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Sobre la vivienda y la economía circular

Sobre la vivienda y la economía circular

La economía circular supone una mejora tanto para las empresas como para para los consumidores.

30 de abril 2021 , 09:25 p. m.

El ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio, Jonathan Malagón, suele referirse, frecuentemente, en el marco de sus actividades, al concepto de economía circular, cuyos alcances no comprende el gran público.

Por ello, resulta conveniente ampliar un poco tal concepto, primero, con fines de empoderamiento institucional y, segundo, como criterio pedagógico hacia los usuarios de los programas gubernamentales y de cultura social.

Las presentes notas se basan en algunos desarrollos que al efecto tiene el tema en organizaciones como Fuentes Verdes Digitales, Fundación para la Economía Circular, lecciones de la naturaleza y el mundo; así como en analistas como Fernando Britez, fundador de la ONG Kora Paraguay.

Se parte de la base de que el actual modelo de producción y gestión de recursos, bienes y servicios que busca potenciar un consumo a corto plazo está llevando al planeta a una situación insostenible. Y ello, por cuanto el sistema económico vigente parece funcionar en contravía del ciclo de vida de la naturaleza, especialmente en lo que se conoce como el desarrollo sostenible, como visión de largo plazo.

Dicen los impulsores de este enfoque que en la naturaleza no existen la basura ni los vertederos, pues todos los elementos cumplen una función de manera continua y son reutilizados para su aprovechamiento en diferentes etapas.

¿Qué es la economía circular?

A la manera del modelo cíclico de la naturaleza, la economía circular se presenta como un sistema de aprovechamiento de los recursos en donde prima la reducción de los elementos. Por ejemplo, reducir la producción al mínimo indispensable, y cuando sea necesario hacer uso del producto, apostar por la reutilización de los elementos que por sus propiedades no pueden volver al medioambiente.

Es decir que la economía circular propugna la utilización de la mayor parte de los materiales biodegradables posibles en la fabricación de bienes de consumo —nutrientes biológicos—, para que estos puedan volver a la naturaleza sin causar daños medioambientales al agotarse su vida útil.

En los casos en los que no sea posible utilizar materiales ecoamigables —nutrientes técnicos tales como componentes electrónicos, metálicos, baterías…—, el objetivo será facilitar un desacople sencillo para darles una nueva vida, reincorporándolos al ciclo de producción y componer una nueva pieza. Cuando no sea posible, se reciclará de una manera respetuosa con el medioambiente.

A diferencia de otros modelos económicos, en donde prima el aspecto económico por encima del social o medioambiental, la economía circular supone una sustancial mejora común tanto para las empresas como para para los consumidores. Las empresas que han puesto en práctica este sistema están comprobando que reutilizar los recursos resulta mucho más rentable que crearlos desde cero. Como consecuencia, los costos de producción se reducen, de manera que el precio de venta también se ve rebajado, beneficiando así al consumidor no solo en lo económico, sino también en la vertiente social y medioambiental.

A continuación, se exponen algunos de los principios que sustentan la economía circular:

- La conversión del residuo en recurso es la principal característica, dado que todo el material biodegradable vuelve a la naturaleza y el que no es biodegradable se reutiliza.

- El segundo uso es reintroducir en el circuito económico aquellos productos que ya no corresponden a las necesidades iniciales de los consumidores.

- La reutilización de ciertos residuos o partes de estos que todavía pueden funcionar para la elaboración de nuevos productos.

- La reparación, que es encontrarles una segunda vida a los productos estropeados.

- El reciclaje, que es utilizar los materiales que se encuentran en los residuos.

- La valorización, es decir, aprovechar energéticamente los residuos que no se pueden reciclar.

- Economía de la funcionalidad. La economía circular propone eliminar la venta de productos en muchos casos, para implantar un sistema de alquiler de bienes. Cuando el producto termina su función principal, vuelve a la empresa, que lo desmontará para reutilizar sus piezas válidas.

- Energía de fuentes renovables, con la eliminación de los combustibles fósiles, para producir el producto, reutilizar y reciclar.

- La ecología industrial y territorial como el establecimiento de un modo de organización industrial en un mismo territorio, caracterizado por una gestión optimizada de los stocks y de los flujos de materiales, energía y servicios.

Hay analistas que sostienen que el paradigma del actual modelo económico, que se caracteriza por producir, usar y botar, podría estar llegando a su fin y que su lugar sería ocupado por la economía circular, caracterizada por reducir, reusar y reciclar.

Dentro de esa línea, la economía circular podría ser la alternativa al consumismo expansionista que favorece el crecimiento urbano desmedido, en detrimento de las regiones rurales, que son, precisamente, las que producen los alimentos para que aquellos subsistan.

Amadeo Rodríguez

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