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Elecciones en Estados Unidos: las 5 lecciones que dejan los resultados
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Resultados de elecciones en EE. UU.Resultados de elecciones en EE. UU.
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EFE

Elecciones en Estados Unidos: las 5 lecciones que dejan los resultados

Pese a que composición del Congreso podría tardar, hay conclusiones para republicanos y demócratas.

Un día después de las elecciones de mitad de término en Estados Unidos, el vital control del Congreso estadounidense sigue en el aire tras una jornada en la que si bien los republicanos recuperaron algo de terreno, los demócratas desafiaron muchas de las expectativas.

Hasta el momento, el partido del elefante parece encaminado a recuperar el poder en la Cámara de Representantes, pero es incierto el futuro del Senado, donde el partido del presidente Joe Biden mantiene aún grandes posibilidades de preservar la mayoría. Unos resultados que sorprenden a la mayoría pues todos los modelos electorales predecían una barrida republicana.

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Sin conocerse aún la composición final del Congreso, que podría tardar varios días o semanas, hay cinco lecciones que desde ya se pueden sacar, al igual que las implicaciones que tendría para Colombia estos resultados electorales.

No hubo marea roja

Desde hacía semanas, las principales firmas encuestadoras y centros de pensamiento que se dedican al monitoreo de comicios en Estados Unidos apuntaban a una gran noche para el partido Republicano tanto en la Cámara como en el Senado. No solo basado en lo que decían los sondeos sino por un contexto que los favorecía de manera notoria.

Casi que por tradición, el partido que controla tanto la Casa Blanca como el Congreso -en este caso los demócratas- suelen perder escaños en las elecciones de mitad de término.

(Le puede interesar: Biden recupera el aliento tras las elecciones, pero ¿hasta cuándo?)

Algo especialmente cierto cuando la popularidad del presidente está por debajo del 50 por ciento pues los comicios suelen ser vistos como un referendo a su mandato. El promedio de Biden, en este caso, era del 40 por ciento en la mayoría de encuestas.

Así mismo, el terreno lo tenían servido por la aguda crisis económica que enfrenta el país con niveles récord de inflación, el aumento del crimen y el tsunami migratorio en la frontera sur. Todos temas donde son fuertes y que explotaron durante la campaña.

Simpatizantes republicanos en Arizona.

Foto:

EFE

Los cálculos, en la víspera de las elecciones, eran que podían alcanzar una mayoría de entre 20 y 40 escaños en la Cámara Baja y de 2 o 4 en el Senado. En el caso de la Cámara, los conteos parciales siguen indicando que obtendrán la mayoría pero por un margen más reducido de lo esperado.

Y en la Cámara Alta el pronóstico era aún más reservado. Los demócratas ya tenían asegurado al menos 48 votos y se perfilaban como ganadores en Arizona y Nevada con lo que obtendrían los 50 votos que les garantizan el control.

También habrían ganado en Georgia donde el pastor Raphael Warnock superaba al exjugador de fútbol americano Herschel Walker. Dado que ninguno de los dos obtuvo el 50 por ciento o más habrá una elección especial en diciembre para definir al ganador. Pero ese resultado no sería vital si se aseguran las victorias en Nevada y Arizona.

De hecho, podrían hasta expandir su control si también ganan en diciembre.

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El escenario más probable es el de un Congreso dividido donde los republicanos controlan la Cámara y los demócratas el Senado

Lo llamativo de este escenario es que si bien los electores confirmaron en las encuestas de boca de urna que su principal preocupación es la economía y que no respaldan la gestión de Biden, a la hora de votar consideraron otras cosas.

Aunque el veredicto no es claro aún, los expertos apuntaban a varios factores para explicar el desinfle republicano en los comicios. Por un lado, la selección de candidatos de extrema derecha o sin experiencia para representarlos en estados competitivos.

Esto fue evidente en algunas carreras para el Senado como las de Arizona, Pensilvania, Georgia y Nevada, donde el partido se la jugó por polémicas figuras que terminaron "asustando" a los votantes. El ejemplo más concreto es Georgia, donde el gobernador republicano Brian Kemp logró la reelección por más de 300.000 votos pero Walker iba perdiendo por unos 35.000.

Y lo mismo se vio en varias carreras por la Cámara, que se veían competitivas para los republicanos, pero en las que perdieron por la calidad de los candidatos que salieron electos en las primarias.

No será fácil para Biden

A estas alturas, si la trayectoria se mantiene, el escenario más probable es el de un Congreso dividido donde los republicanos controlan la Cámara y los demócratas el Senado.

Biden, por supuesto, no será el primer mandatario al que le toque gobernar en esas circunstancias. De hecho, sus tres antecesores inmediatos, Donald Trump, Barack Obama y George W. Bush gobernaron en algún momento bajo esas condiciones.

Dicho eso, se le vienen dos años muy difíciles. Su agenda, dada la precaria mayoría de los demócratas en ambas cámaras, estaba de por sí limitada a los pocos temas donde había consenso. Ahora que los republicanos controlarían la Cámara podría verse paralizada y, como antiguos ocupantes de la Casa Blanca, reducido a gobernar por decreto.

(Puede leer: ¿Por qué Estados Unidos vivirá unas elecciones cargadas de incertidumbre?)

Pese a que los demócratas sobrevivieron a la elección, el presidente Biden tendrá que afrontar años difíciles en su gobierno.

