Desesperados, fujimoristas y aliados enfrentan su peor crisis política

Desesperados, fujimoristas y aliados enfrentan su peor crisis política

Policía de Perú detuvo a opositora peruana Keiko Fujimori por caso de corrupción con Odebrecht. 

Keiko Fujimori

Keiko Fujimori fue detenida por la policía judicial por la policía judicial luego de acudir a la Fiscalía de Lavado de Activos en la ciudad de Lima (Perú).

Foto:

AFP

Por: Holman Rodríguez Martínez
13 de octubre 2018 , 06:27 p.m.

Internado en una clínica de Lima, el expresidente peruano Alberto Fujimori ve cómo su salud se deteriora, sus hijos se enredan en disputas familiares y afrontan el acoso de la justicia, sus adeptos fracasan al intentar hacerse con gobernaciones y alcaldías, pero sus representantes en el Congreso hacen valer sus mayorías.

Muy popular a finales de los años 80 con sus propuestas de acabar con el grupo guerrillero Sendero Luminoso, luchar contra la corrupción, hacer crecer la economía y disminuir la pobreza, el ‘chino’, como lo llamaban muchos por sus ojos rasgados –aunque es hijo de japoneses– llegó a la presidencia en 1990.

Pero con el autogolpe de Estado de 1992 tomó ilegalmente las instituciones, generó una reelección inmediata al modificar la Constitución y, con un fraude electoral en el 2000, buscaba mantenerse en el poder, pero solo se sostuvo hasta noviembre de ese año, cuando huyó a Japón, desde donde envió su renuncia vía fax, aunque días después fue destituido por “incapacidad moral”.Su gobierno obtuvo logros importantes en lo económico, lo social y en materia de orden público, pero cometió muchos errores por su autoritarismo y también permitió graves casos de corrupción con asesores cercanos.

Desde finales del 2000 y finales del 2007, el exmandatario vivió en Japón y Chile; ese año fue extraditado a su país y en 2009, condenado a 25 años de prisión por crímenes contra la humanidad y corrupción. Sin embargo, ello no mermó su gran popularidad, especialmente entre los estratos bajos de la población.
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Y es justamente por ese legado por el que en los últimos años han estado luchando dos de sus cuatro hijos: Keiko, la mayor, de 43 años, quien ha disputado la presidencia del país en dos oportunidades, y Kenji, el menor, de 38 años y quien está suspendido como congresista.

Precisamente, este sábado, el expresidente peruano Alberto Fujimori declaró que el arresto de su hija Keiko -por posibles sobornos con la constructora Odebrecht- le causó el "dolor más grande" de su vida, y llamó a sus hijos, quienes se disputan la conducción de la mayor fuerza electoral del país, a estar "unidos".

"No he sentido dolor más grande en toda mi vida que ver a mi hija siendo detenida y llevada a prisión", dijo Fujimori desde la cama de la clínica limeña donde permanece internado en calidad de detenido desde que el 3 de octubre la Corte Suprema peruana anuló su indulto.

Sin embargo, como en un efecto dominó, el fujimorismo es fuerte y popular, sobre todo en el Congreso unicameral del país, pero quienes llevan su apellido caen. El patriarca, en su ocaso físico, y ahora Keiko, detenida hace cuatro días, acusada por haber permitido financiación para su campaña presidencial con dineros de la firma brasileña Odebrecht, protagonista del mayor caso de corrupción en América Latina.

No he sentido dolor más grande en toda mi vida que ver a mi hija siendo detenida y llevada a prisión

Por su parte, Kenji, que fue expulsado por su hermana del partido Fuerza Popular, fundó su propia agrupación, Cambio 21, pero de momento no parece encarnar el liderazgo de su padre y su hermana para asumir una posición de poder, le dijeron a EL TIEMPO analistas peruanos.Hay que recordar que Kenji jugó un papel activo en el indulto que su padre recibió en diciembre de 2017 del expresidente Pedro Pablo Kuczynski, en virtud de que ha padecido varias enfermedades y tiene 80 años.

Pero dicha gracia no duró ni diez meses, pues la Corte Suprema anuló el indulto hace dos semanas, y rápidamente varios congresistas fujimoristas presentaron un proyecto de ley, aprobado de manera exprés, para permitir a mujeres mayores de 70 años y a hombres mayores de 75 salir de la cárcel y cumplir su condena en la casa, vigilados mediante un brazalete electrónico.

La iniciativa excluye a quienes tengan penas de cadena perpetua o cargos por traición a la patria y otros delitos por los que no fue condenado Alberto Fujimori.Por eso, algunos la llaman ‘ley Fujimori’. Claro que, al cierre de esta edición, el presidente peruano, Martín Vizcarra, no había sancionado con su firma la iniciativa.

Noticias del día

El Gobierno de Perú activó las medidas policiales para detener y enviar a prisión al expresidente Alberto Fujimori, quien pidió desde una clínica de Lima que "no lo maten" poniéndolo en prisión. 

Foto:

AFP

El abogado y analista peruano Fernando Vidal dijo a EL TIEMPO que “Vizcarra está ante el panorama de no firmar el proyecto, pero va a tener que ponerlo en su casa, pues si bien Fujimori no está tan grave, sí está delicado de salud”.

El analista considera que “el fujimorismo ha perdido fuerza en las últimas semanas, pues en la elección de alcaldes y gobernadores no sacaron nada, aunque es una fuerza importante en el Congreso y en otros escenarios hay incertidumbre con sus acciones”.

Vidal lamenta que el “fujimorismo haya acabado con los partidos políticos, aunque en las recientes elecciones regionales surgió el abogado Jorge Muñoz, elegido alcalde de Lima por el centroderechista Acción Popular, fundado por el extinto presidente Fernando Belaúnde Terry, que podría ser una buena opción en el futuro de Perú”.

Eduardo Morón, profesor de la Universidad del Pacífico en Lima, le dijo a este diario que “el hecho de que el fujimorismo sea una fuerza aplastante en el Congreso genera preocupación por lo que esto implica para el funcionamiento de la política y la institucionalidad del país”.

Además, el académico planteó interrogantes como “qué va a hacer el fujimorismo, dentro y fuera del Legislativo, de cara a una elección presidencial que todavía está a más de dos años y medio de realizarse y la muy posible desaparición de la escena del partido de gobierno, después del mandato de Vizcarra”.

Claro, pero, como la política es cambiante y dinámica, tampoco se puede descartar que los hermanos Fujimori, en una alineación jurídico-política, puedan enfrentarse en las presidenciales de 2021. Ese sí, un escenario totalmente inédito en la política mundial.

HOLMAN RODRÍGUEZ MARTÍNEZ
Redacción Internacional
En Twitter: @holmanrodriguez

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