La misión de sabios y los grandes costeños ausentes

La misión de sabios y los grandes costeños ausentes

Un tema recurrente en Colombia, la tendencia hacia el centralismo bogotano.

11 de febrero 2019 , 07:00 p.m.

A propósito de la conformación de la comisión de sabios instalada por el presidente Iván Duque, que debe producir recomendaciones para fortalecer y mejorar los campos de la educación, la ciencia y la tecnología, el diario El Heraldo, en su editorial del sábado 9, titulado ‘¿Y los sabios costeños?’, se cuestiona si es que los costeños “estamos haciendo algo mal” en la materia, dada la escasa representación del Caribe en dicha comisión. Al efecto, el citado editorial menciona los nombres de María del Pilar Noriega y Adriana Ocampo como la cuota caribe, pero olvida al decano de esta, médico Rodolfo Llinás, de origen barranquillero.

El asunto de fondo planteado por El Heraldo se refiere a que: “Y si estamos ante un caso de exclusión injustificada por parte del centralismo bogotano, ¿no sería imperioso quejarse ante el Gobierno central, teniendo en cuenta que las orientaciones del grupo serán fundamentales para el diseño de las políticas públicas del país?”.

Este asunto no es de menor cuantía, ya que toca un tema recurrente en la historia de Colombia como es la relación centro-periferia, caracterizada por la tendencia a que, desde los grandes salones bogotanos, se formulen las políticas y que la periferia, siempre obsecuente y obediente, las practique.

Y cuando en el país surgen propuestas innovadoras y creativas desde las regiones, en el centro se orquestan silencios calculados o rechazos caricaturescos. Por ejemplo, cuando, a mediados del siglo pasado, los paisas hicieron campaña con el eslogan ‘Antioquia federal’ y los costeños quisieron seguir dicho ejemplo, se nos dijo con sarcasmo e ironía que con tanto tiempo de vigencia de Rafael Núñez en el gobierno, los costeños habían agotado su cuota de poder por lo menos por cien años.

Volviendo al tema central de esta columna, una rápida revisión del talento humano y científico del Caribe, hecha por un grupo de amigos, dio por resultado que hay por lo menos diez nombres de costeños importantes que podrían haber enriquecido intelectualmente dicha comisión, de los cuales nos ocuparemos solo de tres, así: Regino Martínez-Chavanz, Alejandro Jadad Bechara y Enrique Batista Jiménez.

Antes habría que mencionar a dos grandes científicos desaparecidos, como fueron el maestro Emilio Yunis, sucreño sirio-libanés a quien el país le ha rendido merecido homenaje como el científico que revolucionó la genética en Colombia, y Salomón Hakim, quien, con su famosa válvula, les arregló la vida a miles de niños en Colombia y el mundo que sufrían del mal de hidrocefalia.

Regino Martínez-Chavanz hizo sus estudios primarios en su natal San Jacinto, Bolívar; bachiller del Liceo de Bolívar de Cartagena, en 1961, y quien, inspirado en la eximia figura de Albert Einstein, tuvo la osadía de tocar puertas en busca de ayuda para irse a París, en donde realizó sus estudios de pregrado en física, con especialización y doctorado, y con su precocidad investigativa y avidez intelectual se transformó en un gran científico con una vasta formación cultural y humanística que, tiempo después, puso al servicio de las nuevas generaciones colombianas como profesor titular en la Universidad de Antioquia, en donde trabajó muchos años hasta alcanzar su jubilación.

Entre sus temas de investigación se destacan la física teórica, la historia y la filosofía de la física, la epistemología e historia de la física, historia de la física en América Latina, relaciones y transferencias científicas internacionales, difusión y recepción de la física moderna en Colombia. Profesor titular de la Universidad París VI, profesor invitado en París VII, Autónoma de México, del Valle y de Antioquia, entre otras instituciones.

Alejandro Jadad Bechara, médico, científico, filósofo, escritor y humanista; su pregrado médico es de la U. Javeriana y su primera especialización, en Oxford, donde cosechó grandes logros académicos por sus investigaciones sobre el manejo de dolor y los cuidados al final de la vida. Desde 1995 está radicado en Canadá, donde tiene un gran reconocimiento científico por sus métodos innovadores en el tratamiento clínico y sicológico del dolor, lo que le valió la designación como director del Instituto para la Innovación en Salud Global y Equidad de la Universidad de Toronto; en 1998 fue seleccionado como una de las personas más prominentes en Canadá menores de 40 años; también ha recibido muchas distinciones de universidades y el Gobierno colombiano.

Enrique Batista Jiménez, educador cartagenero que ha desarrollado casi toda su vida académica y profesional en Medellín. En su experiencia laboral se destacan: vicerrector académico de la Universidad Cooperativa de Colombia, Senior Fellow del National Strategy Information Center (NSIC), de Washington D. C., como coordinador para Colombia del programa Cultura de la Legalidad; secretario de Educación y Cultura de Medellín, decano de Educación en la Universidad de Antioquia y de Psicología en la Universidad de San Buenaventura. Jefe de departamento, jefe del Centro de Investigaciones Educativas y jefe de Admisiones de la Universidad de Antioquia, donde es profesor honorario y distinguido. Recibió allí la distinción a la Investigación Excepcional. Director del Proyecto ‘La calidad de la educación en el occidente de Colombia’. Miembro de los consejos Académico y Superior de la Universidad de Antioquia y presidente del Consejo Directivo del Instituto Metropolitano de Educación de Medellín. Asesor del Consejo Nacional de Acreditación para la acreditación previa de los programas de licenciatura y de especialización en el área de Educación. Ms. de la U. de Oregón, en Psicología y Consejería Escolar. Ph. D. en Educación (Psicología Educativa) de la Universidad de Illinois. Diplomado en Gestión Universitaria basada en NTIC en la Universidad de Harvard. Sus líneas de investigación son el maestro y los modelos pedagógicos, la informática educativa y el aprendizaje electrónico.

Tiene una larga lista de publicaciones sobre temas pedagógicos, investigación académica y gestión docente, y figuró en la baraja de candidatos a ministro de Educación de uno de los aspirantes en la primera vuelta de la pasada elección presidencial.

Ojalá que los asesores presidenciales que colaboraron en la conformación de esa lista de sabios la refuercen con estos perfiles, altamente representativos de la región Caribe, lista en la que no faltan algunos burócratas de la academia y la docencia y uno que otro personaje de la farándula.

* Economista consultor

Sal de la rutina

Más de Amadeo Rodríguez Castilla

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.