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¿Quién ganó el debate vicepresidencial entre Pence y Harris?
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El Tiempo en Vivo: ¿Cuál fue el resultado del debate entre Mike Pence y Kamala Harris?Noticias de último momento: EL TIEMPO hace el análisis del encuentro entre los candidatos a la vicepresidencia de EE. UU.
Harris y Pence

AFP

¿Quién ganó el debate vicepresidencial entre Pence y Harris?

Ambos candidatos se encontraron este miércoles para el cara a cara.

Como siempre sucede en este tipo de formatos, es muy difícil determinar a quién le fue mejor en el debate entre vicepresidentes que protagonizaron este miércoles en Utah Mike Pence y Kamala Harris. Sobre todo en un ambiente tan polarizado como el que existe hoy en Estados Unidos y donde la rivalidad impide ver lo bueno en el otro.

(En contexto: En debate, Harris atacó a Pence por gestión de la covid-19)

En una primera muestra que publicó la cadena CNN, el 59 por ciento dijo que Harris lo hizo mejor frente a un 38 por ciento que se inclinó por Pence. Entre las mujeres esa división fue aún mayor: 69 por ciento para la senadora y 30 por ciento para el vicepresidente. Los hombres por su parte dieron un empate técnico.

Pero seguro aparecerán otras con la conclusión contraria. Este es nuestro balance.

Regreso a la normalidad

A diferencia del intercambio entre Donald Trump y Joe Biden la semana pasada, el debate entre Harris y Pence este miércoles en Utah brilló por su cordialidad. Pence interrumpió a Harris en varias ocasiones y excedió el tiempo que le otorgó la moderadora en otras.

Pero en líneas generales imperó el tono civilizado y hubo espacio para la discusión de los temas que más le preocupan al país. Hubo mucho énfasis en el coronavirus, pero también se habló de política exterior, economía, cubrimiento de salud, la corte suprema de justicia y las tensiones raciales que existen en el país. Dicho eso tanto Pence como Harris, evadieron muchas preguntas.

Trump

Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

Foto:

Bloom

(Además: 'Contraer la covid-19 ha sido una bendición de Dios': Trump)

El vicepresidente, por ejemplo, no quiso comprometerse a una transferencia pacífica del poder si pierden las elecciones y por momentos pareció habitar un universo paralelo en el que la economía está mejor que nunca (pese a que hay recesión) y el coronavirus no ha matado a más de 210.000 personas.

Harris se negó a contestar una pregunta sobre si los demócratas expandirán la Corte Suprema de Justicia en caso de llegar al poder para compensar el avance de los conservadores en estos cuatro años.

Y ninguno de los dos quiso referirse a la posibilidad de tener que asumir el poder
en caso de que Biden o Trump (de 78 y 74 años respectivamente) no puedan desempeñar sus funciones. Esas constantes evasivas, de ambos, le restaron profundidad y sustancia al debate.

(Lea aquí: Hasta una mosca entró al debate Pence-Harris)

El reto de Pence

Después del desastroso debate de Trump de la semana pasada y los caóticos días que han surgido desde el diagnóstico positivo del presidente, todo el peso de la campaña, de alguna manera, reposaba sobre los hombros de Pence.

Sobre todo tras los resultados de las encuestas más recientes que hablan de una diferencia de más de 10 puntos con Biden y las noticias de que muchos republicanos han comenzado a abandonar a Trump y tomar distancia en la arena política. Sin "sacarla del estadio", el vicepresidente no decepcionó.

De hecho fue un bálsamo para un partido que llevaba rato encajando malas noticias y a la defensiva. Pence se mostró articulado, habló con calma y pudo proyectar finalmente una agenda conservadora con la que los republicanos, especialmente los moderados, se pueden identificar.

(Lea también: Biden aventaja a Trump por 16 puntos, según una encuesta de CNN)

Mike Pence

Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos.

Foto:

AFP

Lo hizo, no obstante, siguiendo un mismo libreto de Trump que a veces se basa en exageraciones o mentiras.

Como cuando dijo que el evento en la Casa Blanca al que se le atribuye el contagio de Trump y al menos otras 20 personas, siguió todas las recomendaciones de los expertos en salud. Un evento en el que no hubo distanciamiento social y casi nadie utilizó una máscara, los dos requisitos esenciales cuando se realizan este tipo de actividades.

