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Un especial de EL TIEMPO y Futbolred

'Los hombres también lloran': James Rodríguez

AFP

Corrió, luchó, volvió a marcar como en todos los partidos de esta brillante Copa del Mundo que vivió. Y al final, cuando Carlos Velasco Carballo marcó el final del juego, se derrumbó. James Rodríguez lloró como el niño que hace tan poco tiempo dejó de ser.  (Vea también: Las lágrimas de un campeón)

Las lágrimas valen. Y merecen un reconocimiento. Como lo hizo David Luiz, el mismo jugador que sentenció la eliminación de Colombia de este inolvidable Mundial de Brasil 2014. Ya se había levantado del suelo el 10 colombiano, pero seguía inconsolable.

David Luiz se acercó a él, le dijo algunas palabras y luego comenzó a animar al público y a señalar al crack colombiano para que lo aplaudieran. Luego cambiaron camisetas.

"Unos ganan, otros pierden. Muchas veces los que ganan no son los que tienen los trofeos y las medallas, sino los que tienen carácter y luchan hasta el final", declaró David Luiz en la atiborrada zona mixta del Arena Castelão.

"Le dije a él que puede estar tranquilo, porque es todo un campeón", agregó el zaguero brasileño".

James también dio su versión sobre el encuentro con el autor del gol que sacó a Colombia del Mundial: "Me dijo que siguiera siempre adelante, que soy un buen jugador, que tenemos un gran equipo. La verdad, tener tanto crack al lado mío, eso me pone feliz".

Que no se nos olvide que James sigue siendo el goleador de esta Copa del Mundo y que es el primer jugador suramericano no nacido en Argentina o en Brasil que marca seis goles en una edición de este torneo. Y que, además, es el primero que anota esa cantidad desde que Ronaldo (¡nadie menos!) hiciera ocho en Corea-Japón 2002.

Las lágrimas de James nos conmovieron a todos.

"Los hombres también lloran y más en este momento. Estoy muy triste", alcanzó a declararle a la transmisión oficial de la Fifa una vez terminó el partido.

Ya había luchado todo el juego. Ya había besado el tatuaje en sí brazo derecho con el nombre de su hija, Salomé, tras cobrar con mucha categoría el penalti que le dio el descuento a Colombia. Y ya había dado muestras de entrega y solidaridad para juntarse con sus compañeros. Pero el empate no llegó. Y el goleador del Mundial se va a descansar a casa.

"Estamos tristes, queríamos seguir. Dimos todo pero lastimosamente quedamos afuera. También tenemos que sentirnos orgullosos porque lo dejamos todo para seguir en el Mundial", agregó, aún con los ojos enrojecidos. "Queríamos seguir haciendo historia. Teníamos toda la fe de poder seguir, pero no se pudo", agregó con las pocas palabras que suele utilizar frente a los micrófonos, y con la camiseta de David Luiz colgando de su hombro.

Hizo seis goles, puso al mundo del fútbol a hablar de él, llenó a los brasileños de precauciones para tratar de frenarlo, a las buenas o a las malas (el reporte oficial de Fifa habla de que los jugadores de Colombia recibieron 30 faltas y seis fueron a James) y terminó aplaudido por un escenario que lo había abucheado durante 96 minutos.

"Lo que más duele es que podíamos seguir. Pero bueno, pienso que hay que seguir mirando lo que viene y seguir cosechando triunfos", agregó James, ya más calmado, en la zona mixta. Pero igual, las emociones siempre nos ganan a todos. Y sí, James, tiene razón: los hombres también lloran.​

JOSÉ ORLANDO ASCENCIO
Enviado especial de EL TIEMPO
Fortaleza (Brasil)

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