Secciones
Síguenos en:
¿Retorno o no retorno?

¿Retorno o no retorno?

Los datos desalentadores y pesimistas que nos llegan todos los días hablan del no retorno.

19 de octubre 2021 , 08:00 p. m.

“Los hombres blancos también pasarán, tal vez más rápido que otras tribus… Su apetito devorará la tierra y dejará atrás un desierto”. (Cacique Seattle). Conversaba yo con un reconocido ecologista del país y me decía: Andrés, estoy de acuerdo con usted, la lucha está perdida, pero no lo diga porque eso no es políticamente correcto y además no le darán dinero para sus proyectos. Me pareció una afirmación desafortunada. Yo lucho denodadamente por el medio ambiente desde la prensa (EL TIEMPO, La Patria, revistas…), con conferencias, con foros y congresos, con mis libros, con grupos ecológicos, con asesoramientos, con entrevistas de televisión y desde la escuela donde inicié la educación ambiental en Colombia como también inicié el turismo ecológico, pero no tengo fundaciones ni estoy solicitando dinero. Por esta lucha me han atentado ya dos veces.

(También le puede interesar: Todavía es tiempo, ¡No nos mientan! (I))

Igualmente me pareció inaceptable y encaminada hacia no sé qué extraños propósitos la declaración que dio el representante colombiano de una de las instituciones mundiales importantes del medio ambiente a un periodista que le preguntó cómo estamos en Colombia en aspectos ambientales cuando la ONU declaró hace un mes largo que marchamos hacia un apocalipsis ambiental. El dirigente contestó que en aspectos de políticas y logros ambientales en Colombia estamos muy bien. ¿Muy bien? Oyéndolo yo no sabía si salir a la calle a gritar o tirarme de un cuarto piso. En Colombia estamos muy, muy mal, respetable señor. Estas declaraciones suenan iguales a las del presidente Bolsonaro cuando en las Naciones Unidas ante los presidentes de todo el mundo declaró muy campante (y cínico) que su país es modelo en políticas ambientales. No entiendo cómo los presidentes no lo abuchearon. ¡Educados es que son!

Un solo dato, entre decenas similares, confirma el no retorno: la selva amazónica en vez de absorber el anhídrido carbónico lo está produciendo. ¡Increíble, catastrófico!

Volvamos a la tragedia ambiental de Colombia y del mundo. Los datos desalentadores y pesimistas que nos llegan todos los días hablan del no retorno. Un solo dato, entre decenas y decenas similares, confirma el no retorno: nos han repetido muchas veces los científicos que la selva amazónica en vez de absorber el anhídrido carbónico lo está produciendo. ¡Increíble, catastrófico! La selva amazónica es el principal pulmón del mundo y minuto a minuto, día tras día, mientras yo escribo esto y algunos colombianos lo leen, los árboles siguen cayendo abatidos por el “hacha del progreso”, por la ganadería abusiva, por los cultivos ilícitos, por los incendios forestales, por la minería ilegal, por la agricultura desordenada. Las instituciones, los gobiernos, los periodistas, EL TIEMPO casi todos los días, siguen y seguimos hablando y la selva sigue cayendo abatida. ¿Hay retorno o no lo hay?

Entonces, ¿nos cruzamos de brazos y no hacemos nada? En siguientes artículos contestaré esta pregunta. Mientras tanto y para preparar la respuesta seguiré concientizando sobre la extrema gravedad del problema. Llevamos varias cumbres mundiales (pomposo nombre) de presidentes y de instituciones encaminadas a resolver los problemas ambientales del planeta: Estocolmo 72, Río 92, Kioto 97, Johanesburgo 2002, Río 2012, además de la Agenda 21 de la ONU sobre la atmósfera, los recursos naturales, el desierto y las sequías y la ecología de las montañas. ¿Para qué han servido? (Continuará).

* * * *
Cómo no recordar a Antonio Caballero, que iluminó a Colombia con su lúcida inteligencia y su tremenda capacidad para la crítica certera y oportuna. Yo le agradezco su afirmación aparecida en la revista Semana: “Con la excepción lúcida de un par de columnistas de prensa, Andrés Hurtado en EL TIEMPO y el capitán Ospina Navia en El Espectador, a nadie en este país le importa un bledo la destrucción de la naturaleza”. (Semana, número 778, 3 de marzo de 1997). Concepto generoso, pero exagerado.

ANDRÉS HURTADO GARCÍA

(Lea todas las columnas de Andrés Hurtado García en EL TIEMPO, aquí)

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.