Italia, dividida entre la derecha de Berlusconi y el antisistema M5E

Italia, dividida entre la derecha de Berlusconi y el antisistema M5E

Los comicios tuvieron la menor participación de la historia, con un 73 por ciento del padrón.

Elecciones en Italia

El líder del M5E, Luigi Di Maio, recogió la mayoría de los votos de los descontentos con el sistema tradicional de partidos en el centro y sur de Italia.

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Ciro Fusco / EFE

04 de marzo 2018 , 10:46 p.m.

Italia vuelve a su estado natural, la ingobernabilidad. Las elecciones legislativas de este domingo dejan un escenario que sería de pesadilla para cualquier otro país, pero que para los italianos no tiene nada de particular. Ni tampoco de preocupante.

Enterrada ya la campaña electoral, en la que a los candidatos se les llenaba la boca diciendo que no se aliarían con el enemigo, comienza ahora el momento más interesante de la política, en el que toca inventarse pactos imposibles y buscar confluencias donde antes solo había bronca.

Es un terreno en el que los italianos son unos maestros. Llevan jugando en él desde que concluyó la Segunda Guerra Mundial y estrenaron un sistema democrático basado en el equilibrio de fuerzas, de manera que no fuera posible el alumbramiento de un nuevo ‘hombre fuerte’ al estilo de Benito Mussolini.

El resultado de las elecciones, en las que la participación fue de alrededor del 73 por ciento, hace que Italia no renuncie a ser ella misma. Según las primeras proyecciones de voto, punteaba la coalición de centro derecha con alrededor del 35 por ciento de los votos, sin alcanzar por tanto el 40 que le conferiría la mayoría absoluta. Harán falta, pues, combinaciones distintas a las de los pactos previos a la cita con las urnas para dar forma a un nuevo gobierno.

Las legislativas confirman que el Movimiento 5 Estrellas (M5E) no es flor de un día y llegó al país para quedarse. Repite la condición de lista más votada en solitario, que estrenó en 2013.


Capitaneado por el joven Luigi Di Maio, el M5E obtenía un contundente 31,5 por ciento (25 por ciento hace cinco años). Con su discurso posideológico y de renovación del sistema político, ha aglutinado el malestar de una parte significativa del electorado que se siente traicionado por los partidos tradicionales.

Habrá que ver ahora cómo intenta ganarse su apoyo, pues parece difícil concebir cualquier coalición de gobierno sin contar con el M5E.


El éxito cosechado por Di Maio se explica en parte por sus buenos números en el sur del país, donde ha aguantado el pulso con el centro derecha consiguiendo en todas las regiones porcentajes muy altos.

En la alianza conservadora se produce una de las grandes sorpresas, pues el candidato de la Liga, Matteo Salvini, obtendría alrededor del 14,5 por ciento de los votos, diez puntos más que en 2013, cuando el líder de entonces, Umberto Bossi, se quedó en el 4.

El proceso político completado por Salvini constituye uno de los grandes focos de interés de estos comicios: se hizo con el control de una formación enraizada solo en las regiones septentrionales, para las que pedía la independencia, y la ha convertido en un partido presente en todo el territorio y con un discurso de derecha populista similar al de Le Pen en Francia.

El ocaso de Berlusconi

De confirmarse el resultado, Salvini habría arrebatado el liderazgo del área conservadora a Silvio Berlusconi, cuya marca electoral, Forza Italia (FI), se quedaría en un pobre 14 por ciento. Se confirma así que el magnate ya no es el de antes y sigue en fase descendente. Bastante ha aguantado para tener 81 años de edad y llevar un cuarto de siglo en política. El escenario que dejan los comicios marca su ocaso y la previsible migración de parte de los cuadros dirigentes de FI hacia la Liga, como han hecho ya muchos votantes.

También le ha ido bien en la alianza conservadora a la formación ultraderechista Hermanos de Italia, que conseguiría alrededor del 4 por ciento.

El gran derrotado de esta cita con las urnas es sin duda Matteo Renzi. El ex primer ministro y candidato del Partido Democrático (PD) se queda en un mísero 20 por ciento, cinco puntos por debajo de lo logrado en 2013, cuando el líder era Pier Luigi Bersani. Resulta aún más significativa la caída si se compara con el resultado de las europeas de 2014.

Renzi acababa entonces de hacerse con las riendas del PD y consiguió el 40 por ciento. Parte de sus antiguos votantes han ido a parar a una formación aliada, +Europa de Emma Bonino, que conseguiría el 3 por ciento. La coalición de centro izquierda se quedaría en su conjunto en alrededor del 25 por ciento de los votos. Papeletas que antes pertenecieron a Renzi han acabado además en Libres e Iguales, una escisión del PD que obtendría el 4 por ciento.Renzi y Berlusconi han sido los dos grandes castigados en esta cita con las urnas que deja como ganadores a Di Maio y a Salvini, aunque les será difícil formar un gobierno.

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