close
close
Secciones
Síguenos en:
En imágenes: las crisis migratorias más representativas de la historia
Galería
Campos de desplazados de Dar Sila, Chad
William Martin/MSF

Esta selección fotográfica recorre algunas de las grandes crisis de refugiados, migrantes y desplazados de las últimas décadas que han ocurrido –o aún ocurren- en el mundo, a través de las intervenciones que Médicos Sin Fronteras (MSF) despliega desde hace ya medio siglo.

Desde finales de 2005, el este de Chad, cerca de la frontera con Sudán, fue escenario de enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes chadianos. A esta situación, se sumó el conflicto entre Chad y las milicias armadas de Sudán, lo que provocó el ataque a aldeas y la muerte de civiles. La violencia se intensificó durante el segundo semestre de 2006, obligando a la población a huir de sus hogares. En el departamento de Dar Sila, el más afectado por el conflicto, más de la mitad de la población se estableció en campos para desplazados en condiciones insalubres alrededor de pueblos y aldeas como Goz Beida, Ade o Dogdoré Koukou. Junio de 2006.

Campo de refugiados de Kutupalong, Bangladesh
Javier Arcenillas

La persecución que sufre la comunidad rohingya se remonta a varias décadas atrás. Esta minoría musulmana ha sufrido durante mucho tiempo discriminación y segregación dentro de BIrmania (Myanmar). En 1982, la Ley de Ciudadanía no les reconoció la nacionalidad y, al convertirlos en apátridas, los sometió a muchas restricciones atroces, por ejemplo con respecto al matrimonio, la planificación familiar, la educación y la libertad de movimiento. Actualmente, después de una violenta campaña del ejército de Myanmar en el estado de Rakhine en 2017, unos 900.000 refugiados rohingya viven en Bangladesh y 154.000 en Malasia. Médicos Sin Fronteras (MSF) lleva décadas trabajando con esta población: en Myanmar desde 1994, en Bangladesh de forma intermitente desde 1985 y en Malasia a partir de 2004. Agosto de 2009.

Campo de refugiados de Domiz, Irak
Fayçal Touiz/MSF

El campo de refugiados de Domiz, en Irak, se estableció a principios de 2012 en la región kurda de Irak, cerca de la ciudad de Dohuk. En octubre de 2012, albergó a casi 15.000 refugiados sirios de origen kurdo. Durante ese período, Médicos Sin Fronteras (MSF) fue el principal actor sanitario, ofreciendo consultas médicas, atención de salud mental y capacitaciones para el personal sanitario. Octubre de 2012.

Campo de refugiados de Doro, Sudán del Sur
Florian Lems/MSF

Desde finales de 2011, el distrito de Maban, en Sudán del Sur, experimentó una gran afluencia de refugiados que huían del conflicto del país vecino, Sudán. En la foto, personal sanitario de Médicos Sin Fronteras (MSF) examina a un niño con malaria que fue admitido en el hospital de campaña de MSF en el campo de refugiados de Doro. El niño estaba en estado grave cuando ingresó, pero después de algunos días, su condición mejoró. Noviembre de 2012.

Campo de refugiados de Harmanli, Bulgaria
Jodi Hilton

Una señora mayor, vestida con ropa tradicional kurda, es una solicitante de asilo alojada en el campo de refugiados de Harmanli, una antigua instalación militar en Bulgaria. En 2012, cerca de 10.000 migrantes, la mayor parte de ellos provenientes de Siria, llegaron a Bulgaria. En muchos casos se trató de familias enteras que huían de la guerra y que llegaron exhaustas tras lograr sortear los controles fronterizos a lo largo de la frontera entre Bulgaria y Turquía. Para responder a la falta de servicios esenciales de salud esenciales, Médicos Sin Fronteras (MSF) proporcionó atención primaria y en salud mental a los refugiados. Diciembre de 2012.

Huir de la violencia en República Centroafricana
MSF

A principios de diciembre de 2013, todos los habitantes la ciudad de Bossangoa, en el noroeste de la República Centroafricana, se tuvieron que refugiar en dos campos de desplazados mientras se acentuaba la escalada de violencia entre grupos armados, que han hecho de la población civil, de una religión u otra, su objetivo. Así, en uno de los campos se concentraron 30.000 civiles cristianos amenazados por la milicia Séléka, mientras que en el otro campo había 8.000 musulmanes viviendo con miedo a los ataques de la milicia anti-Balaka. Médicos Sin Fronteras (MSF) empezó sus actividades de emergencia en Bossangoa en mayo de 2013, cuando sucesivos estallidos de violencia forzaron a miles de personas a abandonar sus hogares y buscar refugio en campos improvisados. Enero de 2014.

Campo de desplazados en Al Mazraq, Yemen
Anna Surinyach/MSF

El campo de Al Mazraq se estableció en 2009 para acoger a miles de personas que huían de los combates entre las tropas gubernamentales y las fuerzas Houthi en la provincia de Saada, Yemen. En la actualidad, el conflicto que existe en el país no muestra señales de haberse calmado, a pesar de la propagación del covid-19. Ante esta situación, muchas personas más se quedaron sin atención médica, ya que la pandemia hizo colapsar las pocas áreas que aún funcionaban en la ya casi paralizada sanidad. A pesar de estos retos, Médicos Sin Fronteras (MSF) continúa gestionando doce hospitales y centros médicos y dando apoyo a trece instalaciones médicas en otras tantas gobernaciones del país. Febrero de 2013.

