Meter miedo y gobernar

Meter miedo y gobernar

Esta pandemia ha servido para pasar del ejercicio de la autoridad a la selva del autoritarismo.

07 de julio 2020 , 09:25 p.m.

Nos meten miedo para gobernar. JCM, mi respetado asesor en aspectos de derecho y de seguridad ciudadana, me dice que la histeria que se ha desatado alrededor del aumento de la delincuencia debe mirarse con cuidado. La situación actual es completamente diferente a la de antes del encierro, los datos que se reportan actualmente no son muy confiables y no están ajustados a las nuevas condiciones de ahora.

El miedo a la inseguridad crece como una enfermedad. Nos han hecho creer que han aumentado el robo, el asalto, la extorsión en razón de las necesidades económicas fruto del encierro. Dicen, con cierta ligereza, que los recientes asaltos son atribuibles a una o dos bandas de venezolanos recién llegadas. Error. La experiencia nos muestra que las bandas nacionales están capacitadas para perpetrar cualquier tipo de delito. Igualmente, es un absurdo pensar que cualquier persona que se haya quedado sin ingreso salga a delinquir.

La delincuencia común no opera de manera espontánea. Obedece a una cultura, a un comportamiento continuado. Es poco probable que un trabajador que tenía un trabajo estable y regulado salga a la calle a robar celulares, a asaltas almacenes, a atracar peatones o a desvalijar apartamentos. No tendría el adiestramiento ni la capacitación que se adquieren con la práctica y los años, ni una banda de apoyo, no podría operar en las zonas que los delincuentes controlan, no tendría manera de vender lo robado. No se trata de: ‘Camine, estoy sin trabajo, asaltemos esa tienda’. La complejidad de la cultura delictiva y la dependencia de su organización social hacen imposible el ladrón espontáneo, abruptamente despojado de su trabajo e ingreso.

El miedo a la inseguridad
crece como una enfermedad. Nos han hecho creer que ha aumentado el robo, el asalto, la extorsión en razón de las necesidades económicas fruto del encierro.

Decir que se trata de una nueva delincuencia, excepcional, consecuencia de la pandemia, sirve para justificar la ineficiencia de la Policía y de las autoridades que la dirigen. Desde antes no han servido para controlar el delito. Sin embargo, decirlo crea el pánico que justifica tomar medidas arbitrarias, erráticas, sacadas del sombrero, que violan los derechos y la dignidad de los ciudadanos.

El Gobierno ha atendido a los que tienen el poder real, a comerciantes, industriales y financieros. Ha estado por encima de los intereses de la gente del común, del empleado dependiente, del microempresario o del trabajador marginal. Muchas veces, sin bases científicas ni técnicas, ha sometido a la población a medidas que después ha tenido que retirar. Nos encerró a todos por protección, ahora nos suelta para que trabajemos y compremos. Lo ha hecho sin haber llegado al control de la epidemia. Por el contrario, el contagio está aumentando. Los días sin IVA aumentan el contagio, pero culpabilizan a los ciudadanos.

El Presidente mete miedo. Esta pandemia que nos afecta a todos ha sido de gran utilidad para pasar del ejercicio de la autoridad a la selva del autoritarismo. Las medidas tienden a ser arbitrarias. El Gobierno central, los gobernadores y los alcaldes se han vuelto dictadorzuelos que navegan a sus anchas, sin criterio unificado, sin un programa común. Ese desabroche, ese desajuste entre poder, autoridad y autoritarismo parece dar carta blanca a los funcionarios públicos. No solo por los erráticos toques de queda, las leyes secas, cerrar o abrir comercios y puestos de trabajo.

Los funcionarios se sienten a sus anchas y arrogantes para hacer dudosos viajes a San Andrés o echar del Ejército al denunciante de los soldados violadores. También pueden mentir, por televisión y en directo, con datos de la epidemia, sin test suficientes, reportando programas de rutina y especulando sobre la reactivación económica por los días sin IVA. El miedo les es rentable.

Carlos Castillo Cardona

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.