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La gastronomía tradicional

La gastronomía tradicional

Nos hace falta verdadero control y vigilancia para que el cliente reciba lo que le ofrecen.

SEÑOR DIRECTOR:

Excelente la columna 'Arepaís', de Margarita Bernal, en la cual destaca la expedición de la Ley 2144 de 2021, por "la creación de un sello de calidad que identifique el origen y la tradición”.

Por algo se empieza, pero con los antecedentes que conocemos los colombianos, para los cuales existe la norma pero no se cumple, nos hace falta esperar que haya verdadero control y vigilancia y que el cliente reciba lo que le ofrecen. Soy vallecaucano y muchas veces me he sentido engañado con el manjar blanco; he vivido muchos años en el Huila, y varias veces fui víctima de las burdas imitaciones del asado huilense y el bizcocho de achira; ahora vivo en Villavicencio, y ya he padecido la estafa con el embutido que algunos están ofreciendo como el afamado chorizo de La Cuncia. Solo nos queda confiar en la Superintendencia, para protegernos y respaldar a los restaurantes honestos que respeten la cocina tradicional.

Vicente H. Cardona Grajales

Prorrogar el pasaporte

SEÑOR DIRECTOR:

Ante la alta demanda de pasaportes, debido al cierre de oficinas, aeropuertos y países por la pandemia, el Ministerio de Relaciones Exteriores debería prorrogar por un año los pasaportes vencidos de colombianos, facultando a las oficinas de migración en los aeropuertos. De esta manera, las oficinas de la Cancillería en Bogotá y consulados quedarían libres para expedir el documento de viaje por primera vez a las personas que, urgidas por salud, estudios, trabajo o recreación, no han podido viajar. Igualmente, se puede permitir que los colombianos con doble nacionalidad puedan hacer el ingreso y la salida del país con el pasaporte de su segunda nacionalidad. Es una solución que daría tiempo a la normalización del trámite.

Amparo Martínez Aguilera

El caos en el portal

SEÑOR DIRECTOR:

Cómo es posible, por Dios, que los vecinos del portal de las Américas estén prácticamente sitiados por turbas de violentos. Los habitantes de ese sector todos los días se quejan de la grave y loca situación, que produce caos todas las noches. Ya los bloqueos de las vías son comunes y corrientes. Ellos no se cansan de decir y exclamar a los cuatro vientos: "Ya no aguantamos más".

En la Alcaldía no se toman medidas serias y contundentes. Es tan grave la atmósfera de miedo de los habitantes de la localidad que la concejal Lucía Bastidas pide la intervención del Gobierno Nacional.

Rogelio Vallejo Obando

Pueblo contra pueblo

SEÑOR DIRECTOR:

"Dilema con TransMilenio: elevar el pasaje o prolongar su crisis", dice EL TIEMPO del viernes pasado. La Alcaldía contempla aumentar en cien pesos el costo del pasaje. Ese es el gran favor que le hacen los vándalos y sus patrocinadores a la gente de menos recursos, cada vez que en las manifestaciones callejeras bloquean y destruyen los buses y las estaciones del sistema. Pueblo contra pueblo es lo que verdaderamente propician sus instrumentadores en beneficio no patrio, sino propio. Qué pesar que la gente honrada y trabajadora sea siempre la que lleve la peor parte.

Luis Iván Perdomo Cerquera

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