'Con el ‘brexit’, los británicos seremos más pobres’

'Con el ‘brexit’, los británicos seremos más pobres’

Chris Patten analiza opción de brexit con elecciones de por medio y su costo económico y político.

Brexit

Varias personas protestan contra el primer ministro británico Boris Johnson y celebran la decisión del Supremo que declaró ilegal el cierre del parlamento.

Foto:

Efe

Por: Chris Patten (*) - © Project Syndicate - Londres
02 de noviembre 2019 , 11:41 p.m.

El psicodrama del brexit del Reino Unido continúa. Si bien el gobierno del Reino Unido y la Unión Europea llegaron a un acuerdo de retiro revisado a mediados de octubre, el primer ministro Boris Johnson no logró que el Parlamento aprobara el acuerdo para que el Reino Unido pudiera retirarse del bloque en la fecha que él tanto anhelaba: el 31 de octubre. Los líderes de la UE han otorgado, por lo tanto, una extensión adicional de tres meses para la fecha límite del brexit hasta el 31 de enero, y el Reino Unido ahora llevará a cabo una elección parlamentaria el 12 de diciembre, que puede ayudar a resolver el callejón sin salida actual.

Johnson garantizó el acuerdo de retiro en parte revirtiendo su postura previa y aceptando una frontera aduanera entre Irlanda del Norte y el resto del Reino Unido, y en parte acordando peores términos de los que había negociado su antecesora, Theresa May. Si bien el acuerdo todavía debe eliminar algunos obstáculos parlamentarios –y, aquí, la inminente elección podría ser el mayor obstáculo de todos–, en poco tiempo tal vez podamos ver por nosotros mismos cuán bueno o cuán malo resultará el brexit.

Pero quizá debería revisar la frase ‘en poco tiempo’. Suponiendo que el brexit suceda, si los primeros años posteriores son económicamente difíciles para el Reino Unido, los defensores de la salida nos dirán que deberíamos darle tiempo. En verdad, uno de los altos ministros de Johnson ha dicho que tal vez no sepamos el impacto económico total del brexit hasta dentro de 50 años. Entre hoy y entonces, los resultados tendrán que ser buenos para compensar lo que vamos a perder abandonando la UE.

(Le puede interesar: Lo que está en juego en las elecciones británicas de diciembre)

Fue Harold Macmillan, primer ministro del Reino Unido a comienzos de los años 1960, quien concluyó que el país debería ser parte de lo que entonces era el Mercado Común Europeo para revertir una caída económica sistémica y de largo plazo. Entre 1951 y 1973, Gran Bretaña ocupaba el último puesto entre las economías de la Ocde, con un crecimiento promedio de apenas el 2,7 por ciento anual. Japón creció más rápido que nadie, expandiéndose a un ritmo anual promedio del 9,5 por ciento, mientras que Alemania, Francia e Italia registraron un 5 por ciento o más.

Los responsables de las políticas del Reino Unido estaban obsesionados con la pregunta ¿qué salió mal? Intentamos nuestra propia versión de la planificación central francesa. Invertimos en nuevos hospitales y carreteras y cerramos las líneas férreas que arrojaban pérdidas. Pero siempre, llegado el caso, regresábamos a la necesidad de sumarnos al nuevo agrupamiento europeo que originariamente habíamos tratado con desdén.

Otro primer ministro conservador, Edward Heath, finalmente nos hizo cruzar la puerta europea luego de la muerte de Charles de Gaulle, que como presidente de Francia se había opuesto de manera empedernida a una integración del Reino Unido a ese bloque.

Se avanzó bastante

A partir de 1973, cuando el Reino Unido pasó a formar parte del grupo, hasta 2016 (el año del referendo sobre el brexit), nuestra economía creció más rápido que las de Alemania, Francia e Italia. Y después del verdadero lanzamiento del mercado único en 1992 –uno de los mayores logros de Margaret Thatcher–, al Reino Unido le fue considerablemente mejor que a sus competidores tradicionales, al menos hasta 2016.

