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Extrema derecha israelí no amedrenta
NYT: Itamar Ben-Gvir, uno de los aliados de Benjamin Netanyahu, ha sido condenado en Israel por incitación antiárabe.

NYT: Itamar Ben-Gvir, uno de los aliados de Benjamin Netanyahu, ha sido condenado en Israel por incitación antiárabe.

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Avishag Shaar-Yashuv para The New York Times

Extrema derecha israelí no amedrenta

NYT: Itamar Ben-Gvir, uno de los aliados de Benjamin Netanyahu, ha sido condenado en Israel por incitación antiárabe.

Los aliados de Netanyahu en el nuevo periodo presidencial pueden complicar la situación geopolítica.

TEL AVIV – Cuando Benjamin Netanyahu ganó las elecciones generales en noviembre, los analistas se preguntaron cómo podrían reaccionar los tres países árabes que normalizaron relaciones con Israel en el 2020, Bahréin, Marruecos y los Emiratos Árabes Unidos.

Netanyahu forjó los acuerdos cuando ocupó el cargo por última vez, pero sus nuevos aliados de extrema derecha tienen un historial de declaraciones antiárabes que algunos pensaron que podrían resultar demasiado objetables para los líderes de los tres Estados árabes.

Antes de las elecciones, Abdullah bin Zayed Al Nahyan, el Ministro de Relaciones Exteriores emiratí, se reunió en privado con Netanyahu y expresó incomodidad por su alianza con la extrema derecha, de acuerdo con dos personas informadas sobre las conversaciones que solicitaron el anonimato para hablar con mayor libertad.

Pero desde las elecciones, esa incomodidad ha transformado en normalidad, al menos por ahora.

En las últimas semanas, Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos invitaron a Itamar Ben-Gvir, uno de los aliados más extremos de Netanyahu, a sus celebraciones del día nacional en Tel Aviv. Se invitó a legisladores de izquierda y derecha, pero la inclusión de Ben-Gvir —y un cálido abrazo del Embajador emiratí— despertaron sospechas y acapararon titulares en Israel.

Mientras que otros países han evitado a Ben-Gvir, quien ha sido condenado en Israel por incitación antiárabe, las misiones de Bahréin y los Emiratos no lo han hecho. “Cualquier cambio de Gobierno no afectará el enfoque de Bahréin a desarrollar relaciones positivas con Israel”, dijo Khaled Al Jalahma, Embajador de Bahréin en Israel, en un mensaje de texto. Pero, agregó, “como con cualquier Gobierno, expresaremos nuestra preocupación si las políticas promulgadas son de una naturaleza que podría tensar las relaciones”.

Esa postura refleja el grado al que los Acuerdos de Abraham del 2020 redibujaron los contornos de la geopolítica de Medio Oriente. Los temores de un Irán nuclear, junto con el entusiasmo por mejores lazos económicos, tecnológicos y militares con Israel, llevaron a los firmantes de los acuerdos a priorizar las relaciones con Israel por encima de la creación inmediata de un Estado palestino.

En el nuevo Gobierno de Netanyahu, Ben-Gvir se perfila para convertirse en Ministro de Seguridad Nacional, un cargo que supervisa a la policía. Eso ha despertado temores de que su mandato pueda provocar aún más confrontaciones con los palestinos, particularmente en lugares delicados como el complejo de la Mezquita de Aqsa, conocido por los judíos como el Monte del Templo, donde la policía israelí frecuentemente choca con palestinos en un sitio sagrado tanto para judíos como para musulmanes.

Pese a estas preocupaciones, Mohamed Al Khaja, el Embajador emiratí en Israel, saludó calurosamente a Ben-Gvir en una gala organizada por el Embajador en Tel Aviv —estrechando fuertemente su mano frente a varios fotógrafos.

Bahréin también recibió a Isaac Herzog, el Presidente centrista de Israel, en diciembre, en la primera visita al País de un jefe de Estado israelí.

El Gobierno marroquí ha evitado a la extrema derecha israelí, pero ha señalado por otros medios que sus lazos con Israel continuarán con normalidad.

Israel está trabajando junto con los países del Acuerdo de Abraham y EU para proteger contra los misiles y drones no tripulados iraníes.

Arabia Saudita ha dicho que no sellará lazos completos con Israel antes del establecimiento de un Estado palestino. Pero Netanyahu ha prometido repetidamente desde su victoria electoral que intentará normalizar las relaciones con Riad.

“Podemos tener una nueva iniciativa de paz que constituya un salto cuántico”, dijo Netanyahu recientemente en Al Arabiya, una cadena de TV de propiedad saudita. “Por supuesto, me refiero a lo que podría ser una paz histórica y verdaderamente notable con Arabia Saudita”.

Myra Noveck y Vivian Nereim contribuyeron con reportes.

Por: Patrick Kingsley

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