Virus y medios

Virus y medios

La metáfora del virus mediático se inspiró en el biológico: se propaga y se infecta por contagio.

14 de febrero 2020 , 08:24 p.m.

Rostros enmascarados para protegerse de virus o de la mala calidad del aire, bajo noticias alarmantes, se ven cada día con más frecuencia en las ciudades. Apenas hace 10 años se desencadenó en México la gripa porcina, que se extendió al mundo viajando más rápido por los medios y ocasionando efectos desastrosos como la caída del turismo en más del 80 %. La OMS informó sobre la facilidad con que se trasmitía “a través de la saliva, por vía aérea, por el contacto estrecho entre mucosas o mediante la transmisión mano-boca debido a manos contaminadas”. Nadie daba la mano a otro, y aun en las misas se dejó de dar el apretón de hermandad.

Los mismos argumentos de México hoy los da China: discriminación y falta de solidaridad; pero el resto del mundo ve allí señales apocalípticas y levanta sus muros. ¿Cómo comportarse los medios frente a estas emergencias? Al menos hay algo que puede destacarse: los medios, y en especial las redes, funcionan de modo viral. La metáfora del virus mediático se inspiró en el virus biológico, pues se propaga y se infecta de la misma manera: por contagio. Sabemos cuántas noticias, aun falsas, se contaminan con la presteza de una emergencia con efectos devastadores contra alguien o algo. La velocidad irritante del coronavirus evidencia que en esta última semana pasan de “100 los muertos diarios”, y el mismo vértigo ocurre con lo mediático, pues no solo hay más conectados, sino conectividades más repentinas. Los medios van registrando sus efectos hasta enmarcar últimamente el pavor y la angustia de no encontrar el antivirus; las redes, de su parte, gritan y llaman a la defensa, ahora con la metáfora de la guerra: resistir al enemigo; ya no solo al virus, sino a la nación de origen.

Se trata del encuentro de dos virus, pero el virus químico y el mediático no viajan a la misma velocidad. Si es más rápido el biológico, no alcanzan a prevenirse otros receptores; si es más acelerado el mediático, desencadena pánicos colectivos. Ver por videos en las redes, en las calles de la ciudad china de Wuhan, de 11 millones, a solo unos funcionarios solitarios esparciendo desinfectantes, un camión negro siniestro botando humo fumigador del aire y un puñado de ciudadanos caminando rápido, quizá sin saber para dónde van, es un retrato futurista aterrador. ¿Terminará el mundo como una película en la que imperceptibles alienígenas nos invaden por el aire?

Armando Silva
ciudadesimaginadas@gmail.com

Empodera tu conocimiento

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.