Forzados a huir del Triángulo Norte de Centroamérica
Anna Surinyach/MSF

Cada año, miles de personas atraviesan México con destino a los Estados Unidos. La mayor parte de estas personas proviene de los países del Triángulo Norte de Centroamérica (Honduras, Guatemala y El Salvador), huyendo de la violencia y buscando mejores condiciones de vida para ellos y sus familias. Durante su tránsito se enfrentan con múltiples dificultades y situaciones de violencia. Médicos Sin Fronteras (MSF) asiste a personas migrantes y refugiadas en México desde 2012 y actualmente, trabaja para mejorar el acceso a la atención médica y psicológica de esta población a lo largo de la ruta migratoria, priorizando la asistencia a los grupos más vulnerables: menores no acompañados, mujeres que viajan solas y personas víctimas de la violencia directa. Junio de 2014.

Crisis migratoria en el Mediterráneo
Christophe Stramba-Badiali/Haytham Pictures

Desde el inicio de las actividades de búsqueda y rescate en 2015 en el mar Mediterráneo, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha destinado equipos médicos a bordo de siete barcos. Desde entonces, los equipos de MSF han asistido con horror a la tragedia humana que se vive a las puertas de Europa, con miles de personas ahogadas en el mar o devueltas por la fuerza a las espantosas condiciones de Libia. A mediados de 2021, MSF reanudó sus actividades de búsqueda y rescate con un nuevo barco, el Geo Barents, para continuar rescatando a las personas en peligro y dar atención médica de urgencia. En la imagen, uno de los barcos de MSF, el Bourbon Argos, interviene en una operación de salvamento en agosto de 2015.

Atrapados en las islas griegas
Robin Hammond/Witness Change

En la imagen, se muestran chalecos salvavidas que fueron dejados atrás por los migrantes que llegaron a la isla de Lesbos, en Grecia, en mayo de 2018. Miles de personas que buscan seguridad después de huir de países como Siria, Afganistán, Irak, Sudán y Congo continúan arriesgando sus vidas para llegar a Europa. Quienes intentan llegar a través de Turquía y el mar Egeo han quedado atrapados durante un período de tiempo indefinido en islas de Grecia como parte del acuerdo UE-Turquía y su enfoque de disuasión y contención. En la actualidad, existen alrededor de 10.000 personas retenidas en los cinco Centros de Recepción e Identificación en las islas griegas del Egeo: Lesbos, Quíos, Samos, Kos y Leros. Médicos Sin Fronteras (MSF) reitera su pedido a la Comisión Europea, Grecia y los Estados europeos para que implementen políticas que se centren en proteger y ayudar a las personas refugiadas y solicitantes de asilo en lugar de disuadir, detener y deportar a quienes buscan seguridad en Europa.

Centros de detención en Libia
Jérôme Tubiana/MSF

Un grupo de refugiados mira a través del hueco de una puerta en el centro de detención de Zintan, en junio de 2019. En Libia, miles de migrantes y refugiados viven en condiciones inhumanas en centros de detención y en lugar de recibir la protección a la que tienen derecho, son condenados a un ciclo de violencia y detención. Esta situación, que lamentablemente es común para los migrantes y los refugiados en toda Libia, no ha impedido que los estados europeos retornen a Libia a personas que intentan huir a través del Mediterráneo, con pleno conocimiento de lo que les espera y en violación del derecho internacional. Médicos Sin Fronteras (MSF) trabaja en centros de detención del país desde 2016, donde brinda atención médica primaria y apoyo psicosocial a las personas recluidas. Los equipos también identifican a las personas vulnerables y derivan a aquellos pacientes que requieren atención especializada a hospitales de Libia.

Desplazados internos en el “cinturón medio” de Nigeria
Scott Hamilton/MSF.

Una joven cocina una cena para su familia en una zona al aire libre en el campo para desplazados de Abagana, Nigeria. Los estados del "cinturón medio" de Nigeria -Adamawa, Benue, Kaduna, Plateau, Nasarawa y Tarabaalbergan- albergan el mayor número de desplazados internos en el país, fuera del noreste. La mayoría de estas personas han sido desarraigadas por el llamado conflicto de los "agricultores-pastores". Aquí, las comunidades desplazadas, en su mayoría agricultores, viven en uno de los ocho campos oficiales, o en campos o asentamientos informales o residen con familias de la "comunidad de acogida" (es decir, con personas que ya estaban asentadas en la zona). Médicos Sin Fronteras (MSF) apoyó a las autoridades sanitarias con servicios médicos y mejoró el agua y el saneamiento. Junio de 2020.

Atravesar el Darién, la selva entre Colombia y Panamá
Sara de la Rubia/MSF

El impacto que la pandemia de COVID-19 ha tenido en la economía sudamericana, es la principal fuerza que empuja a miles de migrantes, principalmente haitianos pero también cubanos, venezolanos y extracontinentales, a cruzar la peligrosa jungla del Darién, un tramo de 97 kilómetros sin caminos que proporciona la única ruta terrestre al norte de América del Sur. Una de las afecciones más comunes que presentan los migrantes al llegar a Bajo Chiquito, el primer pueblo tras cruzar el Darién, es el daño en los pies tras días caminando en una selva tropical, en la que arriesgan la vida sorteando montañas y precipicios, barro y caídas continuas o súbitas crecidas de ríos, a lo que se suma la presencia de grupos criminales que les asaltan y les violan. Junio de 2021.

Más Regiones 04 de noviembre de 2021 , 08:00 a. m.

En imágenes: las crisis migratorias más representativas de la historia

En sus 50 años de historia, Médicos Sin Fronteras ha trabajado en numerosas regiones del planeta.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.