Primer grupo de migrantes alcanza su objetivo: la frontera con EE. UU.

Primer grupo de migrantes alcanza su objetivo: la frontera con EE. UU.

Unos 800 centroamericanos ya están en Playas de Tijuana y treparon la valla entre ambos países.

Primeros migrantes centroamericanos llegan a frontera de EEUU
Aumenta el paso de migrantes por el estado de Sinaloa, México

Joebeth Terriquez / EFE

Por: EFE y AFP
14 de noviembre 2018 , 10:48 p.m.

Decenas de inmigrantes centroamericanos, que pertenecen a la caravana que partió desde San Pedro Sula (Honduras) el pasado 13 de octubre, llegaron a Tijuana, frontera de México con EE. UU., y escalaron el muro que los divide del país norteamericano.

Sorteando una carrera de constantes obstáculos, la primera gran caravana inmigrante cumplió este martes un mes de un camino escabroso y minado de amenazas del presidente Donald Trump, pero se mantiene determinada a alcanzar el sueño americano.​

En tanto, el secretario de Defensa, James Mattis viajó este miércoles a la frontera con México para conocer el estado de las tropas desplegadas en la zona, cuya misión es impedir la entrada al país de inmigrantes indocumentados. 

Caravana en frontera con EE. UU.

A pesar de la presencia de los agentes, una veintena de integrantes de la caravana migrante escaló los postes de metal que hacen la función de muro divisorio.

Foto:

Joebeth Terriquez / EFE

Los inmigrantes llegaron a pie hasta la zona de Playas de Tijuana donde el cerco fronterizo se interna en las aguas del Pacífico, bajo la mirada de los agentes de la Patrulla Fronteriza. A pesar de la presencia de los agentes, una veintena de integrantes de la caravana inmigrante escaló los postes de metal que hacen la función de muro divisorio.

Para este jueves se espera la llegada de al menos 2.000 migrantes más en buses, dijeron autoridades federales.

Un grupo de casi 100 transexuales y algunos homosexuales llegaron a Tijuana el domingo; el martes arribaron 350 migrantes y ayer, otra cifra similar. Todos eran integrantes de la gran caravana.

Emocionados, algunos de ellos corrieron a la playa de Tijuana a bañarse y metieron la cabeza entre las rejas metálicas de la frontera para divisar su destino soñado.
Dos saltaron la alta valla metálica que divide ambos países y escribieron en la arena del lado estadounidense la palabra ‘catracho’, que significa hondureño, y poco después regresaron a territorio mexicano bajo la mirada de los guardias fronterizos.

Otro, un guatemalteco, saltó la valla y de forma pacífica se entregó a agentes de la Patrulla Fronteriza de EE. UU., que lo llevaron bajo arresto.

El objetivo de los migrantes es que EE. UU. les otorgue el estatus de refugiados por la extrema violencia y pobreza que viven en sus países, pero para lograrlo deben cruzar por un acceso oficial, según un decreto firmado por el presidente Donald Trump el 9 de noviembre.La misión del Ejército de Estados Unidos es colaborar con las autoridades aduaneras en tareas de tratamiento médico y de transporte, así como en la construcción de alojamientos temporales para las tropas y los agentes fronterizos.

Esta caravana partió el 13 de octubre de San Pedro Sula, Honduras y una avanzada, formada por un centenar de miembros de la comunidad de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT), ya está en Tijuana y planean solicitar asilo a las autoridades estadounidenses en los próximos días. Otros más han llegado al estado de Sonora.

En su trayecto por México, la caravana llegó a sumar 7.000 integrantes, según las Naciones Unidas, pero muchos han claudicado en el camino hasta llegar a los 6.011 (de los cuales 902 son menores) que arribaron a Guadalajara, según cifras de autoridades locales.

Caravana de inmigrantes

Más de 9.000 migrantes centroamericanos divididos en varias caravanas se desplazan a través de México rumbo a Estados Unidos.

Foto:

Francisco Guasco / EFE

Además de hondureños, se sumaron inmigrantes de Chile, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Perú y Venezuela. A esta gran
caravana le siguen a la distancia otras dos, con unos 2.000 inmigrantes cada una, mientras grupos más reducidos se adelantaron hasta la frontera.

Los obstáculos de Trump

Ante la inminente llegada de los inmigrantes, Estados Unidos cerró parcialmente con barricadas y alambres de púas las garitas fronterizas de San Ysidro y Otay Mesa, que conducen a California.

El 9 de noviembre, Trump decretó el fin de los pedidos de asilo para quienes ingresen ilegalmente a Estados Unidos, una medida que busca disuadir a los centroamericanos que buscan su sueño americano para escapar de la pobreza y violencia de sus países.

Con esa medida, la administración Trump busca que el gobierno mexicano se haga cargo de los inmigrantes, al estipular que el decreto perderá vigencia si se llega a un acuerdo que "permita a Estados Unidos expulsar extranjeros a México".

Según el gobierno estadounidense, las patrullas fronterizas registraron más de 400.000 ingresos ilegales en 2018. Y en los últimos cinco años, el número de solicitantes de asilo ha aumentado un 2.000 por ciento, desbordando el sistema, que tiene más de 700.000 casos acumulados para procesar.

Trump acusa a los inmigrantes de protagonizar una "invasión" y para contenerlos dispuso el envío de hasta 9.000 soldados a la frontera sur.

Esperan por asilo

A medida que cae la tarde, las esperanzas de Claudia Vicente se desvanecen. La inmigrante guatemalteca lleva once días esperando en la garita fronteriza de Nogales, en el estado de Arizona, para poder presentar su petición de
asilo en Estados Unidos.

Esta madre de dos niños, de 6 y 8 años, lleva en una maleta unas pocas pertenencias que refleja la urgencia de su travesía: Dos mudas de ropa, un par de suéteres y unas viejas fotografías de su madre fallecida hace tres años.

"No tenemos otra opción, si no salíamos de Guatemala me iban a matar y a mis hijos también", asegura la inmigrante, de 32 años de edad y, como muchas de las mujeres que llegan hasta la frontera de Estados Unidos, víctima de violencia doméstica. El padre de sus hijos la golpeaba de manera recurrente tras emborracharse.

No tenemos otra opción, si no salíamos de Guatemala me iban a matar y a mis hijos también

La indocumentada forma parte de un grupo de más de 60 familias que se encuentran en la ciudad fronteriza de Nogales, en Sonora (México), con el fin de presentar ante las autoridades estadounidenses una petición formal de asilo, según estimaciones hechas por organizaciones locales a favor de los inmigrantes.

Algunas de esas familias esperan a las afueras del puerto de entrada Deconcini, mientras otras se alojan en albergues para inmigrantes. Muy cerca de donde esperan las familias inmigrantes se puede ver el alambre de púas que soldados estadounidenses colocaron esta semana, para tratar de evitar que los indocumentados escalen el muro fronterizo.

"Estamos tratando de seguir las leyes estadounidenses, esperando nuestro turno para poder pedir asilo político", dijo José Manuel García, un salvadoreño de 28 años que viaja con su esposa y su hija, y lleva siete días esperando en la frontera.

El Instituto Nacional de Migración de Honduras dijo que 7.000 nacionales que abandonaron la caravana regresaron al país de manera voluntaria.

Efe, AFP y Reuters

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.