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¿Cuál será la prueba de fuego tras la cumbre entre Putin y Biden?
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Arranca la esperada cumbre entre Biden y Putin en GinebraArranca la esperada cumbre entre Biden y Putin en Ginebra
Biden y Putin

EFE/EPA/ALEXANDER ZEMLIANICHENKO / POOL

Ee. uu. y rusia

¿Cuál será la prueba de fuego tras la cumbre entre Putin y Biden?

Pese al acercamiento en Ginebra, tensión entre los mandatarios de EE. UU. y Rusia se mantiene.

Luego de la primera cumbre del presidente estadounidense, Joe Biden, y su par ruso, Vladimir Putin, nadie habló de declararse amor eterno ni hubo intentos de engaño. En su lugar, la cumbre entre Putin y el quinto líder estadounidense con el que se reúne en su gestión fue de respeto mutuo, y ambos gobernantes indicaron que la reunión podría conducir a una relación más predecible, aunque continúen las tensiones.

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Tras unas tres horas y media de cumbre entre Joe Biden y Vladimir Putin, la reunión terminó sobre las 5:05 p. m. (10:05 a. m. hora Colombia), según informó la Casa Blanca.

Entre los anuncios principales, Moscú y Washington acordaron el regreso de sus respectivos embajadores a las sedes diplomáticas. "Regresarán a su lugar de trabajo. Cuándo exactamente, es una cuestión puramente técnica", dijo a los periodistas Putin tras una cumbre en la ciudad suiza.

Las relaciones diplomáticas estaban muy degradadas desde que el actual mandatario estadounidense llegó al poder en enero.

Aún así, la cumbre marcó una distensión en la retórica, luego de que meses atrás Biden tildó a Putin de "asesino". Ahora más bien lo calificó como "un digno adversario" y dijo que ambos buscarían áreas de interés común.

Del otro lado, Putin se refirió a Biden como "un político muy experimentado" capaz de hablar en gran detalle durante las "muy constructivas" tres horas de conversaciones.

"Biden generalmente es alguien que quiere relaciones constructivas. Él no considera a Putin como un amigo", dijo Ian Bremmer, presidente de la consultora Eurasia Group. Al igual que con el presidente chino, Xi Jinping, Biden "no confía en ellos, sino que espera que Rusia actúe de acuerdo con sus intereses, por lo que los dos países deben encontrar intereses comunes para trabajar juntos", agregó Bremmer.

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¿Cómo fue el inicio de la reunión?

Ambos se saludaron con un apretón de manos, en el primer gesto diplomático de una reunión en la que este miércoles se centraron las miradas del mundo.

El presidente Putin fue el primero en llegar, a la 1:02 p. m., hora local directamente desde el aeropuerto internacional de Ginebra.

Biden llegó a Villa La Grange 15 minutos después, desde el hotel donde se aloja,  escoltado por una impresionante comitiva compuesta por más de 30 vehículos.

Una vez en la mansión, ambos volvieron a salir acompañados del presidente suizo, quien dijo que su país se siente honrado de acoger esta reunión y favorecer así el diálogo y la compresión mutua.

Los presidentes aparecieron ante las cámaras sentados en la gran biblioteca de la Villa La Grange, donde sostuvieron una reunión acompañados de sus ministros de Asuntos Exteriores.

Ambos intercambiaban comentarios, mientras los fotógrafos y camarógrafos intentaban tomar las mejores imágenes del momento, no sin dificultad y con muchos empujones de por medio que hicieron que la cámara que transmitía la imagen del momento a todo el mundo casi cayera al suelo.

Luego las puertas se cerraron y los presidentes y sus ministros se quedaron a solas, únicamente acompañados por sus intérpretes.

Antes de dar inicio a la reunión, Putin expresó a su homólogo estadounidense su deseo de que su primera cumbre sea productiva.

"Se han acumulado muchas cuestiones en las relaciones ruso-estadounidenses. Espero que nuestro encuentro sea productivo", dijo el líder ruso.

"Señor presidente, quisiera agradecerle su iniciativa de celebrar esta reunión", añadió el líder sentado en una de las bibliotecas de la mansión junto a Biden y sus respectivos ministros de Exteriores.

Por su parte, Biden dijo que es mejor verse cara a cara.

"Como siempre he dicho afuera, es mejor verse cara a cara", señaló el estadounidense al ruso. Ambos mandatarios hablaron delante de los periodistas al comienzo del encuentro, antes de que los reporteros fueran sacados de la sala.

Vista de la Villa La Grange, donde se lleva a cabo la cumbre entre Estados Unidos y Rusia.

Foto:

EFE/EPA/LEANDRE DUGGAN

La primera reunión entre los presidentes junto a sus respectivos ministros de Exteriores duró casi dos horas en la Villa La Grange de Ginebra, informó el Kremlin.

"Hemos acabado el formato reducido" de la reunión, es decir, los dos presidentes y sus responsables de la diplomacia, Serguéi Lavrov, y Antony Blinken, señaló el portavoz Dmitri Peskov.

En el programa inicial estaba previsto en torno a una hora y quince minutos.

Tras el descanso, ambos líderes pasaron al formato ampliado, en el que participaron, además de Putin y Biden, cinco asesores de cada una de las delegaciones.

El presidente ruso, Vladimir Putin (izq.), le da la mano al presidente estadounidense, Joe Biden, antes de su reunión en la 'Villa La Grange' en Ginebra el 16 de junio de 2021.

Foto:

AFP / POOL / DENIS BALIBOUSE

¿Cuál era la agenda?

En la agenda figuraban el estado actual y las perspectivas de las relaciones bilaterales, la estabilidad estratégica, los temas de seguridad informática y lucha contra la ciberdelincuencia. 

