¿Quién es Cilia Flores, la esposa de Maduro sancionada por EE. UU.?

¿Quién es Cilia Flores, la esposa de Maduro sancionada por EE. UU.?

La pareja del presidente de Venezuela es acusada de saquear la riqueza del país.

Cilia Flores

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.

Foto:

AFP

Por: Internacional*
26 de septiembre 2018 , 09:21 a.m.

Esa figura silenciosa, sonriente, como a la sombra mansa de su esposo, no le hace justicia a la verdadera personalidad de Cilia Flores, la primera dama de Venezuela, o ‘primera combatiente’, como la bautizó el presidente Nicolás Maduro dentro de la épica narrativa de la revolución madurista –ya no chavista–, que acaba de ser incluida en la lista de sancionados por el Departamento del Tesoro de EE. UU., conocida como la Lista Clinton, acusada de saquear la riqueza del país y ayudar a que el mandatario mantenga el poder.

Y no le hace justicia porque su historia dentro del chavismo siempre la mostró como una mujer aguerrida y con vocación de líder que ocupó altísimos cargos en vida del difunto presidente Hugo Chávez y que con el arribo de su esposo al cargo vacante del ‘comandante eterno’ se esperaba que se consolidara su influencia y poder, algo por el estilo de Rosario Murillo en Nicaragua, por ejemplo: primera dama y vicepresidenta.

Pero no, Cilia prefirió un bajo perfil para consolidar la figura de su esposo, entre otras razones porque la figura de un hombre dominado por su mujer no encaja en el estándar del machismo revolucionario.

Pero para chavistas y no chavistas, seguidores y detractores, Cilia es un poder enorme detrás del poder, tanto que muchos cercanos a Maduro se quejan de que la escucha más a ella. Más que su ‘primera combatiente’ es su primera asesora.

Tiene un carácter candela pura. Eso que ustedes ven cuando ella era diputada, exactamente así es en la casa. Pero yo me impongo con fuerza. La última palabra siempre la tengo yo, cuando le digo ‘así es mi amor’ ”, ironizó entre risas Maduro al presentarla como miembro clave de su comando cuando estaba haciendo campaña para la presidencia.

Ya para el 2013, año de la muerte de Chávez, Flores había sido presidenta de la Asamblea Nacional y líder del Partido Socialista Unido de Venezuela, siempre parte del círculo más cercano al mandatario fallecido, a quien conoció en el penal de Yaré, en el estado Miranda, luego de la intentona golpista de 1992 con la que pretendió derrocar al presidente Carlos Andrés Pérez.

En ese mismo ambiente de admiración en el que conoció a Chávez, también conoció al sindicalista Nicolás Maduro.

Ascenso definitivo

En 1994, como su abogada, logró el indulto a Chávez por parte del presidente Rafael Caldera y eso la disparó al cielo revolucionario, donde se sumó a la fulgurante ola política del ‘comandante’ que creció hasta llevarlo a la presidencia en 1998.

“Nunca antes había votado, porque yo era abstencionista. Jamás quise comprometerme con ningún grupo político”, dijo la abogada Cilia, quien no creía en la democracia hasta que llegó a su vida ‘el comandante’. “La conocí en esos años de lucha. Era la abogada del comandante y, bueno, ella me empezó a picar el ojo, a hacer ojitos”, explicó Maduro antes de casarse con ella en el 2013.

En el 2006, tras seis años como parlamentaria, se convirtió en la primera mujer a la cabeza del Legislativo, donde relevó a Maduro en un ambiente exclusivamente oficialista ya que la oposición boicoteó las elecciones.

Tiene un carácter candela pura. Eso que ustedes ven cuando ella era diputada, exactamente así es en la casa.

Allí fue evidente su mano fuerte para controlar los brotes disidentes que surgieron dentro del PSUV, y logró evitar grandes rupturas dentro del oficialismo.

Fue excelente funcionaria por cumplir las instrucciones de Chávez al pie de la letra. Ella es el brazo fuerte de Maduro, tiene autoridad, don de mando y es una mujer de jugadas silenciosas”, dijo un funcionario del parlamento que trabajo junto a ella, en un perfil de la agencia Reuters.

A esas ‘jugadas silenciosas’ se atribuye, entre otras cosas, que el ungido para suceder a Chávez en su lecho de muerte haya sido precisamente Maduro y no otros candidatos con perfil más elevado, como por ejemplo Diosdado Cabello, que por ser militar tal vez tenía más oportunidad.

“Para entender el papel de Cilia hay que rastrearla incluso antes de estar casada con Maduro, porque ella llega al proceso chavista antes que él. En síntesis, el poder de Cilia es independiente de su posición de primera dama, eso es muy importante. Por supuesto que ahora ese poder está multiplicado, pero la estructura de su poder viene de mucho antes y viene de su actuación política independiente como cuadro y factor fundamental dentro del gobierno de Chávez", dijo a EL TIEMPO la analista política Collete Capriles.

El paso de Cilia por el congreso la convirtió en la reina del nepotismo. Según el sindicato de trabajadores de la Asamblea Nacional, en aquel entonces le consiguió trabajo en el cuerpo legislativo a al menos 40 familiares y amigos. En la lista se incluyeron cuatro hermanos, dos sobrinos, dos primos y su exesposo, Walter Gavidia, padre de sus dos hijos.

“Mi familia ingresó por cualidades propias. Aquí ingresó mi familia y yo me siento bien orgullosa de que sean mi familia y los defenderé en esta Asamblea Nacional como trabajadores y defenderé los concursos públicos”, contestó cuando los periodistas la interrogaron al respecto, a quienes, incluso, acusó de intentar chantajearla.

Nicolás Maduro

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, junto a su hijo ‘Nicolasito’ Maduro y su esposa Cilia Flores.

Foto:

Juan Barreto / AFP

Ella es de las personas que prefiere usar el poder y no tanto protagonizar el poder. Ahí hay una diferencia importante con los líderes masculinos del chavismo”, afirmó a este diario el polítologo Luis Salamanca.

Pero no todo ha sido victoria para Flores. El año pasado sus sobrinos, Efraín Campo Flores y Franki Flores fueron condenados a 18 años de cárcel en una corte de Nueva York por intentar traficar 800 kilos de cocaína a EE. UU. Desde entonces, la sombra de los ‘narcosobrinos’ la ha acompañado.

Seguidora del gurú indio Sai Baba, convenció a Maduro de hacerse discípulo del líder espiritual de Puttaparthi, y fueron a visitarlo en su retiro de Pradesh. También le gusta consultar el I-Ching, un milenario oráculo chino, que, según ella, le anticipó el golpe del 11 de abril del 2002 contra Chávez.

Lo que tal vez el I-Ching no le develó fue que desde este martes, o quizás desde hace tiempo ya, la justicia de EE. UU. la tiene en la mira.

'No se metan con mi esposa'

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, deploró este martes la sanción que anunció el Departamento del Tesoro de EE. UU. contra su “círculo cercano”, incluida su esposa, Cilia Flores.

Atáquenme a mí, pero no se metan con Cilia, no se metan con la familia, no sean cobardes (...) Su único delito, ser mi esposa”, dijo Maduro.

Entre los sancionados, además de Flores, están la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez; el ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez; el titular de Defensa, Vladimir Padrino López y Rafael Sarria, considerado testaferro principal del jefe de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello.

INTERNACIONAL
*Con reportería de Meredith Peñuela y Reuters

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