Por supuesto, otros factores –como las reformas sindicales de Thatcher– contribuyeron al éxito de Gran Bretaña. Pero la historia fundamental fue una historia de caída económica antes del ingreso a la Unión Europea y de un salto hacia adelante después de que nos sumamos. Es más, el Reino Unido aseguró este éxito esencialmente validando sus propios términos: no adoptamos el euro, promovimos el libre comercio e impulsamos la ampliación de la UE en Europa central y del este.

La incertidumbre que viene

Pero ¿cómo será la vida una vez implementado el acuerdo de Johnson? Mark Carney, el gobernador del Banco de Inglaterra, ha dicho que el acuerdo de retiro será mejor para la economía del Reino Unido que un brexit desordenado, aunque claramente sugirió que podría ser menos positivo de lo que habría sido el acuerdo de May. (Por supuesto, el de ella también habría dejado al país más débil que si nos hubiéramos quedado en la UE). Y lo que es más revelador, el ministro de Hacienda de Johnson, Sajid Javid, se ha negado a realizar una evaluación de impacto del nuevo acuerdo propuesto, alimentando las sospechas de que el gobierno está lejos de confiar en el resultado de este tipo de evaluación.

Después de todo, ¿cómo puede el Reino Unido estar mucho mejor fuera de su mercado más cercano y más grande que dentro de él? ¿Por qué deberíamos negociar acuerdos comerciales más grandes y mejores con otros países por nuestra cuenta que como parte de un mercado casi diez veces más grande que el nuestro? Algunos optimistas creen que el Reino Unido puede tomar al mundo por asalto como un operador de libre comercio desregulado (“Singapur sobre el Támesis”). Pero ignoran el hecho de que eliminar las regulaciones ambientales, los controles de la salud y la seguridad y los derechos de los trabajadores sería políticamente calamitoso para el Partido Conservador.

Suponiendo que el Reino Unido se retira según los términos del acuerdo de Johnson, tendremos hasta fines del 2020 para negociar un acuerdo de libre comercio con la UE, teniendo en cuenta que el Gobierno aparentemente considera que el acuerdo existente entre Canadá y el bloque es su modelo preferido. Pero las proyecciones del futuro desempeño económico del Reino Unido en diferentes escenarios de brexit califican esta opción como la segunda peor, apenas por encima de una ruptura sin acuerdo.

Una de las muchas desventajas de un acuerdo al estilo Canadá es que no abarca los servicios, en los que el Reino Unido tenía un excedente comercial de 29.000 millones de libras (37.300 millones de dólares) con la UE en 2018. Esa es una razón por la cual un acuerdo como este le vendría mucho mejor a la UE que al Reino Unido. Además, un acuerdo al estilo Canadá implicaría controles en la frontera para muchos, si no para la mayoría de los productos manufacturados.

Débiles y con tensiones

Todo esto es un recordatorio de que, incluso después de que el Reino Unido abandone la Unión Europea, enfrentará años de conversaciones difíciles en las que estará negociando desde una posición de debilidad. Es verdad, el sol seguirá saliendo cada mañana y todavía tendremos muchas instituciones, empresas y activos de nivel mundial. Pero la cohesión del Reino Unido (incluidos Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte) se verá tensionada por políticas impulsadas por un nacionalismo inglés malicioso.

Es más, seremos más pobres. De hecho, según estimaciones de grupos de expertos económicos utilizadas normalmente por el Gobierno, tal vez ya estemos un 2,5 % peor de lo que habríamos estado sin el proceso del brexit. Es curioso que un país elija ser menos próspero y menos influyente en el mundo.

Algunos dicen que esto no importa. Pero veamos qué sucede cuando tengamos menos dinero para todas las cosas que queremos hacer como país y como individuos. Las promesas y las predicciones con respecto al brexit pronto serán testeadas frente a la realidad. Cuando esto suceda, no querría ser uno de los defensores del brexit de Johnson.

CHRIS PATTEN
(*) Último gobernador británico de Hong Kong, excomisionado de la Unión Europea para asuntos externos y rector de la Universidad de Oxford.

Descarga la app El Tiempo

Con ella puedes escoger los temas de tu interés y recibir notificaciones de las últimas noticias.

Conócela acá
Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.