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La pandemia del desempleo y el valor del saber

La pandemia del desempleo y el valor del saber

Este no es un fenómeno que haya irrumpido como consecuencia del covid-19, por generación espontánea.

03 de marzo 2021 , 09:25 p. m.

El elevado índice de desempleo (17,3 %), de acuerdo con la última medición publicada por el Dane (25/2/2021), afecta mayoritariamente a los jóvenes con formación universitaria superior y, en ese contexto etario, a las mujeres jóvenes; y entre estas, las madres cabeza de familia.

No es un fenómeno que haya irrumpido ahora como consecuencia del covid-19, por generación espontánea. Dado que es la sexta caída sucesiva obedece a factores estructurales de la economía y a la falta de planes de mediano y largo plazos acordes con las demandas del desarrollo económico nacional e internacional.

Cuando la pandemia nos abrazó, encontró unas instituciones débiles, que ya venían siendo afectadas por los impactos de la globalización neoliberal. Y no solo por ello, también por los efectos del conflicto interno armado, la corrupción pública y la impunidad judicial, cuyos complejos universos terminaron impactando al conjunto de las instituciones laborales.

Veamos un solo sector, el del extractivismo; de acuerdo con las estadísticas estudiadas, el 50 % de las exportaciones de Colombia están relacionadas con la minería (y el carbón), estas solo tienen al 1 % de la ‘mano de obra’ ocupada –gran parte de ella tercerizada–, una clara muestra de cómo el Estado trata de evitar el flagelo social de la desocupación laboral. Sin duda, el mayor interés por el sector minero va de la mano con el de sectores transnacionales en el ámbito de la desertización del campo y el envenenamiento de cuencas y cauces hídricos, que no solo contaminan las especies endémicas del agua dulce, sino también la vida humana.

Algunos expertos, como Eduardo Sarmiento y Luis Jorge Garay, han señalado en esclarecedores estudios de los últimos lustros –hasta ahora incontrovertidos– la poca capacidad del aparato productivo para abrir nuevas fuentes de trabajo y a una política fiscalista y alcabalera a un tiempo “carrasquillista”, como las principales causas ligadas a la incapacidad de generar avances tecnológicos y científicos de calidad que la pongan a la par con los nuevos desarrollos de la producción en el planeta.

Asimismo, la justificación del objetivo planteado parte de la importancia que tienen en primer término entender las dinámicas intrínsecas del mercado laboral, el cual estructuralmente no ha podido superar la meta gubernamental de reducir la tasa de desocupación laboral a un solo dígito en más de dos décadas, principalmente bajo el deletéreo legado, reaccionario e insensible del ‘uribato’.

De otro lado, como resultado del profundo proceso de digitalización del mercado y la ‘modernización’ de las estructuras empresariales, las exigencias del mercado laboral han cambiado de forma significativa, generando importantes efectos en los requisitos a la hora de contratar personal también tercerizado con contratos a término fijo de dos y tres meses, lo cual excluye o acumula en el precario salario las prestaciones sociales.

En este sentido, las áreas de recursos humanos han optado por diseñar perfiles en los que los candidatos deben, además, de poseer conocimientos concretos en el área específica, demostrar que tienen amplia experiencia entre las que destacan el trabajo en equipo, creatividad, adaptabilidad, liderazgo y conocimientos en áreas como marketing digital y ventas. Asuntos extracurriculares, diríase intuitivos, que no figuran en los pénsum de las carreras científicas ni en la gama amplia de los programas académicos reconocidos.

Por otra parte, el desempleo lleva aparejado un fuerte impacto en la salud de las personas. De acuerdo con estudios de McKee-Ryan, estar sin empleo genera ansiedad, estrés, depresión, desequilibrio emocional y otros síntomas que podrían incluso llevar al suicidio. Según el Instituto Nacional de Salud (INS), del total de suicidios reportados en el 2018 el 63,4 % correspondió a mujeres y el 73,5 % a personas jóvenes, dos grupos gravemente afectados por el desempleo.

La tarea de poner al día campos tan delicados y urgentes de solución como el desempleo pasa por la ingente capacidad de reconstruir la sociedad desde diversos horizontes de tiempo y, del mismo modo, requiere articular lo urgente con lo permanente, lo inmediato con lo duradero, los objetivos a corto mediano y largo plazo, dentro de la cual también se debe reconstruir la convivencia entre la ciudadanía.

Por ello, es necesario que los sectores concernidos en la crisis, aprovechando las calidades humanas y la sensibilidad democrática del ministro Ángel Custodio Cabrera, busquen implementar campañas para facilitar el ingreso al mercado laboral y programas de desvinculación asistida para el acompañamiento psicológico de las personas, reduciendo así el impacto sobre la salud pública y la economía.

Alpher Rojas Carvajal

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