Baja autoestima

Baja autoestima

Hay exaltaciones nacionales. Pero los colombianos no se quieren mucho a sí mismos.

05 de julio 2019 , 07:22 p.m.

Los colombianos no se quieren mucho a sí mismos. Hay, por supuesto, exaltaciones nacionales, orgullo de una nación privilegiada en territorios, culturas y especies, pasión por la Tricolor cuando sale a enfrentarse y júbilo... o depresión cuando pierde. Todo eso es cierto, cómo no. Me refiero, más bien, a creer en sí mismos y en su futuro. La autoestima en un ser individual pasa por el deseo de ser aceptado y valorado por los demás, analogable a nivel de un grupo o de una nación.

Cuando el expresidente Santos propuso que Colombia fuese aceptada en el club de naciones Ocde, de buenas prácticas, el mundo se le vino encima por semejante iniciativa, desproporcionada para una pobre nación. Cuando el presidente Duque viaja a mostrar la nación al exterior en sus nuevas perspectivas, se le grita, al contrario, para que se quede atendiendo los inesperados derrumbes de las carreteras. En la foto oficial de las 20 economías más poderosas del mundo aparece el presidente argentino en primer plano, al lado de los gobernantes de Japón, Rusia y EE. UU.; a pocos en Argentina les pasa por la cabeza lo inmerecido de su presidente codeándose con la cumbre. Y si somos realistas, luego de las últimas estadísticas del Dane, en las que somos 48 y no 50 millones de habitantes, el PIB de Colombia supera el de Argentina (978 billones de dólares contra 918 millones), ubicándose como la tercera regional. ¿Se imaginan la burla de columnistas y caricaturistas si un presidente colombiano posara con la élite mundial como uno de los 20 grandes? Pero si la foto es para mostrar que somos los matones y que la economía subterránea domina el PIB, todo el mundo lo cree y la pasa feliz viendo las narcoseries. ¿Podría aceptarse que ser asesinado en calles de Washington o Detroit es cuatro veces más posible que en la Bogotá de hoy?

El narcisismo, como una relación de amor del sujeto con su propia imagen, no solo tiene una lectura perversa de falta de sociabilidad, sino que puede entenderse como una fase constructiva en la consolidación de un carácter. En el lenguaje es visible. En culturas sajonas se inculca el principio colectivo de que self-confidence is the secret of success (la autoconfianza es el secreto del triunfo).

En Colombia, si alguien gana, como un deportista, se considera que fue por el azar o sus méritos individuales, y todos le hacen la encerrona para sacarle una promesa pública: sea humilde, no se sobrepase.

ciudadesimaginadas@gmail.com

Sal de la rutina

Más de Armando Silva

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.