Secciones
Síguenos en:
Una obra de grandes beneficios

Una obra de grandes beneficios

Nuestro país requiere que aprecien las lecciones aprendidas para no repetirlas.

SEÑOR DIRECTOR:

Me refiero a su editorial 'Sí se puede' (24-11-2020), sobre la obra concluida esta semana para atravesar la cordillera de los Andes, que es de notables proporciones. Una inversión de 2,9 billones; concreto, 1,5 millones de m³; acero, 140.000 toneladas; trabajadores, 7.000 hombres y mujeres de diversas profesiones y oficios.

Como beneficios, recorridos de antes que duraban 2 o 3 horas se harán ahora entre 30 y 55 minutos, pues la velocidad vehicular pasará de 15 a 60 km/h. Los aspectos positivos se extienden también en la producción agropecuaria, el turismo y hasta el medioambiente, al bajar el uso de hidrocarburos.

Dadas la magnitud y trascendencia de la obra, por el tiempo y proporciones invertidos, no es justo atribuirles el crédito solo a los últimos gobiernos. Nuestro país requiere que aprecien las lecciones aprendidas para no repetirlas y que estas obras empalmen con los sistemas multimodales, que incluyen transporte fluvial y marítimo, ferrocarriles, cables aéreos y transporte aéreo.

Fidel Vanegas Cantor

El camino de la paz

SEÑOR DIRECTOR:

Cinco años de la segunda firma del proceso de paz y hay mucho que celebrar, comenzado por las vidas que se han salvado de distintos sectores, especialmente de personas civiles. Eso ya es invaluable. Claro, para que haya paz total en este país falta mucho, pues las Farc entregaron las armas pero aún hay actores en torno al narcotráfico. Es ahí donde debe actuar ahora el Estado, pues el Eln y las bandas criminales están llevado horror a muchas regiones. Es la presencia del Estado en todas sus formas la que hace falta. Trabajo social, de oportunidades, de educación y de recuperación del tejido social. Ese es el camino de la paz y es un trabajo de todo el país.

Ángel María Aguilar

Consumo de alcohol en menores

SEÑOR DIRECTOR:

Por vínculo de tiempo atrás con el proceso de recuperación y rehabilitación de alcohólicos, he visto cómo en los últimos 15 años se presenta un dramático cambio en cuanto a la edad y el sexo de quienes buscan ayuda. Vemos menores de 13 años con síntomas de adicción temprana; muchos provienen de familias monoparentales o donde la ausencia de los dos por trabajo es manifiesta.

Con las consecuencias físicas que dejan el alcohol y las drogas, emergen tempranamente síntomas emocionales como baja autoestima, depresión, ansiedad, conductas antisociales y efectos colaterales como la deserción escolar. Esto agrava el problema al formarse un círculo vicioso en el que cuanta mayor frustración, mayor consumo, vienen más problemas y nuevamente mayor frustración.

Además de la rehabilitación, es necesario prevenir desde el hogar de manera realista. Si bien es cierto que las autoridades deben controlar el expendio de licor en menores y la prevención de accidentes derivados del consumo, la observación y prevención primaria son responsabilidad de la familia, sin importar si se encuentra fragmentada.
Que miremos para otro lado negando el problema ya es otra cosa... Y nuestros hijos, a la buena de Dios. O del diablo.

Miguel Elasmar Hakim

MÁS CARTAS

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.