Pero se anotó varios puntos cuando insistió que Biden elevaría los impuestos para todo el mundo y promovería el "Green Deal", una propuesta del sector más liberal de su partido que los republicanos atacan por lo costoso y por su efecto en algunos sectores de la economía.

Y no hay duda que algunos republicanos, tras ver el debate, sintieron algo de nostalgia al ver que es Trump y no Pence quien encabeza el tiquete del partido para las elecciones.

(Le puede interesar: El evento que se presume fue foco de contagio en la Casa Blanca)

Harris apostó a lo seguro

El reto para Harris también era grande. No solo por que pocos la conocen a nivel nacional -frente a un Pence que lleva cuatro años como Vicepresidente- sino por ser la primera mujer afro americana e hija de inmigrantes que aspira al segundo cargo más importante del país. Y eso se notó.

Aunque tuvo sus momentos, fue claro que su estrategia fue evitar errores y jugar a lo seguro. Algo lógico, además, pues Biden va adelante en las encuestas y no tenía sentido arriesgar ese liderato con una presentación combativa.

Pero muchos algunos la criticaron por dejar que el vicepresidente la interrumpiera, por no aprovechar momentos para pasar a la ofensiva o contrarrestar los ataques que lanzó Pence a su récord como senadora y al de Biden en sus años como político.

(Además: Biden ataca a Trump por afirmar que no hay que temerle al covid-19)

Kamala Harris, en la convención demócrata 2020

Kamala Harris, candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos.

Foto:

OLIVIER DOULIERY, AFP

Pero tuvo momentos destacados, como cuando caracterizó a la actual administración como la peor en la historia por su manejo del coronavirus e intentó hablarle directamente a los estadounidenses sobre injusticias sociales y la posibilidad de que pierdan el cubrimiento de salud si Trump es reelecto por cuatro años más.

Cuando Pence le dijo que su administración respetaba el juicio de los estadounidenses a la hora de determinar cómo debían protegerse del coronavirus, Harris le respondió con contundencia: "Uno respeta a los estadounidenses cuando les dice la verdad. Teniendo el coraje de ser líder y diciendo cosas que quizá no quieren oír pero que necesitan para protegerse. Pero está administración ocultó la información y hoy están parados haciendo cola para recibir comida y no tienen ahorros suficientes por su ineptitud", le dijo la senadora.

No cambia la trayectoria de la carrera

Los debates entre candidatos a la vicepresidencia no suelen tener tanto impacto como el de los titulares a la Casa Blanca. Y si bien el de este miércoles generó más atención dado el contexto en el que se presentó y los niveles de polarización que existen en el país, tampoco pasó nada que pueda alterar el rumbo de la carrera.

(Lea aquí: La secretaria de prensa de Trump afirma que dio positivo por covid-19)

Primero por que una gran mayoría de personas ya tomó la decisión de cómo piensa votar este próximo 3 de noviembre y poco de lo dicho pesará mucho en los que aún no lo han hecho.

Además, con casi cuatro semanas de carrera todavía por delante, y aún pendientes dos debates más entre Trump y Biden, lo más probable es que surjan nuevas polémicas que harán olvidar pronto el contenido de este debate. Algo que, de hecho, ya sucedió.

Trump, este jueves, dijo que no participará en el próximo encuentro con Biden si este es virtual como acaba de decidir la comisión encargada de estos intercambios.

(Lea aquí: Los presidentes de EE. UU. que enfermaron o murieron en su mandato)

La mosca que se robó el show

Fue un asunto absolutamente trivial. Pero la mosca que se paró en el pelo del vicepresidente Pence durante diez largos minutos provocó un estallido en las redes sociales que se vieron plagados de memes y comentarios.

A los pocos minutos, Biden ya había sacado varios y este jueves estaba a la venta un matamoscas con el logo de la campaña demócrata. El insecto, que se volvió tendencia, distrajo la atención de los televidentes de un debate que ya de por si no era el más entretenido.

El instante trajo a colación el debate entre John Kennedy y Richard Nixon en 1960, que se vio marcado por la imagen del candidato republicano sudando copiosamente y que aún se recuerda por eso.

Y aunque con la historia nunca se sabe, es muy probable que la sola imagen de la mosca termine siendo la que pase a la posteridad.

SERGIO GÓMEZ MASERI

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