Foto:

Bloomberg

Además, lo más probable es que los republicanos abran múltiples investigaciones en su contra, especialmente por el manejo de la frontera, el repliegue de Afganistán y hasta por los negocios de su hijo Hunter con China.

Incluso, es viable hasta el inicio de un proceso de destitución que no avanzaría -pues no hay votos para removerlo en el Senado- pero que podría debilitarlo de cara a una posible candidatura para las elecciones del 2024.

¿Cómo queda Donald Trump?

En buena parte, la suerte política de Trump dependía del resultado de estas elecciones de mitad de término. Eso porque el expresidente casi escogió a dedo a muchos de los candidatos que representaron a los republicanos en los comicios.

Y si bien muchos de ellos ganaron sus contiendas, la mayoría lo hizo en estados rojos donde los demócratas no tenían chance pero perdieron en los estados oscilantes o competitivos, que son los que pesan en las elecciones presidenciales.

En otras palabras, como sucedió en las elecciones del 2020, el nombre de Trump terminó restando en lugar de sumar. Es claro, eso sí, que el expresidente sigue teniendo gran influencia entre la base del partido.

Dado los resultados de este martes, más de uno comenzará a preguntarse si ya es hora de salir de su sombra. Además, posibles rivales a la nominación del partido para las elecciones del 2024 podrían verse más inclinados a desafiarlo ahora que se ve débil.

Eso es particularmente cierto en el caso del gobernador de la Florida Ron DeSantis, que ganó la reelección por abrumadora mayoría y es visto como una figura que encarna los ideales del trumpismo pero sin toda la carga que arrastra el expresidente.

(Siga leyendo: ¿Por qué son importantes para Colombia las legislativas de Estados Unidos?)

El expresidente Donald Trump es uno de los grandes derrotados de la jornada electoral.

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EFE

El derecho al aborto pesó y bastante

Aunque hay muchas explicaciones para la agridulce noche republicana, sin lugar a dudas el debate sobre el derecho al aborto en EE. UU. terminó inclinando parcialmente la balanza.

De acuerdo con las encuestas a boca de urna, un tercio de los votantes identificó este tema como el más importante a la hora de decidir. Casi en la misma proporción a los que pusieron la economía como lo más relevante.

Un debate que estuvo fuera de los cálculos de todos hasta el verano, cuando la Corte Suprema de Justicia, controlada por conservadores, terminó tumbando Roe versus Wade que otorgaba protecciones constitucionales a la práctica desde hace casi 50 años. Una decisión que enfureció a parte del electorado y revivió las aspiraciones de un partido demócrata que hasta ese momento se veía moribundo.

(Además: Las luchas electorales que definirán el control del Congreso de Estados Unidos)

Sin lugar a dudas el debate sobre el derecho al aborto en EE. UU. terminó inclinando parcialmente la balanza

En las elecciones de este martes, de hecho, fueron derrotadas varias iniciativas que buscaban prohibir el aborto a nivel estatal incluso en estados rojos y en otros se aprobaron otras para garantizar su protección.

Quizá eso explica los malos resultados de los republicanos entre los votantes que se consideran independientes. Históricamente, este voto suele favorecer al partido en la oposición por diferencia que superan los dos dígitos. Pero según las encuestas de boca de urna en esta ocasión favorecieron ligeramente a los demócratas.

La Florida ya es un estado rojo

El cambio de Florida de un estado oscilante en términos electorales a uno que favorece a los republicanos ya se venía evidenciando en elecciones pasadas. Pero los resultados de este martes demuestran un giro casi absoluto hacia el partido del elefante.

No solo por la aplastante victoria de DeSantis, que le sacó casi 20 puntos a su rival, sino por los triunfos del Senador Marco Rubio y otros representantes a la Cámara en distritos que antes dominaban los demócratas. Eso en gran parte gracias al voto latino que respaldó a los republicanos de manera abrumadora.

Tanto De Santis como Rubio, por ejemplo, ganaron en Miami-Dade, hasta hace poco considerado un fortín demócrata.

Se trata de una muy mala noticia para el partido en el poder dado el peso de Florida en las presidenciales y la gran cantidad de representantes que envía a la cámara baja.

Colombia y los resultados

Un congreso controlado por republicanos garantizará momentos de alta fricción con el nuevo gobierno del presidente Gustavo Petro y otros líderes de izquierda en la región, particularmente por su posición frente a la lucha contra las drogas, Venezuela y la migración ilegal.

Si se confirma que habrá un Congreso dividido, el potencial para discrepancias sigue siendo alto dado que la Cámara tiene el poder de abrir investigaciones, realizar audiencias y aprobar presupuesto. Pero en menor grado dado que cualquier cambio de política debe ser aprobado por el Senado y firmado por el presidente Biden, que hasta el momento se ha mostrado dispuesto a mantener una relación funcional con el nuevo mandatario.

(En otros temas: Migración deja de ser el tema clave del voto latino en Estados Unidos, ¿cuál es?)

La composición del nuevo Congreso puede llevar a tener discrepancias con el gobierno de Gustavo Petro

Foto:

EFE

Dicho eso, la cámara alta que sale de estas elecciones tenderá a ser más de centro -por su misma composición- y se mantendrá firme en su oposición a los acercamientos con Venezuela.

Además, a medida que se acerquen las elecciones presidenciales del 2024, es probable que suba la retórica contra países o gobiernos que son vistos como socialistas o simpatizantes de esta corriente.

SERGIO GÓMEZ MASERI
Corresponsal de EL TIEMPO
Washington
En Twitter @sergom68

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