Asimismo, se había anticipado que otros de los temas por tratar eran la situación en Oriente Próximo, Siria, Libia, Afganistán, la península coreana, así como el programa nuclear iraní.

El líder estadounidense, además, preguntó a Putin sobre los derechos humanos y la persecución de la oposición rusa, entre ellos el encarcelado Alexéi Navalni.

Los mandatarios de EE. UU. y Rusia junto a sus jefes de diplomacia.

Foto:

EFE/EPA/MIKHAIL METZEL/SPUTNIK/KREMLIN POOL /

Hechos más allá de promesas

Si bien la lectura por parte de ambos líderes fue muy por encima de las expectativas, al término de la esperada cumbre el grueso de las tensiones y las acusaciones mutuas seguían ahí con una línea roja en torno a futuros ciberataques trazada por el mandatario estadounidense.

A diferencia de sus predecesores, Biden no dijo que espera reiniciar la relación y más bien planteó a Rusia un cúmulo de preocupaciones que incluyen la intervención en elecciones, ataques de cibercriminales contra infraestructuras estadounidenses, y el envenenamiento y encarcelamiento del disidente Alexéi Navalni.

Señaló que la prueba de fuego de la relación vendrá después. "Quiero ver que en los próximos tres meses tengamos menos incidentes de ransomware y nada a la escala de lo que tuvimos contra Colonial Pipeline procedente de Rusia. Eso será absolutamente crítico", indicó.

Varias empresas estadounidenses, incluida la red de oleoductos Colonial Pipeline, fueron blanco de recientes ataques con el uso de ransomware, un programa que encripta los sistemas informáticos y pide un rescate para desbloquearlos.

Perspectivas para el futuro

Putin no hizo promesas sobre cibercrímenes en su conferencia de prensa, pero Biden aseguró que el líder ruso "sabe que habrá consecuencias" por las acciones de su país. Los gobernantes indicaron que los embajadores de cada país regresarían a la capital del otro y que los diplomáticos trabajarán en la liberación de presos.

"No estoy seguro qué tan mejor pudo haber sido, pero sí pudo ser mucho peor. Esto pudo haber sido de insultos, sermones, ignorarse uno al otro", comentó Yuval Weber, un experto en Rusia del Kennan Institute y profesor de la universidad A&M de Texas.

A diferencia de la Guerra Fría, cuando los líderes de Estados Unidos y la Unión Soviética se reunían para firmar acuerdos sobre grandes temas como las armas nucleares, Biden y Putin nunca anticiparon grandes avances en Ginebra, según Weber.

"Lo que ellos buscaban era ver si podían llevarse lo bastante bien en persona como para poder seguir conversando", agregó. Weber indicó que Putin es una persona sensible a lo que dicen de él, y posiblemente se incomodó con los primeros comentarios de Biden sobre él. Pero al llamarlo un "adversario digno" y referirse a Rusia como una nación poderosa, Biden sigue una estrategia de "decir cosas a las que Putin puede acoplarse", según Weber.

División en Estados Unidos

El expresidente estadounidense Barack Obama enfureció a Putin al calificar a Rusia como una "potencia regional" que actúa "no por fuerza, sino por debilidad". Pero Obama llegó al poder, como sus antecesores, con la esperanza de restaurar las relaciones con Rusia. Antes de él, George W. Bush comentó tras reunirse en 2001 con Putin: "Pude hacerme una idea de su alma".

Donald Trump rompió el molde al expresar admiración por Putin. Tras una cumbre de 2018 en Helsinki, Trump fue criticado incluso en su propio Partido Republicano cuando aceptó como cierta la negativa de Putin de haber interferido en las elecciones estadounidenses de 2016.

Aun así, los republicanos criticaron a Biden por la cita de Ginebra, diciendo que debió ser más confrontativo. "Las cumbres deben tener resultados", dijo Jim Risch, senador republicano del Comité de Relaciones Exteriores. "Saber que no hubo avances tangibles con Rusia en ningún tema es lamentable y decepcionante", acotó.

Pero el senador demócrata Bob Menéndez, presidente de ese comité, elogió a Biden por "decirle la verdad francamente" a Putin. "Esto fue un necesario baño de realidad para Putin, y un bienvenido rompimiento con los pasados cuatro años de mimos de Trump con el Kremlin", sostuvo Menéndez.

El trasfondo de los regalos

Joe Biden le regaló a Vladimir Putin un par de sus gafas de sol favoritas -unas Aviator personalizadas hechas por Randolph USA- y una escultura de cristal de un bisonte americano, mientras que el ruso le entregó un juego de escritorio.

La figura fue presentada sobre una base de madera de cerezo, símbolo del primer presidente de EE. UU., George Washington, con una placa con una inscripción conmemorativa de la cumbre de este miércoles.

Un funcionario de la Blanca explicó que el regalo hecho por Biden a Putin es una interpretación de "uno de los mamíferos más majestuosos" de EE. UU., que representa "la fuerza, la unidad y la resiliencia".

El regalo del mandatario ruso a su homólogo contó con motivos típicos rusos, detalló el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

La cumbre supuso que Putin se perdiera la victoria de la selección de fútbol de Rusia ante Finlandia (1-0) en la Eurocopa-2020. Pero cuando se le preguntó después, se negó a hacer comparaciones y a decir cuál fue el resultado de su encuentro con Biden.
Putin calificó el encuentro de "franco y sincero".

Sin embargo, "no significa necesariamente que tengamos que (...) prometer amor eterno", agregó. "Hay que mirar alrededor y pensar para sí mismo: Es un mundo maravilloso", dijo el ruso a modo de conclusión. En un tono más brusco, Biden dijo: "He hecho lo que he venido a hacer".

REDACCIÓN INTERNACIONAL
*Con información de agencias

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