Secciones
Síguenos en:
La historia de un valiente

La historia de un valiente

Venezuela sabe que, en momentos en los que impera la oscuridad, siempre contará con 'El Nacional'.

06 de mayo 2021 , 09:25 p. m.

Un diario inquebrantable se reconoce en la valentía para enfrentar los arrebatos de aquellos que se amanceban en el lodazal. El Nacional de Caracas nació con el beneplácito de contar con la adhesión de las mayorías, un país palúdico, arrastrado en las injusticias heredadas de una atroz dictadura, consiguió esperanzas cuando las páginas del periódico se transformaron en la genuina expresión de la Venezuela posible. Un verdadero suceso fue su irrupción en el pregón de la calle.

La historia periodística cambiaba con la velocidad de la lucha por conquistar espacios para la libertad. Los más lúcidos pensadores anclaron en su amplio puerto de ideas, los dedos se hundían en las máquinas de escribir para plasmar una nación que buscaba dejar los grilletes espirituales del oprobioso pasado, un tortuoso camino que ofrecía cadáveres ocultos tras las mazmorras del miedo, la espeluznante realidad de siglos estaba enmohecida en archivos que no se abrían, sobre el borde la tinta que servía de océano para el debate, algún rasgo de los dolores que se atragantaron en el alma venezolana; el saber interpretar una república, con gruesos fardos de injusticias sobre sus espaldas, hizo que los ciudadanos entendieran que habían conseguido el mejor de los aliados.

Fue así como El Nacional cambió la historia informativa venezolana, jamás rehuyó el combate ante la ferocidad de la jauría militarista. El pretendido zarpazo del totalitarismo actual quizás no comprenda que este diario no se amedrenta ante el poder de turno. Son varias las administraciones que han querido ponerle un cepo a la libertad de expresión. Para ellos, El Nacional siempre fue un protagonista incómodo, un adversario inquebrantable, hecho con la medida de aquellos que asumen el compromiso con la vida.

Lo que vivimos ahora son los estertores de un régimen devenido en malévolo. Que un Diosdado Cabello formalice otro capítulo de amedrentamiento no es extraño en la historia de un diario acostumbrado a la refriega. Venezuela sabe que, en momentos en los que impera la oscuridad, siempre contará con este valiente, que no baja los brazos en la defensa de nuestros más caros intereses. Un régimen henchido de malignidad acosa a uno de los pocos bastiones democráticos que nos quedan, y este valeroso no vende su dignidad. Existe demasiada historia en sus páginas para dejarse someter por los agrios intereses de quienes gozan del beneplácito del dinero mal habido.

Alexánder Cambero
alexandercambero@hotmail.com@alecambero

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.