Secciones
Síguenos en:
La historia detrás del abrazo entre española y senegalés en Ceuta
Luna Reyes

Luna Reyes, voluntaria de la Cruz Roja

Foto:

Reduan / Efe

La historia detrás del abrazo entre española y senegalés en Ceuta

FOTO:

Reduan / Efe

El hecho se produjo durante la llegada de migrantes al enclave español en el norte de África.

Un abrazo. Un abrazo entre una española y un senegalés. No se conocen y, sin embargo, se amarran con los brazos, se acarician la cabeza, el pelo, la cara. Luna y Abdou. Un abrazo que se convirtió en el símbolo de la crisis que se vivió en la ciudad española de Ceuta la semana pasada. Un abrazo que se hizo viral y que todavía palpita.

(Lea aquí: Un separatismo debilitado empieza a gobernar en Cataluña)

Más de ocho mil africanos llegaron a las costas españolas de Ceuta, entre el lunes 17 y el martes 18. Aprovecharon la laxitud de la guardia marroquí, que protestaba mudamente porque España había hospitalizado a Brahim Gali, líder del Frente Polisario, un territorio del Sahara Occidental que se quiere independizar de su país.

Entre las miles de imágenes que captaron las cámaras el martes, sobresalió la de Luna Reyes, de 20 años, y Abdou, de 27, desbaratado entre lágrimas. Ella lo consolaba. Él se mostraba agradecido. Se entendieron con gestos: el único idioma que compartían.

La familia de Luna vive en Móstoles, un barrio de Madrid, aunque su madre es de Ceuta. Ella realiza prácticas desde marzo con la Cruz Roja en la ciudad africana, donde comparte un apartamento con tres compañeras de estudio. Va a terminar el grado superior de integración social y asegura que nunca olvidará la mirada perdida de aquel muchacho alto del que solo sabe que es senegalés. No supieron más el uno del otro.

Aunque muchos mensajes aplaudieron la acción de Luna, otros tantos la criticaron. La situación llegó al punto de que ella tuvo que cerrar sus cuentas en las redes sociales por el acoso que sufrió.

(Le puede interesar: Mansión y carros de alta gama hicieron caer a Pablo Ardila)

La fotografía fue captada durante la llegada de migrantes a Ceuta, enclave español en África.

Foto:

Reudan. EFE

Sin embargo este lunes un equipo de reporteros y camarógrafos de RTVE, la cadena de radio y televisión estatal de España, ubicaron a Abdou en Casablanca, Marruecos. Lo comunicaron con Luna a través de una videollamada y tradujeron las frases que se cruzaron entre llantos. Ella quería saber sobre su vida y él, emocionado, criticó a los que la señalaron. “No entiendo por qué han atacado a Luna”, les dijo a los periodistas. "Ella solo hizo su trabajo. Me consoló, me reconfortó, fue un gesto humanitario”, explicó.

Abdou contó, entonces, que en el momento del abrazo estaba destrozado porque su hermano se encontraba inconsciente. Todavía no sabe qué fue de él.
Ambos vivían en Senegal con su abuela, porque sus padres murieron. Malvivían con el sueldo de obreros y decidieron marcharse a Marruecos hace cuatro años, con la esperanza de pasar hacia España. Aspiraban a llevar una vida digna y enviarle dinero a su abuela en Dakar. Lo intentaron varias veces, pero fracasaron.

Cuando supieron que numerosas personas se estaban “colando”, no lo dudaron y partieron de Tánger hacia Fnideq. “Estuvimos andando desde las siete de la noche hasta las seis de la mañana”, contó. El último tramo lo hicieron a nado durante 20 minutos para esquivar el espigón de la playa de Tarajal. Cuando llegó a tierra española, agotado, vio a su único hermano inconsciente y se puso a llorar. Fue entonces cuando Luna entendió que más que vendajes, Abdou necesitaba un abrazo. El famoso abrazo.

(En otras noticias: Personalidades del mundo piden una salida dialogada para Colombia)

Abdou no duró mucho en Ceuta, en el norte de África. Fue expulsado a Marruecos y cayó enfermo por las condiciones extremas del viaje. Tose con frecuencia y se siente cansado.

Cerca de 7500 de los más de 8000 inmigrantes que llegaron la semana pasada fueron devueltos a África. Todavía hay alrededor de 800 menores de edad en España.

Sin documentación, el gobierno trata de identificarlos y piensa repartirlos en varias comunidades autónomas.

Durante la entrevista con RTVE, Abdou no puede controlar el llanto. Solo sonríe una vez, y deja ver sus escasos dientes, cuando confiesa su sueño: ver jugar al Barça.


JUANITA SAMPER OSPINA
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
MADRID

Sigue bajando para encontrar más contenido

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.