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Las dudas que aún persisten sobre visita de la CIDH a Colombia
Marta Lucía Ramírez durante su reunión con la CIDH

Marta Lucía Ramírez durante su reunión con la CIDH.

Foto:

Twitter de Marta Lucía Ramírez

Las dudas que aún persisten sobre visita de la CIDH a Colombia

Crece preocupación por el choque de trenes inminente entre el Gobierno y este ente internacional. 

Mucha confusión está generando el tire y afloje entre el gobierno colombiano y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con relación a la visita que este órgano solicitó para verificar la situación que se viene presentando en el país desde que arrancó el paro nacional, el pasado 28 de abril.

Este lunes, en Washington, la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez se reunió con la cúpula de la CIDH. Al cabo de la reunión, la también canciller sostuvo que le había dado el sí a la visita, pero con algunas condiciones.

La primera fue que la visita solo podría realizarse tras una audiencia que solicitó la CIDH para el próximo 29 de junio.

(Lea más: Si CIDH quiere venir mañana no tenemos ningún problema: Vicepresidenta)

Pero habló, además, de esperar a que los organismos de control adelanten las investigaciones sobre casos de brutalidad policial y violencia que se han registrado y estos sean entregados a la CIDH, que también las solicitó.

Este miércoles, la vicepresidenta fue un paso más allá, al decir que si la CIDH adelantaba la reunión del 29 de junio la visita se haría de inmediato. Es decir, dejó el balón en la cancha de la Comisión.

En la CIDH, no obstante, creen que el Estado está mezclando peras con manzanas. Según fuentes en este organismo, las audiencias de oficio, como la que solicitó, son solo uno entre varios mecanismos que tiene la CIDH para evaluar una situación que les genera alarma.

(Siga leyendo:  En Washington, empresarios exponen la 'otra cara' del paro en Colombia)

Estas audiencias se convocan de manera anticipada como parte del período de sesiones ordinarias que se realizan anualmente y tiene un formato y tiempos específicos que están regidos por el reglamento interno del ente hemisférico.

Con cantos y arengas, en algunos puntos de Bogotá manifestantes han protagonizado bloqueos pacíficos y otros con duros enfrentamientos.

Foto:

Mauricio Moreno/ CEET

En el caso de Colombia, además, la audiencia solicitada es para hablar de "la situación de derechos humanos en el país" y podría incluir varios temas, entre ellos el asesinato de líderes sociales, la implementación de los acuerdos de paz y, por supuesto, la violencia que se ha desatado con el paro nacional.

Se trata de una audiencia a la que acuden representantes del Estado y de la sociedad civil para responder preguntas de los comisionados. Y, por lo general, no tardan más de dos horas.

Esa audiencia fue anunciada el pasado 21 de mayo, cuando se presentó el calendario para el periodo  de 180 de sesiones ordinarias de la CIDH y que tendrán lugar entre el 21 de junio y el 2 de julio de manera virtual.

Además de la audiencia sobre Colombia, la CIDH pidió otra sobre la situación de los DD. HH. en El Salvador y una más para discutir el impacto del covid-19 en Brasil.

La visita, que fue solicitada desde el 7 de mayo, es otro tipo de instrumento. En primer lugar, requiere del visto bueno o "anuencia" del Estado. En la carta donde piden el permiso, la CIDH expresa que una vez el gobierno de su anuencia, la Comisión viajaría "de inmediato".

Senador de EE. UU. Marco Rubio y Marta Lucía Ramírez.

Foto:

Vicepresidencia

Y explica que su solicitud se basa en los pedidos que ha recibido de diversos sectores de la sociedad civil para verificar la situación de DD. HH. en el marco de las protestas sociales.

Por lo general, una vista puede tardar varios días e incluye encuentros con todos los componentes del Estado y de la sociedad civil. Luego se realiza un informe donde se presenta el resultado de la evaluación y se emiten recomendaciones.

En la CIDH aclaran, además, que el objetivo del viaje no tiene como fin adelantar investigaciones particulares como las que hacen la Fiscalía y otros sino ofrecer una visión imparcial que contribuya a la solución.

Muchos Estados, sin embargo, ven este tipo de instrumentos como una especie de intromisión en sus asuntos internos que además les genera obligaciones a futuro pues si bien las recomendaciones no son de obligatorio cumplimiento sí llevan peso, pues son emitidas por un órgano hemisférico cuyo mandato emana de acuerdos internacionales firmados por el país.

La noche del 10 de mayo fue la elegida para marchar con antorchas en apoyo al paro nacional por parte de un grupo juvenil de Barranquilla.

Foto:

Vanexa Romero/ CEET

La polémica audiencia

En este caso concreto, el gobierno está diciendo que si dará su visto bueno, solo que no antes del 29 de junio. Es decir, al menos en un mes.

Pero nadie garantiza que eso sucederá al día siguiente de la audiencia, pues la misma Ramírez dijo que los términos y el alcance de la visita debían ser acordados entre las partes y eso implicaría una negociación que puede ser prolongada.

La única salida que por ahora da el gobierno a este 'impasse' es que la CIDH adelante la audiencia o -y eso no lo ha dicho nadie de manera pública- la cancele. Pero desde la perspectiva de la CIDH eso no tendría sentido pues, insisten, la visita no tiene nada que ver con la audiencia de oficio ya programada.

De hecho, la visita podría tener el efecto contrario. Si se realiza de inmediato, como quiere la CIDH, la audiencia podría terminar siendo innecesaria.

De momento, sin embargo, lo que se ve venir es un choque de trenes. La Comisión insiste en que quiere que la visita se dé a la mayor brevedad, pero no quiere (o puede) modificar la fecha de la audiencia o cancelar.

El gobierno, por su parte, alega que la visita solo se podrá realizar una vez se resuelva el tema de la cita prevista para el 29, pese a que cuenta con la autoridad para autorizarla de inmediato.

Las cartas que envió la vicepresidenta

En la noche de este jueves se conocieron dos cartas que la vicepresidenta les envió a Luis Almagro, secretario general de la OEA y a María Clara Pulido, secretaria ejecutiva interina de la Comisión interamericana de Derechos Humanos -CIDH, respectivamente, en las cuales agradece el encuentro que sostuvo e insiste que "estamos listos para esa visita. Si ellos quieren venir y anticipar la audiencia del 29 de junio y la hacen mañana no tenemos ningún problema en que vengan al día siguiente a Colombia y que espera seguir avanzando en diálogos constructivo y respetuosos".

SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington
En Twitter: @sergom68

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