¡Señor, que acabe bien!

¡Señor, que acabe bien!

Le pido diariamente al Señor que me dé la gracia de arribar a buen puerto.

06 de septiembre 2018 , 12:00 a.m.

El 21 de agosto de este año 2018 cumplí 93 años. Nunca pensé que iba a arribar a puerto tan lejano.

Ya diviso tierra firme (cielo). Falta el último trayecto. El más delicado, sin duda alguna, el más difícil y el más expuesto a tentaciones de toda clase. Quiero llegar a la meta. Por eso le pido diariamente al Señor que me dé la gracia de arribar a buen puerto. Un naufragio aquí sería fatal.

El libro del Eclesiástico trae una reflexión muy sabia que dice: “Antes de la muerte no llames feliz a nadie, porque solo en su final se conoce al hombre.” Ecl. 11,28.

El final revela la calidad de la persona, si es de oro, plata, cobre u hojalata. Jesús reveló, en la última etapa de su vida, la calidad divina de su persona: la pasión y muerte en cruz. Bajó hasta la oscura sima de su grandiosa y fecunda personalidad, hecho que la Biblia conoce con el nombre de kenosis, es decir, anonadamiento: tocó fondo, murió a toda grandeza; gustó, hasta las heces, la amargura de la nada; se hizo nada en la forma más real y visible.

Creo que es el papel del escritor teólogo. Levantar el ánimo de los lectores infundiéndoles el amor a la persona de Jesucristo: Jesucristo ayer, hoy y siempre.

En esto, Mel Gibson, con la película 'La pasión de Cristo', y Benítez, con la novela 'Caballo de Troya', no anduvieron muy lejos de la realidad. Murió a sí mismo para darnos a conocer a su Padre. Por eso (un ‘por eso’ denso de contenido) como consecuencia de tanta humillación, Dios lo exaltó y lo glorificó dándole el nombre sobre todo nombre: “Señor”; para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en cielo, en la tierra y en el abismo. Y toda lengua proclame que Cristo Jesús es SEÑOR para gloria de Dios PADRE”. Fil. 2,9-11.

Me acerco con temor y temblor a mi final. Un mal paso en este trance sería fatal.
Toda mi vida he sido un admirador del jesuita Pierre Teilhard de Chardin. Cuando se acercaba a su final, que tuvo lugar en Nueva York, el domingo de la resurrección del Señor Jesús, 10 de abril de 1954, le pidió a su director espiritual de París que orara mucho por él “para que acabara bien”. Y Dios lo escuchó, ¡Terminó muy bien!

En mi caso personal, a lo largo del ejercicio como comunicador, vocación que fui desarrollando a lo largo de los años por el compromiso de responderle a un público lector que cada día más, ávido de conocimiento espiritual y religioso, me pedía escribir en libros, revistas y en esta, mi columna de EL TIEMPO.

No obstante, hoy reconozco que siento nostalgia al no haber podido cumplir con ese propósito, ya que en muchas ocasiones fui duramente censurado y no me fue posible continuar expresando libremente mis pensamientos; me llevo en el alma una enorme satisfacción de haber logrado la misión de sembrar conciencia y despertar del sonambulismo a tantas generaciones que dormitaban aún en lo agitado de este mundo terreno.

Creo que es el papel del escritor teólogo. Levantar el ánimo de los lectores infundiéndoles el amor a la persona de Jesucristo: Jesucristo ayer, hoy y siempre.

Quiero morir en la Compañía y en la santa Iglesia católica. Aquí encontré a Jesucristo, fuente de todo Bien y quien potencializa todo lo bueno y justifica todos los sinsabores y prohibiciones que me impusieron a lo largo de mis 50 años de escritor. Nada ha sucedido sin la intervención de Dios. Siempre he dicho, lleno de fe: ‘¡Que se cumpla en mí su voluntad!’.

Por tanto, no me falta razón para pedirles a mis lectores que oren mucho por mí para: ¡que acabe bien!

ALFONSO LLANO ESCOBAR, S.J.

Columnistas

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.