlo.

Parece que trataran de salvarse en ese desbarrancadero en el que todo va peñasco abajo, y los que van montados en el alud tratan de asirse a pequeñas ramas, insuficientes para detener su caída. Son mínimas y ridículas las defensas que pueden hacer de Duque, como, por ejemplo, sus visitas a centros tecnológicos o el éxito de tratar de vender aguacates y bananos a la China.

Después de leer una columna del Canciller en este periódico, nos quedamos sin saber a qué cosa importante fue Duque al continente asiático. Mal hacen los ministros al escribir las columnas que este medio les otorga con tanta largueza. Mejor harían, como en los países serios, al emitir comunicados oficiales o realizar conferencias de prensa en las cuales puedan enfrentarse a las preguntas discretas e indiscretas de los periodistas. Escribir columnas de opinión es propio de los pensadores de a pie. Los gobernantes no opinan, dirigen, deciden, ordenan, en fin, ejecutan, que por eso tienen el nombre de ‘la rama Ejecutiva’.

El ‘yo opino’ es propio del hombre de la calle, del café, no de aquel que el hombre de la calle
y el del café han elegido para que rija los destinos del país

De poco les sirve agazaparse tras la irresponsabilidad de los opinadores, que es eso lo que finalmente hacemos nosotros. Eso no los disculpa de no cumplir con la corrección, la ética, la eficiencia y la eficacia de sus acciones de gobierno. El ‘yo opino’ es propio del hombre de la calle, del café, no de aquel que el hombre de la calle y el del café han elegido para que rija los destinos del país.

Porque en esas pírricas defensas, tanto de los personajes oficiales como de los seguidores de Duque, con sanas o insanas razones, en las que Plinio cita a Paloma; Paloma, a la Cabal; la Cabal, a José Obdulio, Ruedas, Vargas, etc., no se les ocurre nada más que citar simplezas en vez de explicar lo inexplicable.

Por ejemplo, ¿cuál de esos personajes ha explicado la aberrante e irresponsable ineficiencia del Gobierno para prevenir y combatir los asesinatos de líderes sociales, quienes, finalmente, defienden los derechos humanos, el medioambiente, el derecho a la tierra, la paz y la memoria histórica? En fin, aquello que forma parte de los fundamentos del ser humano, respaldados por los convenios internacionales, por la Constitución y las leyes, lo esencial de la condición humana y lo que es defensa obligada de los gobiernos.

Es inconcebible e inaceptable el aumento de muertes en este primer año del presidente Duque. Uno puede preguntarse qué hacen la Fiscalía y la justicia. ¿Para qué tanta policía y Fuerzas Armadas? Son más frecuentes las noticias sobre escándalos en esas fuerzas que los reportes sobre los éxitos en descubrir, perseguir y atrapar a los que amenazan, agreden y matan a líderes sociales.

Las instituciones de investigación se parecen a los tres simios que se tapan los ojos, los oídos y la boca. Nada saben, nada denuncian. Si visitaran las zonas donde se cometen estos crímenes, podrían saber fácilmente quiénes son los criminales materiales e, incluso, intelectuales. Parece que el Estado no está interesado en saber ni hacer. Las acciones tomadas y declaraciones dadas por el Gobierno no calman la inquietud, el temor ni el pánico que producen los asesinatos que buscan controlar campos y ciudades para que imperen la inequidad, la explotación y el autoritarismo.

En ese ambiente, en el que todo se disculpa y oculta, en el cual se leen cosas tan ridículas en las columnas de los amigos del Gobierno y las zonzas columnas de los que gobiernan, todo resulta más ridículo y, sobre todo, más trágico.

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.