¿Estaba justificado matar al general iraní Qasem Soleimani?

¿Estaba justificado matar al general iraní Qasem Soleimani?

En rueda de prensa, un alto funcionario dijo: ‘¿Tenemos que explicar por qué hacemos estas cosas?’.

Manifestación en contra de EE. UU.

Manifestantes sostienen imágenes del comandante iraní Qasem Soleimani, en una manifestación frente al consulado de EE. UU. en Estambul.

Foto:

Yasin Akgul / AFP

Por: Peter Singer - Project Syndicate
06 de enero 2020 , 09:25 p.m.

El 3 de enero, Estados Unidos asesinó a Qasem Soleimani –uno de los principales comandantes militares iraníes– mientras salía del aeropuerto internacional de Bagdad en un automóvil con Abu Mahdi al-Muhandis, un líder iraquí de Kataeb Hezbolá, una milicia respaldada por Irán. Todos los ocupantes del automóvil fueron asesinados.

Al día siguiente, en una conferencia de prensa especial, un alto funcionario no identificado del Departamento de Estado de los Estados Unidos dijo que Soleimani había sido, durante 20 años, “el principal arquitecto” de los ataques terroristas de Irán y “había matado a 608 estadounidenses solo en Irak”. Añadió que Soleimani y Muhandis habían sido designados como terroristas por las Naciones Unidas, y que “estos dos tipos eran el auténtico problema en términos de chicos malos”.

En 2003, la Inteligencia estadounidense sobre la supuesta posesión de armas de destrucción masiva por parte de Irak estaba completamente equivocada. Esos errores llevaron a la invasión de Irak, que abrió el camino para la participación de Irán y Soleimani en el país. Pero supongamos que esta vez los hechos son como dice la administración de Estados Unidos. ¿Era el doble asesinato éticamente defendible?

(Le puede interesar: Lo que cambia y no cambia la muerte de Qasem Soleimani)

Podemos comenzar con la presunción de que está mal quitar la vida humana. El presidente Donald Trump no lo negará. Hace un año, por ejemplo, dijo: “Siempre defenderé el primer derecho en nuestra Declaración de Independencia, el derecho a la vida”. Trump estaba dirigiendo sus comentarios a los activistas contra el aborto, pero un derecho a la vida que se aplica a los fetos también debe aplicarse a humanos mayores.

Sin embargo, ¿hay una excepción para los “chicos malos”? Nuevamente, para mantener el argumento lo más directo posible, supongamos que el derecho a la vida protege solo a los humanos inocentes. ¿Quién debe juzgar la inocencia? Si favorecemos, como a menudo dicen los estadounidenses, ‘un gobierno de leyes, no de hombres’, debe haber un proceso legal para decidir la culpa. Desde 2002, la Corte Penal Internacional ha tratado de aplicar ese proceso a nivel mundial. La CPI ha tenido algunos éxitos notables en el enjuiciamiento de los autores de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, pero el alcance de la corte es limitado y su negativa no ha sido ayudada por la negativa de los Estados Unidos a unirse a los otros 122 países que han aceptado su jurisdicción.

A raíz del asesinato de Soleimani, Agnès Callamard, relatora especial sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias en la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, señaló que no hay supervisión de los asesinatos selectivos llevados a cabo más allá de las fronteras de un país. El Ejecutivo simplemente decide, sin ningún debido proceso legal o aprobación por parte de cualquier otra rama del Gobierno, quién será asesinado. Aceptar tal acción hace que sea difícil encontrar una objeción de principios a asesinatos similares planeados o llevados a cabo por otros países. Eso incluyó en el 2011 la ‘trama del Café Milano’, supuestamente ideada por el propio Soleimani, en la que agentes iraníes planearon matar al embajador saudí en los Estados Unidos mientras almorzaba en un conocido restaurante en la ciudad de Washington.

Lo único que Estados Unidos puede decir en defensa de sus asesinatos es que se dirige hacia tipos realmente malos, y el embajador saudí no era tan malo. Eso pone el Estado de los hombres por encima del Estado de derecho.

(En contexto: Esto es lo que usted debe saber sobre la tensión entre Irán y Estados Unidos)

La otra justificación que el Pentágono ofreció para el asesinato se refería vagamente a “disuadir futuros planes de ataque iraní”. Como señaló Callamard, esto no es lo mismo que el ataque “inminente” requerido para justificar la actuación en defensa propia bajo el derecho internacional. También señaló que otros fallecieron en el ataque. Según los informes, murieron un total de siete personas, y sugirió que estas otras muertes fueron claramente asesinatos ilegales.

Una lectura cuidadosa de la transcripción de la conferencia de prensa del 3 de enero, realizada por tres altos funcionarios no identificados del Departamento de Estado, revela el verdadero pensamiento de la administración Trump. En respuesta a las repetidas preguntas sobre la justificación del asesinato, un funcionario lo comparó con el derribo de un avión en 1943 que transportaba al almirante japonés Isoroku Yamamoto, que estaba visitando a las tropas japonesas en el Pacífico, un incidente que ocurrió en medio de la guerra, más de un año después de que los japoneses atacaron Pearl Harbor. Otro funcionario dijo: “Cuando escucho estas preguntas es como si estuvieras describiendo a Bélgica durante los últimos 40 años. Es el régimen iraní. Tenemos 40 años de actos de guerra que este régimen ha cometido contra países de los cinco continentes”. En un momento, el funcionario que había comparado el asesinato de Soleimani con el de Yamamoto estalló: “Jesús, ¿tenemos que explicar por qué hacemos estas cosas?”.

Si altos funcionarios del Departamento de Estado creen que Estados Unidos está involucrado en una guerra justa con Irán, como lo fue con Japón en 1943, el asesinato de Soleimani tiene sentido. De acuerdo con la teoría estándar de la guerra justa, puedes matar a tus enemigos siempre que tengas la oportunidad de hacerlo y que la importancia del objetivo supere el llamado efecto colateral de daño a inocentes.

Pero Estados Unidos no está en guerra con Irán. La Constitución de los Estados Unidos otorga al Congreso la autoridad exclusiva para declarar la guerra, y nunca ha declarado la guerra a Irán. La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, sugirió que los líderes del Congreso deberían haber sido consultados sobre el plan para matar a Soleimani. Si fue un acto de guerra, ella tiene razón.

Si, por otro lado, el asesinato no fue un acto de guerra, entonces, como un asesinato extrajudicial que no fue necesario para prevenir un ataque inminente, fue ilegal y poco ético. Se corre el riesgo de graves consecuencias negativas no solo en términos de una mayor represalia de ojo por ojo en el Medio Oriente, sino también al contribuir a una mayor disminución del Estado de derecho internacional.

PETER SINGER*
© Project Syndicate
* Profesor de la Universidad de Princeton

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.